Wednesday, April 20, 2011

la guerra sin mabrú entre cronopios y famas desbordados

La guerra sin mambrú –I-
Ahora que vuelven a mí los recuerdos después de mucho tiempo, como mariposas intangibles que aletean en mi memoria, como larvas ingrávidas llenando espacios que probablemente se encuentren vacíos, ahora que me sucede eso supongo que tiene que haber sido algo así, en noches de sigilo y alguna vez un japonés puro debe haber andado mezclado con un par de coyas hembras para armar semejante lío con los genes, líos de genes mezclados informaciones genéticas, porque había más de un caso como el de él, sin que existieran lazos evidentes de parentesco en ese pueblo del altiplano argentino, cerca de la frontera con Bolivia, adonde sus padres comerciaron por años con docenas y docenas de artículos de menudencias y unturas afrodisíacas.
El cabezón tuvo la mala suerte de ser el producto de una de esas cruzas, una obra terminada y perfecta de esos amoríos naturales e inconfesables, los hay peores me decía tocando el tema cuando lo tocaba conmigo, recriminando mi interpretación de la mala suerte porque en definitiva tenemos el aspecto que tenemos, me dijo varias veces con razón porque después uno mismo se pregunta si hay formas perfectas y la respuesta es siempre la misma, no, no hay belleza o fealdad absolutas, en todo caso las hay relativas.
Pero fue un accidente que le causó muchos problemas en su vida, por adentro y por afuera, me dijo una de las últimas veces que nos cruzamos en la casa de comidas que administraban dos de sus hermanos en la tacita de plata cerca de un mojón del Trópico de Capricornio para este lado de Ladinoamérica donde la patrona es la virgencita de Luján.
Ahora, en la distancia insondable del tiempo empiezo a entenderlo, empiezo a caer en la cuenta que la mixtura salía a la luz con sus actitudes de irreverente y taimado, y se manifestaba de forma plena en cada centímetro de su físico desproporcionado, desafortunado según mi versión mezquina, descomedido y astuto era pero esas eran sus principales defensas.
Sus reacciones y aspecto hacían de eje repetido, de epicentro de las cargadas cada día de los que pasamos en el internado, escapándole al chapó que nos gritaba majaderos y nos castañeaba o nos retorcía las orejas, en el Colegio Belgrano del cura Jimeno que oficiaba de ayudante y de chismoso, lugar según él mismo lo decía, donde lo puso su padrastro apenas tuvo la posibilidad de pagar gastos y cuotas, y además porque estaba harto de ver que su madre lo mimaba más que a sus hermanastros, su menjunje propios de astros ya cuando fuimos adultos sin habernos dado cuenta del transcurrir del tiempo.
Por entonces, en ese espacio y en ese tiempo, en que hacíamos de estudiantes vagos y desprolijos, las bromas le dolían y un apodo nuevo, un lance una bufa por parte de los otros, se plasmaban de la misma manera en que llegaban a su alma, espontáneas intensas burdas, se incrustaban como punciones impecables implacables y precisas que le desalentaban en cada una de las ocasiones de andar con las actividades que al cabezón le encantaban y que eran todas.
Después se recuperaba.
Ahora lo sé tenía la iniciativa de un nipón y la mala racha de un ladino, ¿o de un latino?

CONTINUARA, Y SI QUERËS CONTINUARLA PARA QUE YO LA CONTINUE MEJOR.

Tuesday, April 19, 2011

cronopios y famas que viven colonizados y negándolo

Los planes condoritos porque existen los condorcitos.
Por allá no sé, ellos hacen la suya y estarán encantados con tanto nivel de fragmentación social que mostramos, pobres contra pobres, mediocres contra mediocres, todos peleados, todos pelados, ellos proponen y nosotros disponemos, siempre hacemos lo que nos inducen a hacerlo y no lo que nosotros creemos que debemos hacerlo, siempre hacemos de femenino antes que de masculino.
Por acá si se, cuando por las radios y televisores se difundió por enésima vez el comunicado número uno, miles de supuestos patriotas salieron a las calles esa madrugada de ese veinticuatro de marzo para celebrar que por fin el brujo y la prostituta de lujo dejarían de ser, henchidos de euforia los patriotas apócrifos plenos y preñados los pundonorosos quiméricos, perecía como que si a nadie entre esos supuestos patriotas le hubiera interesado algo de todo lo que en ese mismo preciso momento se estaba destruyendo con la idea de la seguridad nacional, presuntos patriotas que abuchearon lo mismo que antes aplaudieron en una espeluznante simetría que nunca termina de resolverse probablemente porque nunca se resuelve como debe resolverse.
Por allá no sé, ellos hacen la suya y estarán encantados con tanto nivel de fragmentación social que mostramos, indigentes contra indigentes, vulgares contra vulgares, todos peleados, todos pelados, ellos proponen y nosotros disponemos, siempre hacemos de femenino antes que de masculino.
Por acá si se, cuando por las radios y televisores se difunden por enésima vez los discursos en la cadena nacional los soflamas vacíos e incoherentes los sofismas con la propaganda obvia del gobierno de cualquier gobierno porque todos hacen lo mismo, miles de fingidos patriotas salen a las calles cualquier madrugada de cualquier veinticuatro de cualquier mes para celebrar que por fin por ahora ella seguirá siendo, henchidos de euforia los devotos simuladores cuajados y atiborrados los susceptibles legendarios, perece como que si a nadie entre estos condicionales y leales les interesara algo de todo lo que en este mismo preciso momento se está destruyendo, siempre hacemos lo que nos inducen a hacerlo y no lo que nosotros pensamos que debemos hacerlo, patriotas que son exactamente los mismos que aplaudieron lo mismo que ahora abuchean, perece como que si a nadie entre estos supuestos patriotas le interesara algo de todo lo que se está destruyendo con la idea de la confrontación y desde la carta abierta con toques gramscianos marcianos laclaunianos, la carta se copió en París.

Monday, April 18, 2011

cronopios que se parecen a los famas que son diferentes que se parecen a los cronopios

Cronopios y famas uniformados que en definitiva son diferentes.
Al cabo fuimos diferentes, pero hubo cuestiones en las que estuvimos muy uniformados.
El control del inventario que hizo el cura Isidro fue el mismo para mí que para mi entrañable amigo el cabezón Sánchez y Sánchez: dos pantalones gris claro uno para uso diario y otro para el uniforme, dos camisas blancas, corbata roja con el logo del colegio, saco azul con botones dorados, un pulóver azul, media docena de medias calzones y camisetas, equipo de gimnasia, pantalón blanco y remera en el verano, buzos azules para el invierno, toalla grande toalla chica y una bolsa de lona blanca para juntar la ropa sucia para el lavado el fin de semana.
Aunque tuvimos ambos lo mismo y lo usamos diferente, el porfiado aprovechó cualquier oportunidad para andar más con ropa de fajina que de uniforme, y disfrutó de los deportes y de lo que se hiciera al aire libre y de todo el tiempo que se la pasó adentro, parecía que lo hubieran abandonado y los demás comenzaron a cargarlo diciéndole mambrú, como diciéndole que estaba en una guerra sin saber nada de su regreso, no sé cuando vendrá no sé cuando vendrá le cantaban en medio de un partido y a él le molestaba, me lo contaba en cada rato que compartimos del tiempo libre porque yo polémico andaba en otras prestezas diferentes, poco deporte mucho de andar sin saber lo que quería con tristezas mascullando palabras que nunca diría, pero ese era el punto donde pudimos hacernos amigos, él para eludir la tristeza transpiraba yo para evitar lo mismo ronroneaba, de tan diferentes en eso nos igualamos. Como si fuéramos dos Mambrú iguales con guerras diferentes. O dos Mambrú diferentes con guerras iguales.

Sunday, April 17, 2011

cronopios y famas mandones, mandados y mandantes

Cadenas de mandos entre cronopios y famas encerrados, encerronas.
Mucho después que el cura Jimeno apagaba las luces en el pabellón del dormitorio el niño se dormía.
No le era fácil conciliar el sueño, de un día para otro los padres le explicaron que debía terminar sexto grado en el internado del Colegio Belgrano y el, obediente maleable parsimonioso dócil, como siempre no había puesto reparos aunque se quedara con varias preguntas sin respuestas, no era fácil acomodarse en aquella cama estándar con sábanas estándar y almohada apelmazada y delgada igual para todos, cerrar los ojos y entrar en dulces sueños las siguientes nueve horas, porque la rutina rígida estaba establecida para todos, el cura Jimeno apagaba las luces a las nueve de la noche el cura Jimeno encendía las luces a las seis de la mañana.
Y esa pequeña gran odisea de no poder dormir no era solamente del niño, sino también de cada uno de los doscientos internos, es que cada vez que el cura apagaba las luces unas actividades diferentes a las comunes comenzaban y cuando él prendía las luces esas actividades cesaban, ir hasta el baño, avisar de dolores de estómago o la cabeza, lanzar al aire murmullos tristes o alegres, o andar con mariconeadas y toqueteos en los baños comunes que, como si se tratara de linternas gigantes alumbrando el cielorraso como si fuera un mural con dibujos de círculos y cuadrados, se iluminaban en partes durante toda la noche, diligencias de las que el cura sabía escuchaba entonces de los demás, el niño que además no entendía de qué se trataba.
Sabía, eso sí, que su mamá le había conminado que los varones ni tocan ni se dejan tocar por lo varones menos donde él ya sabía, ni adelante que es lo de lo varoncitos ni atrás como si fuera lo de las niñas, y sabía que él más que dormirse cuando comenzaba alguna de esas largas noches se despertaba, aunque se quedara inmóvil con los ojos cerrados y apretados, en posición fetal y como rezando, de hecho a veces le pedía favores a su ángel de la guarda, y se quedaba escuchando lo ruidos que comenzaban cuando el capellán apagaba las luces y acababan cuando el abate en la mañana las prendía.
Y no quiso saber nunca, eso sí que no, eso se confundía con esas negras recomendaciones de su madre, incluso mucho después de haber salido del colegio, saber lo que todos sabían y nadie le contara como se cuentan las cosas para saberlas, que en esos días había dos pares de maricones entre ellos, que el cura Jimeno sabía y que también lo sabía el cura Isidro que controlaba al cura Jimeno, y que los más malignos de los chicos decían que los más grandes se prestaban a la joda con el cura.
Cualquiera fuera la historia, lo cierto es que mucho después que el cura Jimeno apagaba las luces en el pabellón del dormitorio el niño se dormía.

