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Friday, February 26, 2010

paralelas

"Empecé a escribir cuando mi mamá me regaló mi primer celular, a los 9 años" (empecé a escribir después de leer unos de los muchos libros que me regaló mi mamá, a los diecisiete años), cuenta Bunny (cuenta mario), quien a sus 15 se ha convertido en autora estrella de ketai (quien a sus 57 es estrella de unos pocos pero buenos no covertido en autor de ningún libro propio por falta de presupuesto), las novelas escritas desde y para los celulares (novelas y cuentos para gente que no es consumista esto es que no compra precisamente lo que la obligan a comprar), de tremendo éxito en Japón (de nada de éxito en estas chatas pampas). En pocos meses, entre deberes y mensajes de textos a sus amigos, Bunny (seudónimo inspirado en un personaje de Bambi) escribió Wolf Boy & Natural Girl, una historia de amor entre una bella y tímida estudiante y un chico-problema (en muy mucho tiempo este boy Gil escribió con mucha disposición y probablemente lo siga haciendo, porque después de todo quién es él para hacerlo de otra forma). Lo hizo a través del sitio No-ichigo y el éxito fue tal que una editorial decidió publicar la versión papel que ya vendió... 110.000 ejemplares (el fracaso fue tal que no hay editorial que le haya ofrecido publicar sus trabajos). El sitio permite a cualquiera publicar su novela para celular (a razón de unas 150 palabras por capítulo) y seguir las novelas disponibles (habrá que probarlo, aunque esto tipos que venden celulares son capaces de empeñar a su mamá con tal de venderle cualquier cosa).

La primera ketai japonesa, Deep Love, fue escrita en 2003 y con el tiempo se convirtió en libro impreso (2,6 millones de copias) (el primer cuento lo escribí en 1978, tuvo tanto éxito que lo leyeron una centena de personas, si lo leyeron), serie de televisión, manga y película. Luego se extendió por China y Korea (por acá no se extiende nada, menos si es de cultura). La experiencia, curiosamente, también se replica en Sudáfrica, donde la Shuttleworth Foundation creó una m-novel (mobile novel) a partir de su trabajo con jóvenes en Ciudad del Cabo. "Con lo difícil que es obtener la atención de los jóvenes, creemos que ésta puede ser la puerta de entrada al mundo de la lectura", (no haberlo pensado antes para hablar con algunas de las empresas de celulares) explican.

Entre los anglosajones reina TextNovel, un sitio que permite crear una novela seriada para celular, invitar amigos, votar y ganar premios: la novela elegida por un jurado especializado obtiene 1000 dólares. ¿Los requisitos? Un mínimo de 50.000 palabras y ser mayor de... ¡13 años! (qué bueno puedo participar) El sitio fue fundado por Stan Soper, un agente literario con olfato: para Shannon Delany, última ganadora del concurso, ya consiguió editorial, y en junio se publica 13 to Life, su novela de amor adolescente que incluye, por supuesto, un hombre lobo (qué original, y constructivo).

El fenómeno es más social que literario (hasta el momento, las ketai podrían inscribirse dentro del género de novelas románticas livianas orientadas a lectoras de 13 a 17 años), pero con cifras que ningún agente literario o editor debería ignorar: hay más de un par de millones de ketai online y, sólo en Japón, más de 6 millones de fieles seguidores.
(a veces pienso que además de escribir mal soy un gran pelotudo)

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