Saturday, April 16, 2011

última chance de entender las incoherencias de cronopios y famas que andan en lo mismo a pesar de ser tan diferentes, III

Lecciones para llegar, III - fin
El guanaco era un grosero en forma permanente vivía enfrentado con los demás y andaba siempre con una actitud de escupir en la cara a quien sea cuando sea y cuando no quería ser tan agresivo lo menos que hacía era abundar en gestos de asco para todo, era súper malo para algunos perseguidos que no entendían que con el nuevo gobierno llegaban los tiempos de cambio de demostrar que ellos cambiarían de cambiar todo para que nada cambie, a buen entendedor pocas palabras por ahí decía el guanaco que era un guanaco, indulgente bueno en la boca de otros más pícaros que le seguían la corriente y le daban la razón esos que inventaban y usaban la palabra sijefecito diariamente entonces nunca tenían problemas con él así ellos hicieran o pensaran distinto así lo odiaran y lo maldijeran en lo más profundo de su hartazgo, ese era su sobrenombre mal o bien usado y guanaquitos el nombre lugareño del predio toda una casualidad aunque el diminutivo señalara algún recuerdo de tiempos mejores para algún baqueano nostálgico recorriendo todavía esas tierras, a él de frente no se animaba a nombrarlo así de esa manera nadie para los otros era el doctor fulano de tal, al lugar lo conocía y por lo tanto lo nombraba todo el mundo los que planeaban.
Los fines de semana los que organizaban pescas nocturnas, comparado este con los otros temas que llevaba era como si tuviera un juguete en sus manos un entretenimiento de esos, jugando y trabajando con lo del malecón de guanaquitos todo un tapado para los demás y evidente para él y para su amigo desde que decidieron tenerlo como su cable a tierra el lugar donde podían estar desde un jueves al domingo sin tener siquiera que comprar provisiones con luz agua potable y gas en invierno y verano, el lugar en donde antes que llegaran él y el camaleón se hacían reuniones en las que se daban concesiones para pagar favores y cubrir prebendas de campañas y se financiaban negocios turbios en otros gobiernos en otras épocas, cuando él se ocupaba nadie podía esbozar una opinión decir esto o aquello que eso estaba más que bien, o que lo estaban haciendo mal como antes o bien como lo que estaban haciendo ellos con el argumento que recuperaban esa residencia para el gobierno su gobierno el gobierno de la gente el gobierno del pueblo, el mismo gobierno elegido con la voz maravillosa del pueblo que cautivaba al general el vulgo que podía usar según ellos mismos lo decían ese feudo para alojar contingentes de niños de estudiantes de jubilados y una larga lista de turistas de todas las especies y al final de cuentas virtuales porque nunca llegaban ni los aventureros ni la diversión porque ellos usaban la heredad como si la tuvieran por mandato de los que estaban arriba, diciendo blanco y haciendo negro si total a los jefes les llegaba lo que decían nunca lo que hacían en nombre de lo cual ellos le seguían agregando al páramo dependencias con dormitorios comedores y baños de primera asador y horno de barro porque comer que era para ellos tan importante como fregarse unas locas, no había que ser muy leído, decían se decían.
Para tener una primera idea de todo ese menjurje para la fajina de desnacionalizar desmontando lo que había que desmontar de esa fanfarria que ni el que inventó eso del monstruo grande que pisa fuerte se imaginó cómo era en realidad, pero había que ser muy macho para sacar al estado de ese antipático lento y redundante universo de burocracia y poder de poder y burocracia de burocracia y dedocracia de dedocracia y democracia de democracia y autocracia de autocracia y nepotismo dependía, había que saberlo de antemano para saber operar era su indicación favorita a sus subordinados.
Cuando al otro de ellos le tocó y lo entrevistó el ministro el camaleón igual que el guanaco en su turno le dijo que sí que cómo no que él respondía para lo que ordenaran los que ordenaban lo que ordenaron y lo que ordenarán porque el estaba acostumbrado a que lo mandaran y a estar siempre con los que mandaban no lo decía y hacía como que ni lo pensaba pero se cuidaba así la cintura y bailaba en el difícil baile de la política, como ahora nomás, le comentaba se comentaban se glosaban entretenidos, que venía de dos cambios de gobierno que él en realidad y sin decirlo agradecía que esos cambios se dieran entre gente del mismo palo decía y de la misma línea dentro del mismo partido que tenía varias líneas que iban de la derecha a la izquierda como si no fueran veredas diferentes como para andarlas juntando decía, que eso de tener cintura era importante igual que el trabajo en equipo.
Porque si él hacía lo que otros necesitaban para mantenerse en los puestos por los que pasaba le renovaban el contrato una y otra vez entre una administración y otra nada más que con tocar los contactos adecuados, le dijo que sí que sí conocía los secretos en eso de la reforma del estado y le dijo que además lo había estudiado en una de las últimas materias en la uni y para probar la réplica le dijo que se había enterado de un postgrado justo sobre el tema como para anotarse y que por lo tanto él podía ayudar y ayudar bien llevando adelante lo que viniera como órdenes de arriba, de cambiar el estado del estado de fofo hacerlo compacto eficiente, en cataratas bajaban los mandatos de arriba para liberar a los organismos de la administración pública del avasallamiento de los vagos empleados públicos que vivían despreciando su trabajo y cambiarlo por el alto desempeño de tipos en competencia permanente, él podía fácil secundar diciendo de cómo debía ser eso de romper las cadenas, eso de ocuparse de las plétoras de las estructuras, le decía se decían probando el coloquio académico rebuscado y doctoral, destruir las fachadas que se veían de los recursos humanos de cualquier gobierno.
Que protegían a los trabajadores baladíes y holgazanes que nunca atendían los asuntos que les correspondían nunca una buena cara ni un gesto de cordialidad y apañados por el gremio, celosos custodios de la quinta propia en sus puestos con sindicalistas incluidos todos corruptos los que andaban, que si atendían a la gente en el mostrador se demoraban a propósito y disimulaban como sus mismos jefes que ocultaban los defectos propios y de los que trabajaban con ellos para que nadie por asociación fuera a pensar en nada de lacras ni propias ni ajenas ni extendidas, como también ellos las tenían como las tenían otros y otros que andaban con esos deterioros, él podía ayudar a rescatar a las organizaciones que se armaban para tapar desalientos frustraciones y bajos rendimientos, cambiar todo eso, eso le pidieron desmantelar lo que se pudiera entregarlo a quien se mostrara interesado en arriesgar con dinero propio para poner en movimiento algo que según lo que decían no podía hacer andar el estado, no en un manchancho de responsabilidades como habían estado los otros siempre los otros, nunca hablando de estos temas y buscando los culpables de los dramas y las malarias le salía un nosotros.
Cuando el camaleón tomaba las decisiones las tomaba con parsimonia y naturalidad y estaba convencido que las cosas terminaban como terminaban porque quienes las llevaban no cuidaban de pequeños detalles como la licencia anterior de guanaquitos que terminó en medio de favores intereses encontrados en medio de acusaciones cruzadas acuerdos espurios prebendas gansadas oportunismo y guaseadas lo que hacía necesario poner atención a los propios detalles que en realidad y según lo que él mismo estaba convencido eran menores comparados a los de otros, y en el juicio haciendo un inventario de funciones de tipos de recursos de ventiladores de cajas fuertes de escritorios de mates y termos para el agua de los infinitos mates dulces, o amargos más o menos que se tomaban los empleados viejos, sacaba que se comportaban así porque eran viejos y sin ser la excepción los nuevos porque eran nuevos en infinitas horas de infinitas explicaciones de encubierta sobriedad, haciendo un inventario de lo disponible para entregarlo después a unos fulanos que podrían hacer lo que quisieran siempre y cuando no le pidieran plata al gobierno ni estuvieran esperando los llamados a licitaciones oficiales o concursos de precios.
Para todo eso a él le encomendaban mirar áreas y lugares enteros de una administración pública que no daba para más lo facultaban a convertir si se podía o más bien si se creía en iniciativa privada cada rincón de esa gris administración pública que iba a depender de ellos por un tiempo reemplazando gente cambiándola de lugar o echándola tratándola como si fueran los mismos viejos y destartalados muebles de las docenas de oficinas que debía arrasar y armar de nuevo reformando, otra palabra que entendió él y lo hacía entender a su amigo al pié de la letra, cómo no entender eso le repetía le decía se decían por ahí olvidándose de la investidura que al ministro no le interesaba que él la respetara si en realidad eran amigos de los asados que organizaban juntos de las comilonas que estremecían a sus compañeros de trabajo y de los chupes y de las jodas más pesadas en las que se juntaban sin diferencias y aunque terminaran como dementes encanutados con dos o tres locas o desparramados y durmiendo la mona sobre vómitos anónimos como en guanaquitos unas cuantas veces después que acondicionaban la vivienda con ajuares de primera cubiertos de plata y platos de porcelana que demostraban a los visitantes que ellos eran funcionarios y no eran unos otarios, cómo no entender le decía se decía se decían eso de transformar las estructuras íntegras de un estado que no le servía como debía servir al pueblo ese pueblo que pagaba puntualmente sus impuestos y sus contribuciones y lo menos que se merecía era un gobierno que le respondiera a sus intereses con sus sueños con sus esperanzas ilusiones que cada vez se estiraban más como si fueran chicles como la plata con todo aumento de precios y se reducían o quedaban en la nada cuando a las mismas esperanzas se las bajaba a tierra transformadas en largas esperas.
De que alguna vez se cumplieran sueños de casi toda la vida que si no fuera por esas fantasías sería duro bancarse la locura en un país de lunáticos y despistados, como para él mancarse de todo el estrés de su laburo sin horas de descanso en pantagruélicas y libidinosas jornadas que le organizaba el contador que trabajaba con él y su amigo y los ayudaba a esconder sus cositas sucias sus errores en largos e indescifrables balances o en intrincados flujos de fondos, privatizar era la tarea más importante que le había tocado pero también reformar lo que venía de otras gestiones que por definición eran pésimas gestiones en un país como éste donde siempre es pésimo lo que hacen los otros y es muy bueno lo que hace uno en un país de memoria recortada por anónimos irresponsables que se cagan en la historia y en la salud mental de las nuevas generaciones, hombres de gobiernos anteriores que no advirtieron o no se atrevieron a catalogar que las dos tareas esas eran una forma de aceptar de antemano que era como un parto de culo el trabajo, él no se atrevía a decirle así al ingeniero.
Al que le encantaban las frases ocurrentes y groseras y recitar el Martín Fierro, de las privatizaciones y la reforma importantes términos que bajaban de los organismos internacionales para todos con el nombre de un consenso que venía así sin disenso de Washington pero que firmaron todos los excelsos representantes de los países del patio trasero como le llamaban despectivamente a nuestra querida América ladina antes que latina él decía lo decía cuando podía y se figuraba que le decía, privatizar o reformar con una cuenta que no pasaba de cuatro empresas del estado para armar como empresas privadas y que no pasaba de echar a unos tres mil empleados aunque no decidieran mudanzas de caparazón y de cerebro porque había que poner ideas para ir explicando al pueblo a la gente y a los idiotas lo inexplicable.
Que lo llamaran camaleón no era una casualidad teniendo en cuenta una larga historia que venía desde el abuelo un distinguido conservador y oreja que en la década del cuarenta peleaba en contra de la democracia pasaba por el padre que enganchó con los radicales y unos cuantos más llegaba a él que había comenzado con los unos que decían eran del MID pero eran en realidad radicales renegados y hacía rato que andaba con los perucas.
Cuando el guanaco decidió encararla le metió para adelante, era para muchos una bosta que apestaba en cada uno de los lugares en los que andaba un tipejo que abusaba con las actitudes despóticas y se pasaba de revoluciones con las exigencias a la gente que le colaboraba incluidos los obsecuentes, pero para su amigo nunca una agachada como decía recordando a sus compañeros de la franja, cómo no habría de ir bien se ufanaba el guanaco en sus cualidades a pesar de no haber sido un alumno brillante para el promedio lo era con sus decisiones, cómo no habrá de ir bien repetía cuando estaba con su amigo y trataba de hacerlo participar a su entrañable el camaleón que cambiaba de colores según la ocasión decían, se burlaban se reían disimulaban sus más inconstantes enemigos cómo no habría de ir de parabienes, en la liza de la destrucción del centenario ferrocarril que con eso no había que sentir compasiones ni tener contemplaciones con nadie porque estaba desde hace mucho regenteado por vagos e incompetentes, hasta había soñado que había que destruirlo como si fueran partes de un mecano inmenso para armar en un juego de mayores macabro, porque estaban quedando territorios fantasmas en los galpones de Tafí Viejo o en los tinglados de Haedo, cómo no había de ser interesante si además de gente había cajas fuertes en las estaciones o en las divisionales arcones en los que más de uno ya había metido las manos anteriormente tomando decisiones que siempre eran pendulares en el sentido que se lo llevaba de una órbita a otra como si nada.
Como la nacionalización del general que lo rescató de la voracidad de los ingleses, cómo no aceptar el reto a la imaginación del camaleón afirmaba el guanaco pensando en que venían de hacer una carrera profesional que se les daba a pocos colegas suyos, en la época en que ni se imaginaban que se estaría en la palestra de la explosión de la desocupación y la elevada presión social que sobrevendrían por sus providencias y ellos mismos solucionarían, ellos no lo sabían muy bien pero se jugaban a que alguien alguna vez, en la interminable cadena de recetas de indicaciones nunca cruzadas siempre directas de los señores a los siervos de los patrones a los obreros en el largo atadero de los que mandaban con los que obedecían siempre a favor de los primeros y en contra de los segundos con pobres y marginados que quedaban en ese camino en definitiva de los ricos mandando sobre los pobres en esos vínculos que casi nadie conocía en su totalidad, ellos presentían en realidad lo que pasaba que alguien compraba on line la idea del consenso vendida como otros productos por los yanquis del fondo que se paseaban por los aires de América.
Sin estar en una lista de espera de aviones y atorados con trabajos a cumplir por parte de los países si querían recibir la plata que previamente pedían, apuntándole a exuberancias de los países que antes de pedir depositaban en el mismo lugar en que pedían también a raudales, en los mismos organismos en los que depositaban y después sacaban en los que cedían y después compraban, en una secuencia más que graciosa grotesca porque era dejar el dinero en ciertos organismos con fluidez y sacarlo con unas dificultades de la puta madre, cómo no lo sentiría y lo viviría así si ellos estaban y fueron ellos los que estuvieron cuando destruyeron el banco de la provincia sin meterse demasiado esa era la indicación que les cayera, a eso lo comandaban los jefes, las repartijas grandes para los grandes las distribuciones más pequeñas para los de más abajo donde andaban ellos aunque no lo reconocieran entre los demás profesionales haciéndoles creer que ellos eran lo más, los dividendos y los réditos por semejante venta eran elevados y el guanaco y el camaleón ya hacía rato que se habían puesto a repartir negocios menores que era los que les correspondían sin meterse en los grandes negocios de los grandes, comenzaron con el Banco que se vendió a valores espurios las ejecuciones de hipotecas como a cuatrocientos tipos que le significaron como cuatrocientos millones de pesos al pueblo de la provincia.
Siguieron con el agua dulce y transparente que nos sirve a todos, con el gas que sirve para calentarse en invierno con la electricidad que indistintamente sirve para el sofocón y que tiriten los que menos tienen los que andan por las calles que en la escala del camaleón y el guanaco son unos distraídos que no supieron prevenir. por eso siguió insistiendo con los encuentros los fines de semana cuando comenzaron a escucharse lo ecos de la patraña que levantaban ellos no los escuchaban como maridos largamente engañados en el principio no creían ni siquiera los que sus asistentes les insinuaban en charlas informales ellos pensaban que esos puteríos interesaban sólo a los giles que creían que denunciándolos se tomaban medidas, cuando fueron muchas las repeticiones de las críticas ellos comenzaron a insistir con aquello que no era ni por cerca grato para ellos saber que los llamaban guanaco o camaleón ni les importaba saber exactamente los motivos aunque los presentían ni les importaba saber si la corrupción era esto de sembrar la tierra de guanaquitos de condones, de bombachas corpiños y ajuares varios, de restos de puchos y acusis de botellas de vino y gaseosa que iban dejando cada vez que pasaban un día o dos de la semana de pesca para todo para los pescados y para las tías que se levantaban de paso, si era una podredumbre hacer esta a costa que no lo hicieran docenas de chicos y de familias que los acompañaban no a ellos sino al gobernador con sus votos, o si era putrefacción lo otro ambos eran exitosos inteligentes en la apreciación de los otros divinos para los de su grupo y estaban acostumbrados a las miserias que así llamaban a lo que ellos apuntaban las desventuras de los otros, en medio del carnaval de sus decisiones les tocó la gestión de la bahía y no les cambiaba la vida saber si ser corrupto era robarle al estado que en realidad era robarle a la gente, que la gente aguante y comprenda que la corrupción era la ausencia de compasión esa compasión que como en el camino de Jericó ellos no sentían por nadie, por eso una vez vendida la idea la aplicaron en cuanto y a cuanto se les ocurrió. No era ni por cerca grato saber que lo llamaban guanaco como si utilizaran el sinónimo de ser un mala leche aunque él no escupiera ni cuando estaba resfriado ni fuera un rumiante de malas costumbres, pero él sabía que a sus espaldas los maldicientes lo criticaban a él y a todos los que como él estaban en el círculo de quienes eran elegidos por los capos y superiores, lo presentía en cada una de las reuniones a las que asistía para establecer relaciones, pero también sabía que aún con esas cosas era indistinto que los llamaran en forma indistinta guanaco mamífero bestia grosero inconveniente malcriado descomedido desatento vivíparo vivo rumiante o camaleón reptil lagarto astuto hipócrita ladino rastrero servil pérfido.
No es que no lo crea, cuesta pasar de incrédulo a crédulo porque seguro que cuando era niño como muchos estudié sesgada la historia inclinada para donde quisieron los que la contaron que la contaron con la sangre muy caliente y muy poca imparcialidad, entonces un grupo de los tipos que pasaron fueron o muy malos o muy buenos o viceversa teniendo en cuenta la posición en la que uno se encuentra. Así, con tanta diferencia palmaria cada vez que me toca catalogar a los contemporáneos y mortales que gobiernan estos también son malos o buenos nunca pueden ser regulares. Así me pasó con el Dr. Fulano de Tal y el Cr. Mengano de Cual cuando los conocí.

Friday, April 15, 2011

nube de eso que ya sabemos en la cima de la dirigencia política de pobres cronopios y también pobres famas

Lecciones para llegar y mantenerse en la política justo aquí donde están los mejores según lo que declaran los mismos mejores, II
Que la gente se la aguante y que la gente comprenda que así como debía trabajar él necesitaba descansar, hay gente que se cree ese cuento que la gente es el soberano pues bien es bueno que lo siga creyendo, que la gente no se equivoca pues bien que siga pensando que la gente no se equivoca cuando por acá se equivoca todo el tiempo, acá la gente vive equivocada, que la gente se la aguante si protestaba por su curiosa costumbre de tomar el descanso en guanaquitos como si fuera parte del trabajo con agenda abierta con secretaria con chóferes con asistentes para las cuestiones más secretas con asesores con cocineros y mozos en tiempo completo, pensaba que la gente se aguante, lo aguante a él le aguante al otro la costumbre de tomar el descanso como si fuera un trabajo que a él y al otro le gustaba siempre porque por lo demás y para los demás había que hacer vigilia durante su retiro controlando el perímetro del predio el interior del predio los techos y todos los resquicios que hubiera en el predio para que nadie lo molestara estuviera haciendo lo que estuviera haciendo.
No se podía interrumpir la liturgia del retiro la celebración que indefectiblemente empezaba los jueves a la tardecita y finalizaba los domingos cerca de las once de la noche, empezaba los jueves con una picada y cerveza y terminaba los domingos a la noche con otra picada y cerveza, mientras tanto matraqueo, uca – uca o lo que fuera, había que ocuparse de las provisiones para el retiro de todo el abasto y sin ruidos cuidar en forma permanente que no se vaciara la bodega y que la despensa dispusiera de todos los alimentos que se pudieran guardar en ella, todo para que él y ese otro su alter ego y sus invitados, la hicieran y la siguieran haciendo porque como le decía a quien lo quisiera escuchar era mejor vivirla que contarla era mejor vivirla antes que contemplarla. Su compromiso eran las privatizaciones su trabajo las reformas su descanso guanaquitos, por eso a veces comentaba cómo no habrían de encarar un concurso así, que cada día contabilizaba como un golpe afortunado de la suerte afortunada de dos tipos extraordinarios y afortunados cómo no meterse de cabeza en una prueba así que cada día aparecía como más interesante en la lid del desafío propuesto, una ecuación perfecta en boca del timorato y pulcro contador propio de las mentiras, el desafío de un trabajo que a poco de hacerse aseguraba un retorno un trabajo que se terminaba y entregaba igual a una atención que aparecía bajo la forma de un regalo que se recibía viniera de quien viniera como viniera cuando viniera casi como en la partida doble un favor que sale un extra que entraba al bolsillo propio no a las arcas del estado, nunca comentaban sobre esto pero estaban satisfechos le decía el guanaco al camaleón o viceversa pensando en lo bien que les iba en la vida a ellos.
Cuando le aparecían los arranques de petulancia se cuidaba que no fuera delante de los jefes así perdía y sí delante de sus subordinados ahí ganaba, después de todo entre los méritos que había hecho por cuenta propia y confirmaban que era un pedante y le encantaba serlo, entre las cualidades para que lo llamaran como lo llamaban estaba eso de tener siempre arriba el ánimo bien alto calificarse por cuenta propia por encima de los demás y sin mayores vueltas bajarles líneas para cumplir las órdenes que venían de arriba, de abajo ni se preocupaba ni nada decía el guanaco cuando todo eso que hablaba lo que no hablaba todo, lo que emplazaba cuando estaba en ganador lo que no sentenciaba y planificaba se le pasaba a mil por la cabeza y determinaba que los otros obedecieran o que esperaran por las consecuencias o sea por aguantar sus caprichos por aguantar sus castigos, mientras que algunos de los demás y sin que él los escuchara se despachaban con la frase guanaco de mierda mandón prepotente que pide y pide el pedigüeño y encima anda renegando por detrás de cada uno y así se lograban los mejores resultados, pequeños secretos los suyos, no es que no lo creyera pero le costaba pasar de ingenuo a ladino, no es que no lo creyera.
Costaba pasar de incrédulo a crédulo porque seguro que cuando era niño como muchos estudió sesgada la historia inclinada para donde quisieron los que la contaron que la contaron con la sangre muy caliente y muy poca imparcialidad, entonces un grupo de los tipos que pasaron fueron o muy malos o muy buenos o viceversa teniendo en cuenta la posición en la que uno se encuentra.
Así, con tanta diferencia palmaria cada vez que tocaba catalogar a los contemporáneos y mortales que gobiernan estos también son malos o buenos nunca pueden ser regulares.
Cada mañana que empezaba se ponía como loco y hosco para pasar como cuerdo y que se le notara lo menos posible la borrachera que no sacaban ni los efervescentes ni el bicarbonato, se ponía tenso como atildado para resolver sus asuntos como el de la organización en guanaquitos que al lado de las otras cosas era uno más de los cuantiosos asuntos que manejaba, ver a quién darle por fin la explotación de la bahía que el agua dibujaba en parte del perímetro de ese lago inmenso el estuario privilegiado en ese valle inundado cuando hicieron el dique aprovechando las montañas que rodeaban lo que fue la cañada convertida en un espejo de agua inmenso, esa rara rada y rústica que era muy buena porque tenía todo para pasar bomba los fines de semana, naturaleza más confort más gustos más hobbies más intimidad más sexo eran términos de una ecuación que manejaba.
Era un lugar donde pasar sin que se enterara nadie del círculo de aliados urbanos nadie entre las mujeres celosas o ninguna de las víboras chismosas de las amigas que frecuentaban a las obedientes esposas, situaciones y chismes que se convertían en cálculos especulaciones que pasaban por sus numerosas agendas y a mil por las cabezas de las tres secretarias trabajando a tiempo completo para él y además eso del fondeadero se le amontonaba al guanaco con otros líos con otros sueños con otras pesadillas y especialmente con el estrés cuando el consejero hablaba y hablaba de las privatizaciones, que era la onda de la hora la orden del supremo rodeado de subordinados en Buenos Aires y en las provincias y hasta en las municipalidades más chiquitas en donde había otros supremitos y destacados dúctiles personajes.
Todo un despiplume que se venía armando para la faena de desestatificar descalzando el emprendimiento del estado en todas aquellas cuestiones de las que no se debía ocupar el gobierno que después de las últimas elecciones fue en realidad su gobierno, que él ellos y aquellos ya se imaginaban cómo debían gestionarlo no había que ser un genio para saber de aquello en lo que no funcionaba el estado prestando los servicios cualquiera fuera su forma como nación como provincia como municipalidad, tampoco funcionaban los servicios prestados por particulares propuestos por el estado como lo era el caso de la dársena.
El se ofuscaba y puteaba para que todo saliera y esto era parte de sus menoscabos, que con otros motivos sumaba para que sus detractores lo llamaran guanaco, como si los guanacos fueran altaneros y esbozaran malas palabras.

Thursday, April 14, 2011

políticos de una política ordinaria de políticos que a pesar que se las creen apenas son políticos

Lecciones para llegar y mantenerse en la política, I
Cuando a uno de ellos lo llamó el ministro y le preguntó si se animaba a tomar el desafío el guanaco le dijo que sí que por supuesto y además le dio a entender con la solemnidad que el tipo merecía que a él no había que preguntarle esas cosas siendo como era un fanático más de la nueva argentina que desde unos años atrás se venía parando y se abría a los capitales de afuera que algunos infaustos llamaban capitales golondrina y que aparecían con sus dueños como serpenteando por un cauce de toboganes, siempre de arriba para abajo, a propósito de las calandrias como ondulándose por un fuerte viento de cola que arrastraba riquezas bienestar ventura de todo el mundo hacia el mejor país de américa ladina que es el nuestro hacía.
Se figuraba que le decía él decía se decían como decían los que votaban, la gente del pueblo de un pueblo que en ocasiones le parecía de taimados, porque esa gente unas veces votaba con el corazón otras veces votaba con el bolsillo como si nunca tuviera la misma razón, un gentío con la misma voz del pueblo de un pueblo que muy seguido era de marrulleros.
La voz del pueblo la más maravillosa música que al general le sonaba y si a él le sonaba era cosa seria aunque el pueblo no fuera serio, en realidad un rejuntado de cholulos que hoy dicen blanco y mañana dicen negro, parte la argentina de esa américa ladina que en muchos lados del mundo no se conocía pero por lo que todos decían y repetían los repetidores de lo que relataban los viajeros o los viajantes o los que viajaban anunciando las buenas o malas nuevas del planeta, era la argentina del boom del crecimiento por el que no habría más pobres ni desempleados ni fachos ni desnutridos en sus comarcas.
La misma mismísima argentina conducida por el primer compañero, como ayo absoluto como tutor mayor y además como presidente de la Nación, inmortal inamovible insustituible, el guanaco manejable malcriado pero atento seguía diciendo sin que el otro le pidiera hablando en la abundancia en medio de las consideraciones que estaba listo para hacerlo por Ud. Sr. Ministro y por el compañero Gobernador y por los cientos de compañeros que nos eligieron.
Le contestaba cuando el otro lo examinaba y se imaginaba contestándole cuando no lo tanteaba ese gran perito que lo convocaba para la tarea convocado por el gobernador que lo convocaba a él como a otros ingenieros o también apelaba a otros doctores a otros licenciados licenciosos lujuriosos presuntuosos vanidosos, selectos grupo de convocados en nombre de la convocatoria a la gente convocada para una elección más de los concilios, que una y otra vez la junta electoral convocaba en una patria convoca porque todos son convocantes y además convocados, aunque el guanaco era de los que pensaba sin confesarlo que si la gente ya los había elegido después de tanta convocatoria, si ellos se equivocan, o son malo y meten las manos en las latas, ahora que esa misma gente se la aguante.

Wednesday, April 13, 2011

haraganes tristes en días especiales de tristes haraganes

Tristezas que se compensan de haraganes compensados.
Cuando el cura Isidro comenzaba a pasearse de una punta a la otra de cualquiera de los lugares donde concentrábamos, no volaba ni una mosca, nuestra conciencia sí volaba como buenos haraganes que fuimos, por lo que hicimos por lo que estuviéramos haciendo por lo que haríamos, cabizbajo y con las manos atrás se paseaba y su calva brillaba con el reflejo de las luces que hubiera, como un pequeño trozo de desierto inmenso mirado desde muy abajo que era donde nosotros estábamos, y en su cabeza resaltaban unas cejas con pelos negros y blancos que invariablemente se juntaban encima de su nariz aguileña, de tan intenso el color de los entrecejos parecían un dibujo, eso era todo, porque la suelta sotana negra y el cuello blanco que apenas aparecía completaban toda su apariencia, no necesitaba más que eso para mantenernos disciplinados, a sus majaderos como nos llamaba sin excepciones cuando se enojaba.
Fuera en alguna parte de los largos y anchos pasillos internos que estaban a lo largo y a lo ancho de todos los patios del colegio, o a lo mejor circunvalaban espacios o los patios fueran redondos u ovalados sin que lo notáramos, para nosotros entonces eran largos y anchos como las jornadas que nos pasamos adentro, extrañado a los parientes que fueran, cada uno contaba lo suyo, unos extrañaban a su madre, otros a sus muchachas, otros a sus hermanos, pero de cualesquiera fueran, esos recuerdos nos llevaba a la tristeza, o a la soledad, por algo asociábamos esas emociones a los pasillos, nosotros los internos nos decían nuestros compañeros en el día, fuera en el gran salón del comedor donde cuatro cocineros con sus delantales y sus gorro muy pulcros no servían invariablemente los mismos platos con los mismos menús semana tras semana, sea en el tenebroso dormitorio que se volvía más lúgubre si él nos diagnosticaba algún síntoma de enfermedad menor por lo cual debíamos guardar cama aunque fuera por unas horas.
Cuando el cura Isidro comenzaba a pasearse de una punta a la otra de cualquiera de los lugares donde concentrábamos, no volaba ni una mosca, o estábamos tristes o planeando algo de atorrantes, la tristeza invariablemente comenzaba los domingos a la tardecita y comenzaba a terminar los viernes en un horario parecido si no nos castigaban, y a él le temíamos mucho porque levantaba la voz para gritarnos majaderos, y probar si algunos de nosotros rompía pactos no escritos de silencio y entregaba a los culpables que fueran por el lío que fuera, como le temimos lo quisimos, porque así como nos retaba mitigaba nuestra tristeza cuando la detectaba.
Y mientras estuvimos por allí, en el colegio, estuvimos más veces tristes que portándonos mal.

Tuesday, April 12, 2011

exacciones, legados, avivadas de los que anduvieron viniendo

La resistencia secular, profana intención terrenales pasiones de hacer entender que se puede interpretar lo mismo de diferentes maneras.
Nadie mejor que nuestra gente de los pueblos originarios de América para dar testimonio de los efectos de una colonización que fue bastante severa a juzgar por las evidencias de la historia y a la distancia, nadie mejor que nuestra gente de los pueblos originarios de la América para dar fe de los saqueos y de las crueldades que se cometieron desde el siglo XV en adelante en el nombre de reyes desconocidos por acá y de un evangelio cuyos principios distan mucho de las barbaries y los atropellos cometidos. Nadie mejor que los descendientes de guerreros valientes cuyo estandarte más emblemático fue el cacique Viltipoco galopando a puro cuero por la quebrada, nadie mejor para dar el argumento vivo que los lazos de civilización que otrora se tendieron fueron por lo menos para los que vinieron, a los solos efectos de llevarse las riquezas y sumir a generaciones enteras de nativos en el olvido y en la pobreza por hablar de los efectos menos malignos.
Para tantear las explicaciones no cubiertas de las preguntas sin respuestas a las profundas diferencias en los niveles de desarrollo que tienen actualmente muchos de los países que estuvieron en el rol de potencias colonizadoras respecto a cómo se encuentran también hoy las naciones que eventualmente estuvieron en el rol de naciones colonizadas.
Las discrepancias descomunales reflejadas en un indudable balance que indica que en forma sistemática en estos últimos quinientos años se drenó riqueza a cambio del ingreso de manufacturas con alto contenido de valor agregado, situación esta última que confirma que los costos de esa colonización que se menciona se pagaron por partida doble, por un lado como vaciado de materia prima y por otro lado como financiamiento de los niveles de vida de los habitantes de las economías centrales del planeta, esto no es hoy un secreto cualquiera sea el entorno en el que el tema se analice.
Nada puede hacerse por retrotraer situaciones que profundicen diferencias que se hacen casi ridículas en el marco de la globalización que se vive, de crecimiento exponencial de las comunicaciones del avance tecnológico y de la necesidad de una integración que cada vez más habrá de interpretarse como de toda la humanidad, que en un mediano plazo necesariamente deberá servir para erradicar la pobreza las guerras y las miserias que dejan al descubierto las miserias del mismo hombre o de algunos hombres en todo caso, cuyo motivo principal de su paso por este planeta es la instancia de acumular emulando la leyenda de Midas, acumular por acumular.
No obstante, por estas geografías con todos los sentidos atentos debemos reivindicar para las generaciones venideras la urgente necesidad de detectar nuevas estilos de colonización que si bien son nuevos en las formas y en la coyuntura de prácticas pacíficas no son novedosas en el fondo en cuanto a los objetivos de seguir avanzando sobre la apropiación irregular de nuestros recursos naturales, especialmente entre los que se encuentran en primer lugar nuestros recursos humanos.
Y en esa tarea vale como oro el legado de Viltipoco como representativo de la RESISTENCIA efectiva a la colonización, cuya forma más actualizada es la de la propuesta a la preservación del planeta y el mantenimiento de la biodiversidad, precisamente por parte de representantes de esos mismos países que hace poco menos de doscientos años depredaron sin autorización y en varios aspectos nuestros recursos naturales.
Para honrar el coraje del valiente, para enaltecer su honorable condición de indio empecinado de guerrero incorruptible de ese Viltipoco que muchos ni siquiera conocen, elevando nuestro pequeño homenaje a la figura de ese general intuitivo perspicaz y aguerrido, es que podemos oponer nuevas formas de obstinación a esos avances que hoy parecen inofensivos e imperceptibles pero que no obstante penetran en muchas de nuestras mentes y de nuestros territorios lentamente como antes, nosotros no podemos dejar de ser protagonistas activos de los tiempos venideros con los nuevos desafíos que se irán planteando cuando se decida sobre lo que queda como las reservas naturales o mineras entre las que sobresale como una divisa nítida el agua como elemento de vida.
Nadie mejor que nuestra gente de los pueblos originarios, y nosotros fruto de ese crisol de razas que fue contra la pureza, para unirnos a interpretar históricos reclamos y ontologías actualizadas de la colonización, y entre todos codificar los avances externos, para recrear alternativas de entereza pacífica de intransigencia amigable pero no por ello permeables ni insuficientes desde el punto de vista intelectual o ético, para hacer una resistencia secular, persistente como la de Viltipoco.

Monday, April 11, 2011

cronopios y famas complicados que viven complicando a los otros

Conopios y famas que cambian con el tiempo de vestiduras.
Cuando comenzó apenas parecía un zorro con piel de oveja, las madres confiaban en él para encomendarle sus niñas que calientes se desesperaban por llegar a las reuniones sociales, a los bailes, o directamente a los asaltos que consistían en caer de improviso a la casa de alguien con las provisiones suficientes como para no causar inconvenientes a los dueños de la casa, como para que pusieran malas caras o ensayaran desplantes que arruinaran las milongas.
Era un verdadero zorro con piel de oveja, porque paciente esperaba que las niñas lloraran sus desengaños, y mientras las calmaba hacía lo que las madres creían que él les evitaba a sus hijas, de las otras ovejas con piel de zorro, alimaña encubierta.
Cuando fue creciendo parecía un lobo con piel de cordero, las madres confiaban en él porque las mismas niñas decían que él era bueno y de buen comportamiento, y que él las cuidaba de los otros malos y de mal comportamiento, en los bailes, o directamente en los asaltos que consistían en caer a la casa de alguien con bebidas y algo de comida como para no causar inconvenientes a los dueños de la casa, como para que no pusieran mala cara o hicieran desplantes que arruinaran las milongas.
Era un verdadero lobo con piel de oveja porque paciente esperaba que las niñas lloraran sus desengaños, y mientras las calmaba hacía lo que las madres creían que él les evitaba a sus hijas de las otras ovejas con piel de lobo, chacal mañero.

premoniciones de cronopios para otros cronopios parientes políticos

Hay suegros, unos mejores que otros, depende desde dónde se mires.
Los hay que son celosos cuidadores de su nenas en la irreversible instancia que van a tomar, en la dirección opuesta a la del galán que pretende llevarse a la princesa, y entonces de entrada nos más en los difíciles y escasos contactos que hacen con el pretendiente, aclaran implícita o explícitamente las condiciones, salidas con horarios pre establecidos, cupos de tiempo de permanencia en zaguanes u otros rincones peligrosos como para que la pequeña cortesana de la corte familiar no pierda lo que el galán quiere ganar y los suegros tampoco quieren perder, suspicaces piden exposición mínima de dotes que aunque fueran pocas aseguren a la cenicienta una herencia aceptable, o en bienes materiales que es lo más importante por lo menos en la interpretación inmediata de esos suegros guarda bosques, o en equilibrios psicológicos que permitan la tranquilidad de saber que el tipo no pensará ni siquiera en atreverse a pegarle a la nena tundas atrasadas que la harían menos egoísta y menos caprichosa.
En la otra categoría de suegros están otros un poco más descuidados que aquellos, más displicentes y permisivos, que se muestran como compinches del galán que aspira estar en el podio de los ganadores con la campeona, que puede serlo en ocasiones más de lo que con cualquier imaginación normal puede esperarse, o una niña inocente como cualquiera esperando paciente y ardientemente la oportunidad de entregar virginidades y candores, o una atorrante encubierta empeñada en blanquear pecadillos no declarados, esos suegros no establecen condiciones y no andan con imposiciones de ninguna naturaleza, son facilitadores, porque allanan los obstáculos que puedan interponerse entre el seguidor y la niña de sus desvelos, son conversadores y generalmente comparten con los pretendientes actividades que son propias del género, como excursiones de caza, programas de pesca, deportes o similares, buscando ganarse la confianza de quienes presuntamente se llevan a la reina, no les preocupan las dotes materiales al contrario de verdad o abiertamente las ofrecen, y en algunos casos pueden levantar sospechas porque pretenden que los juglares le peguen a la dama esa cacheta que alguna vez se quedaron con ganas de cruzarle en la cara.
En la mayoría de los caso la predisposición de los suegros con los galanes es inversamente proporcional a la desesperación de desprenderse de sus vástagos femeninos, y en honor a la verdad hay que decir que hay innumerables variantes a estas dos categorías genéricas.
Hay otros suegros que son un promedio, como el que me tocó apenas empezaba mi carrera de mujeriego incurable.
Era un tipo silencioso, parco, poco conversador.
Pero después de dos o tres palabras que cruzamos por iniciativa propia me regaló dos libros que para él eran de cabecera.
Uno, fue el hombre mediocre de Ingenieros, como si hubiera sido un presagio eso fui toda mi vida.
El otro fue la teoría de la relatividad, que nunca alcance a leer, no obstante siempre fui además de mediocre un tipo relativo lejos, bien lejos de su nena, y de todas las nenas que fui dejando en mi tránsito de confundido.

Saturday, April 09, 2011

modelo 2011 - para que otros cronopios copien, originales sin versos

La puerta tiene dos placas: una reza "La Azotea. Editorial fotográfica"; la otra, "Sara Facio. Fotografías". Es un departamento en planta baja sobre la calle Paraguay, en la ciudad de Buenos Aires. Adentro reina una pulcritud austera: escritorios, bibliotecas, todo luce limpio, sólido, autosuficiente. Al final de un pasillo hay un despacho. Allí una mujer se pasa los dedos por el pelo y dice, con una sonrisa tibia y feroz: "No sé de qué vamos a hablar. No soy interesante. Nunca me han violado ni torturado ni tengo parientes desaparecidos".
Es alta, lleva una remera azul cielo, el pelo blanco. "Dejé de teñirme porque, cuando María Elena se enfermó, me empezó a parecer absurdo pasarme toda la tarde en la peluquería." Sara Facio es fotógrafa, fundadora de la editorial La Azotea, autora de los retratos definitivos de Julio Cortázar, Pablo Neruda, Manuel Mujica Lainez, y creadora de la Fotogalería del Teatro San Martín, entre otras cosas. Y, por si hiciera falta aclararlo, María Elena es María Elena Walsh.
* * *
Sara Facio nació en 1932 en San Isidro. Es hija de Florencio Facio, criollo de varias generaciones, y de María Ana -Anita- Paraveccia, hija de inmigrantes de Sicilia. "Mi abuelo, José Parraveccia, ahorró las propinas que recibía como mozo en el barco que lo traía y con eso instaló un carrito en la Costanera -recuerda-. Después consiguió que le dieran la concesión, por cincuenta años, de la zona donde está el Sheraton. Ahí vivía y tenía restaurante."
Cree que fue allí donde su madre y su padre se conocieron: ella, cajera; él, comensal. Se casaron y marcharon a San Isidro a poner restaurante propio, con vivienda, en la esquina de Diego Palma y Haedo, donde nacieron Carlos, Sara, Mario. "No sé si fue una infancia feliz o infeliz. Yo me sentía cómoda. Tenía una libertad absoluta."

cronopios que de tan locos que andan definitivamente se creen grandes famas

Crispaciones de crispadores seriales crispados.
No hay ninguna duda que él nos dejó un vasto legado, pero antes de él ya éramos unos crispados, tenemos un largo pasado de crispaciones, tan largo que hay generaciones enteras que llevan la crispación como parte de su ADN, así que probablemente tengamos un futuro también largo de irritaciones, porque en este tipo de síndromes psicológicos es igual que con los síntomas físicos, el primer paso para el tratamiento del problema es que el titular del problema lo reconozca, cosa que como titulares del problema no hacemos.
El nos encolerizaba, sabía tocar nuestras más inconfesables maldades, entre ellas celebrar lo que antes denostamos o viceversa, y maldecimos aquello que anteriormente bendecimos, como impolutos ciudadanos negando lo que anteriormente permitimos, con esa impunidad que da a cualquiera sentirse parte de ese pueblo que como entidad parece siempre del lado de la razón aunque en la acción camine siempre en el fango de la irracionalidad, con esa actitud despótica que permite camuflar la identidad en el ancho mar de la multitud sin nombre y apellido.
El nos sulfuraba, sabía hacerlo, transformando al amigo en enemigo, al deudor en acreedor o viceversa, si tuvo un mérito fue justamente el profundo conocimiento de la parte más torcida de nuestra idiosincrasia, potencial que si hubiera sido equivalente a su conocimiento de las cuestiones que nos faltan antes de poner atención a las que nos sobra, le hubiera dado la inmejorable oportunidad de cambiar nuestra historia, justamente esa gris historia que arrastramos como lastre desde la profundidad de los primeros días de nuestra existencia.
El nos indignaba, a nosotros justo a nosotros que vivimos indignados.

Friday, April 08, 2011

crónicas de cronopios y famas antes de despejar las legañas

Crónicas de cronopios y famas, una mañana antes de despejar el ojo de la legaña.
El difícil arte de ser en el otro o de no ser, de ser con el otro o de no ser, de ser por el otro o de no ser, o definitivamente de ser contra el otro y de ser.
Dura lucha lleva el patriarca solitario aunque ande siempre acompañado, como ahora que se lo puede ver en un afiche muy pegadito a ella y debe ser nomás porque según las estadísticas de los encuestadores que cuestan mucho por estos días y nada el día después cuando dan los resultados, ella está de parabienes y no tiene competencia en ese océano de incapacidad e inexistencia de ideas originales o al menos de sueños que se llena con el aporte de los que le hacen la contra por hacérsela nomás, estos de acá no las tienen pero parece que las tienen porque los de allá tampoco las tienen, o las tienen todos y saben que el sistema funciona sin ideas y sin sueños, que para estar alcanza con un poco de demagogia, de mesianismo y de repartos de limosnas. En ese afiche aparece el patriarca con su vieja sonrisa de siempre, elegante como siempre, apostando al último modelo de líder carismático, pero solamente él sabe de las soledades del poder, sabe que los hombres pasan, especialmente los que fueron apalancándolo en todos estos años.
Como ese tío patilludo que promediando los noventa no tuvo mejor idea que convocar a figuras populares que le sirvieran de sustento a su propia figura, en épocas de pizza y champagne y derroches a la altura del primer mundo aunque el escenario fuera del tercero. El fue el primero el que le dio una mano al patriarca y comenzó a rescatarlo de un agrisado porvenir como deportista segundón en un deporte escasamente popular, fue la primera vez que sintió la agobiante responsabilidad de ser en el otro o no ser, ahí estuvo la campaña de entonces, a la vuelta de la esquina de ese porvenir un poco oscuro por entonces, había que aportar riegos por aspersiones de popularidad al traqueteado caudillo y a cambio la gloria, esa entidad esquiva para muchos que además aparece para algunos solamente con fortuna y con fortunas, llegó con ideas y sueños, como cualquiera, pero el tío comenzó a enseñarle que el sistema funciona sin ideas y sin sueños, que el sistema funciona con choripán algunas propinas y miserias.
El patriarca pasó sin penas ni glorias por la liviana desprolijidad de eso que se llamó alianza y que fue un gestión sin pena ni gloria, sin pena y con gloria de los que tuvieron lo que no tuvieron millones de compatriotas estafados por el estafador heredado, ese estafador que por entonces colocaba con buena demanda las perogrulladas que venía vendiendo desde sus épocas de hombre mediterráneo, porque los millones de compatriotas que tuvieron pena sin gloria conocieron gracias a ese Satanás con traje de chicago boy, los trueques y las elaboradas figuras para explicar el desfalco, cuando se hizo la luz, después del desbande la figura del patriarca resucitó con fuerza al calor de la figura del eterno sospechado, otra vez la coyuntura de de ser con el otro o de no ser, cuando conservaba aún sus ideas y su sueños.
Cuando llegó el tipo chabacano del sur marcando territorio, colonizando el páramo desvastado, tratando de demostrar la contra del determinismo biológico de su incapacidad de volar, cubierto con plumas que casi son escamas o viceversa, el patriarca estuvo acomodado en primera fila, su figura calzaba justo para mandar las primeras señales a la gilada sin memoria que al pedido que se fueran todos se contestaba que se quedaban todos, camuflados, así que por entonces llegó al pináculo de su gloria aunque en la soledad nuevamente soportara el peso de ser por el otro o de no ser, mimetizado y convencido que hay un porvenir que se hace sin ideas y sin sueños, estuvo en todas las fotos aprendiendo que hay aletas que sirven de timón en el agua y patas para cuando se vuelve a la tierra, que una locomoción erguida por erguida que se quiera hacer se puede hacer aún con las patas atrás si se cuenta con alas transformadas en aletas.
Dura lucha lleva el patriarca, definitivamente, con todo eso y de haber perdido sus oportunidades de ser contra el otro y de ser.

Thursday, April 07, 2011

cronopios y famas que se revientan porque saben que esos revientes prescriben y si no los mata el paso del tiempo

El tiempo que estuvimos en peligro, y terminamos como cronopios y famas impunes. El tipo en todo caso se considera un compadre, él sabe que al final de cuentas las cosas tienen que acomodarse, el día del hecho él estuvo en actitud pacífica de expectación le dijeron que escribió el abogado, sin propósito preconcebido, qué compadrito comenta en voz alta cuando puede, para que lo escuchen, porque sabe que sus detractores deben andar chusmeando por desconocidos o conocidos pasillos de las casa adonde se reúnen posconservadores, y eso a él lo jode y más que venga de cualquier rechiflado en la vidriera, compadritos serán los livianitos esos que andan llorando amores por despechos que no se aguantan, chabones que lloran cuando los deja una percanta, pero él no es de esa chusma, será de condición humilde pero salvo el percance anduvo bien en su carrera, primero en el correo donde hizo toda una carrera y después esos cargos de comisario que sus amigos los orejas le dieron.
Primero en la penitenciaría de Vicente López, compadrón de treinta y siete años un pibe nomás, donde por fin pudo hacer una diferencia importante entre lo que es y lo que debe ser, y pudo comprase un ranchito importante para establecer a su familia, después de todo el oficio del policía es bastante sacrificado y no vienen mal esos pesitos extra que los tipos deben pagar por sus seguridades, corren tiempos embromados, de muchas broncas y de muchas frustraciones así que la seguridad es lo primero, anda diciendo para que los escuchen por todos lados del penal para que los otarios divulguen, le andan campaneando que hay jueces que dijeron que le pueden conseguir la libertad por buena conducta.
Después en la comisaría de Chacabuco, donde el pago de diferencia se atrasaba un poco nomás pero era importante como en Vicente López, comparada con el magro sueldo de policía y los riesgos que trae aparejado un laburo que en estos días es un laburo para machos, diferencia que dobla o triplica el sueldo así que si habrá para ponerse contento, diferencia que los chismosos le llaman coimas porque se mueren de la envidia y de las ganas de ser los destinatarios, como le llaman embustero a él sus enemigos y ahora que anda en problemas, él sabe bien que son unos envidiosos de esos que no se las aguantan, porque cuando él los reta a medirse salen corriendo como maricas para otro lado.
El tipo en todo caso se considera un compadre, qué compadrito comenta en voz alta cuando puede porque sabe que sus detractores andan chusmeando por desconocidos o conocidos pasillos de la cárcel, y eso a él lo jode, compadritos serán los livianitos esos que andan llorando porque no se aguantan el calabozo y no se hacen cargo de sus responsabilidades, él sabe bien porqué lo mató al senador ese que se las daba de pesado con los jefes del ministerio de economía, chabones que lloran igual cuando los deja una percanta o se están pudriendo en una cárcel, pero él no es de esa chusma, será de condición humilde pero salvo unos años perdido viene bien en su carrera, primero en el correo donde tuvo lo que otros no tuvieron aunque lo hayan exonerado, y después los cargos de comisario que sus amigos los orejas le dieron, para después andar diciendo que es un triste asesino a sueldo de los poderosos de los frigoríficos.
Qué sabrán, envidiosos que andarán yirando por ahí, él acomodó a su familia, y espera el dictamen de los jueces que le eviten la gayola por buena conducta, después de todo como les explicó fue una cuestión de calenturas, qué sabrán de su buena fe que los hizo en buena, arreglando las cosas entre hombre nada más, en los años cincuenta que corren esas historias han quedado viejas.

Wednesday, April 06, 2011

incesantes e interesantes intereses de cronopios y famas reproduciendo

Interesantes e incesantes intereses de cronopios interesados y famas, interesados en intereses diferentes.
A ellos no les interesan los intereses enfrentados, los ajenos, no les interesan las luchas intestinas por una patria próspera llena de tipos que quieran habitar el territorio, no les interesan los preámbulos ni los gobiernos si los gobiernos son democráticos o vienen precedidos de oscuros y sospechados golpes de estado, ni si el general retorna reciclado dos veces postulado para la presidencia y la vice por lo menos en la fórmula, a ellos no les interesan si se agarraron en ezeiza o si él vuelve después de muchos años del exilio, si son de la derecha sindical o de la zurda montonera, si eso es importante para los que están a favor o es importante para los que están en contra, o si en contra o a favor todos están conformes con esta vuelta del tipo que esperaron en vigilias solitarias y colectivas, si las elecciones se ganaron por goleada o si los otros se quejaron de fraude, no les interesan las posiciones de sus padres posiciones enfrentadas a propósito de todos esos enfrentamientos a diestra y siniestra.
A ellos sí les interesan los intereses enfrentados, los propios, los casuales cruces los frecuentes cortejos ayudados por amigos y comedidos que llevan y traen mensajes y sugerencias, docenas de celestinas masculinas o femeninas que llevan y traen en medio del fragor de sus calenturas y amores, a ellos sí les interesan sus encuentros en este verano de mil novecientos setenta y tres, cuando sus hormonas florecen como florecen los ceibos en el pueblo, sí les interesan los encuentros espontáneos o pactados en la plaza del pueblo, los paseos escondidos por hacerse la rabona, sí les interesan los encuentros a solas cuando se prodigan abrazos ciegos de enamorados enceguecidos, a ellos sí les interesan los intereses enfrentados, les interesan los descubrimientos descubrirse el cuerpo en cada abrazo descubrir sus posiciones sus emociones, cada punto sensible de ese universo que van descubriendo, no les interesan las posiciones de sus padres posiciones enfrentadas a propósito de todos los enfrentamientos ajenos, a diestra y siniestra.
No les interesan sus historias, si son o se hacen.
Intereses enfrentados no siempre significan intereses en contra.

Tuesday, April 05, 2011

contrariando contrariedades de cronopios y famas a contramano

Contrariedades de un cronopio contradictorio.
Ni analfabeto ni alfabeto así se habrá formado, alfabeto por imperio del linaje en un pueblo colorido de la patria entre la ciudad de las luces y la madre de ciudades, analfabeto por la escasez de instrucciones de entonces, ni ciudadano de Río Seco por el marqués de Sobremonte ni ciudadano ilustre de Villa de María por el gobernador Ferreira de entonces, solamente un niño de aquel pueblito caminando y jugueteando en la frontera para ir hasta Ojo de Agua para aprender de ortografía, de letra redonda y de matemáticas rudimentaria como era la costumbre, solamente creciendo al calor de la protección de una madre, de una mujer ordenadora y matrona y mandona, ni católico ni un ateo cuando fue creciendo y a pesar de todas las recomendaciones, para terminar de andar diciendo antiguamente decían a los Lugones Lunones; por venir estos varones del gran Castillo que traían lunas enteras, medias lunas, lunas llenas.
Sabio jorobado, pide a la taberna,
Comadre del diablo, su teta de loba.
El vino te enciende como una linterna
Y en turris ebúrnea trueca tu joroba,
Porque de nodriza tuviste una loba
Como los gemelos de Roma la Eterna.
Ni socialista ni nacionalista así se habrá expresado, así habrá recitado a lo mejor en sus tardes de soledades, o en la tranquilidad del solaz de los primeros años de matrimonio, socialista por imperio de sus hormonas de niño bien y renegado en las ciudades por donde anduvo, nacionalista cuando comenzó con sus incursiones en las arenas enrarecidas de los discursos populares, cundo dio inicio a su carrera dubitativa en los fangos de presuntos ideales en los pantanos de consolidar ideas que nunca se consolidaron menos por esos días, ni poeta ni cuentista, solamente narrador de tierra adentro escritor discriminado por sus conciudadanos del puerto, como siempre, a mis cretinos: que esta cortés opinión te sea clavada en medio de la cabeza, poeta de versos de los Lugones Lunones aquellos de un escudo cuarteado, cuatro lunas blanqueadas en campo azul dibujadas con versos al otro lado, de azul y blanco esmaltado las estrofas de sus versos las letras insondables de sus cuentos y sus relatos.
Ni golpista ni republicano por el año de mil novecientos treinta así se habrá pronunciado, escribiendo por encargo, El Ejército y la Armada de la Patria, respondiendo al calor unánime del pueblo de la Nación y a los propósitos perentorios que nos impone el deber de argentinos en esta hora solemne para el destino del país, lleno de demonios ni con el golpe ni contra el golpe, han resuelto levantar su bandera para intimar a los hombres que han traicionado en el gobierno la confianza del pueblo y de la República el abandono inmediato de los cargos, ¿el pueblo nunca habla por su cuenta?, cargos que ya no ejercen para el bien común, sino para el logro de sus apetitos personales, nombrando y enriqueciendo parientes, comunicando el número uno pero el número uno de todos los que vendrían, les notificamos categóricamente que ya no cuentan con el apoyo de las fuerzas armadas, cuyo objetivo primordial es defender el decoro personal, que ellos han comprometido, y que no habrá en nuestras filas un solo hombre que se levante frente a sus camaradas para defender una causa que se ha convertido en vergüenza de la Nación, comunicando el número dos de todos los números dos posibles, les notificamos también que no toleraremos que por maniobras y comunicaciones de última hora pretendan salvar a un gobierno repudiado por la opinión pública, ni mantener en el poder los residuos del conglomerado político que está estrangulando a la República, ni con el régimen ni sin el régimen así se habrá proclamado.

Monday, April 04, 2011

revolucionario el cronopio hablador luchando contra otros cronopios y famas

Revoluciones del hablador de mayo.
Revolucionario y hablador fue desde pequeño y le gustaba hablar y apenas murió su padre, que lo envió al seminario más porque tenía que cobrar una herencia que por sus propias preferencias, abandonó sus estudios para sacerdote en el colegio de Montserrat y se volvió a Buenos Aires a estudiar para abogado, como ninguno de todos los que fueron siendo sus compañeros, con entusiasmo memorizaba a viva voz sentencias copiadas de cuantos escritos que le llegaban de Voltaire para repetirlos en voz alta como si fueran exclamaciones, aclamaciones que no le pedían, proclamaciones propias, repetía no comparto lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo, memorizando encendido hinchado de fuerzas le encantaban esas palabras, jugando de contenidas en escritos que les llegaba a sus profesores y los profesores le prestaban, escritos que con algunos tiempos de diferencias llegaban con los que llegaban en los barcos al puerto de Buenos Aires, le encantaba repetir en voz alta las enseñanzas de Diderot repitiendo cada cual de su parte y unidos solamente por el interés general del género humano y por un sentimiento de recíproca benevolencia, andaba, caminaba con sus discursos y no le importaba si lo escuchaban.
Le gustaba y repetía a cuanto cristiano que lo quería escuchar las palabras que sus maestros le enseñaron, del iluminado Rousseau inspiración de esa lejana revolución que en el levantaba la envidia, un brillante pensador que según lo que contaban los mismos maestros era un renegón y un majadero, como cómplices de él en sus curiosidades repetían chismes que iban y volvían con los viajeros, cuanto más crece el Estado, más disminuye la libertad, recitaba, aunque pocos las entendieran muy bien o algunos lo escucharan por partes, pocos se encantaban como él al menos los de su camada, repitiendo en cadena como para no olvidarse, una y otra vez adonde anduviera redundando el gobierno, para ser bueno, debe ser relativamente más fuerte a medida que el pueblo es más numeroso, en cuanto círculo literario o sociedades anduviera participando en cuanta tertulia andaba desesperado por contar que cuanto más numerosos son los magistrados, más débil es el gobierno, impostaba con sus apóstrofes a sus audiencias imaginadas o reales, la resolución de los asuntos se vuelve más lenta a medida que se encarga de ellos mayor número de personas, graduaba sus loas sus glorificaciones, probando las ventajas de la libertad los aires de la igualdad en esas palabras que parecían tan perfectas la relación de los magistrados con el gobierno debe ser inversa a la relación de los súbditos con el soberano.
Tanto le gustaba hablar que habló hasta el cansancio, tanto como pudo hasta su desgracia, en la primavera de mil ochocientos uno, recitando de memoria la editorial del telégrafo, ese periódico en el que plasmó con la tinta sus ideas, como prodiga el sol sus resplandores y aspiraba como tomando ímpetu, generosos a la tierra dilatada, disfrutando del discurso de cada palabra agregada, decía que en éxtasis cruel llora pasmada, el helado matiz de sus verdores, cuando todavía iba y venía explicando en las jornadas de mayo por el principio de retroversión, ante la ausencia del monarca la soberanía vuelve al pueblo decía, de repetir el silogismo de Chuquisaca, preguntaba ¿puede seguirse la suerte de España o resistir en América?, las Indias son un dominio personal del rey de España; el rey está impedido de reinar; luego las Indias deben gobernarse a sí mismas, algunos lo escuchaban unos cuantos y eso que era el regidor tercero del cabildo cargo rechazado por los comerciantes.
Revolucionario fue por donde anduvo, de la pluma y la palabra, pero también de la muerte y los manifiestos, disponiendo las ejecuciones ordenadas por la junta, redactando las consignas, para algunos un revoltoso y encima presuntuoso que jugó todo el tiempo para evitar los juicios por las desobediencias cuando anduvo por Bolivia, y le gustaba hablar y fue demasiado cuando para él cuando le dieron la noticia que le tenían que cortar la lengua, por esos un poco antes reforzaba sus divulgaciones y recordaba el más sublime grado de las virtudes de las artes y las ciencia, un egoísta Castelli en el lecho de su muerte un cómodo utilitario con las generaciones que vinieran, si ves al futuro dile que no venga, palabras que no las pudo decir más que escribiendo en un papel que le acercaron cuando ya desfallecía.

Sunday, April 03, 2011

mentiras de cronopios y famas que son verdades, verdades que terminan siendo mentiras

Nuestras mentiras de cronopios que se suponen famas y de famas que no son más que unos tristes cronopios, menos mal que cada vez que sospechaba que perdía un batalla San Martín le metía un parte de enfermo a la superioridad y se rajaba lejos hasta la próxima, menos mal que Belgrano en las mismas situaciones delegaba los mandos o las responsabilidades haciendo un uso discrecional de su doble condición de abogado y militar y estaba por el cabildo cuando le convenía librar contiendas con el chisme y por el campo de batallas cuando quería reventar a alguien con carabinas o espadas, menos mal que hubo tipos como Sarratea que bancaban la independencia de la boca para afuera cuando ideológicamente eran muy dependientes de los patrones de afuera, como Laprida y Pueyrredón que como otros unitarios trabajaron concienzudamente y sin descanso por el federalismo nuestro más que los que se dijeron federales que mientras hablaban de la federación andaban promocionando la unión, menos mal que hay varios como Viamonte y Espora que pasaron a la historia como tipos que sumaron más allá de las contingencias que les tocaron en sus tiempos y absurdamente en el segundo plano de historiadores presuntamente serios protegidos en sus corporaciones, menos mal que aunque salieran las cosas hubo mujeres que tuvieron más cojones que los varones que se jugaron haciendo espionaje en las camas y en los salones y en los propios campos de batalla como las niñas de Vilcapugio, María Loreto o Juana Moro, menos mal que hubo tipos como Condorcanqui que trasmitieron la paciencia para transar por los despojos y las inconsistencias, menos mal que hubo tipos menos conocidos que hicieron tanto como los conocidos como Azcuénaga o Toribio de Luzuriaga, para que seamos lo que somos, como somos, en este aniversario de otra más de nuestras históricas mentiras.

Saturday, April 02, 2011

historias de camaleones pulpos y auditores, cronopios y famas que se confunden y que confunden

Pulpos en su tinta, historias de camaleones y auditores, de cronopios y famas fuera de la historia y fuera de las corporaciones que escriben la historia.
Hace mucho él mismo se preguntaba, el señorito se preguntaba ¿debe seguirse la suerte de España o resistir en América?, las Indias son un dominio personal del rey de España; el rey está impedido de reinar; luego las Indias deben gobernarse a sí mismas, pero claro él era un ciclotímico y después cambiaba, tilingo el tucumano se iba con unos volvía con otros arreglando en los círculos superiores en los que se movía, y esos unos a veces coincidían con él y otras veces no coincidían y esos otros le daban la razón y otras veces se lo negaban, y entonces todos y él, el señorito seductor de señoritas que graciosas presumían y lo esquivaban, todos esos después cobraban o pagaban, y eso él bien lo sabía por su oficio de auditor y más que nada como auditor de lo ejércitos.
Hace mucho que él mismo decía hasta aquí hemos tolerado esta especie de destierro en el seno mismo de nuestra patria, hemos visto con indiferencia por más de tres siglos inmolada nuestra primitiva libertad al despotismo y tiranía de un usurpador injusto que degradándonos de la especie humana nos ha perpetuado por salvajes y mirados como esclavos, pero claro él era un ciclotímico y después cambiaba, mentecato el del jardín de la república se iba con unos volvía con otros arreglando en los círculos superiores en los que se movía, y esos de un lado concordaban con sus encendidas ideas y aún declaraciones y de otro lado a veces no concordaban y entonces se armaban los zafarranchos y corría mucha sangre que era como mucha de la tinta que sale de los pulpos cuando quieren defenderse, pero también cuando andan atacando.
Hace mucho que él mismo decía hemos guardado un silencio bastante análogo a la estupidez que se nos atribuye por el inculto español, sufriendo con tranquilidad que el mérito de los americanos haya sido siempre un presagio cierto de su humillación y ruina pero claro él era un ciclotímico y después cambiaba, un majadero el de San Miguel se iba con unos volvía con otros arreglando los asuntos a su conveniencia en los círculos superiores en los que se movía, con San Martín, con Bolívar, con O`Higgins, en ocasiones mirando para ellos, para que los oficiales no se fueran en mentiras y menos en connivencia con los subalternos, haciendo preguntas incómodas como hacen los auditores, de stocks de armas y municiones de pertrechos diversos de raciones de comida y de remedios, esos auditores que son como camaleones que deben cambiar de colores para saber lo que quieren saber, haciendo preguntas con respuestas incómodas.
Pero claro, no se pensaba lo sanguinarios que esos unos y esos otros podían ser con quienes metieran sus narices en sus prósperos negocios, por aquí en las colonias por allá en la península, entre virreyes, generales, condes y marqueses, oficiales mayores y menores, negocios combinados de acá para allá de allá para acá, no se pensaba cuando debía de haberlo hecho, el auditor de auditores un pulpo en su tinta un camaleón cambiando de colores, el espía, el espiador de los jefes ocupados, el tuvo mucho de los ímpetus de los jóvenes y muy poco de las sabidurías de los viejos, de esos que llegan a viejos con sus propias facultades o por sus propias facultades, no lo habrá pensado como no se habrá imaginado de los que escribirían de él los que se animan con la historia, esos que escribieron Monteagudo llegó a Buenos Aires en 1811, luego de la muerte de Mariano Moreno asesinato del que nadie dice una palabra, después de la Revolución del 5 y 6 de abril de 1811, que desplazó del gobierno al ala radical de la Revolución de Mayo, afianzando el poder del ala conservadora liderada por Saavedra, y como auditor camaleón asumió la defensa de varios de los acusados, incluido Castelli, en el juicio para buscar responsables por la derrota de Huaqui en la quebrada de Yuraicoragua, derrota que le cargaron en la mochila a Viamonte, fue editor de la Gaceta de Buenos Aires, alternándose con Vicente Pazos Silva, quien pronto pasó a ser su enemigo y lo acusó de "sacrílego profanador", y también influyó en la redacción del Estatuto Provisional por el que se debía regir el gobierno hasta la reunión de la Asamblea General Constituyente, la primera norma de tipo constitucional dictada en el ámbito de lo que luego pasarían a ser las naciones de Argentina, Bolivia y Uruguay.
Después lo asesinaron o lo asesinó Candelario con unos y otros por cincuenta doblones de cuatro pesos en oro en la plazoleta de la Micheo, o nunca se supo muy bien quien entre todos los corifeos posibles, entre todos los barberos de Lima, entre todos los soldados o aserradores, entre todos los esclavos y todos los cocineros, o entre todas las faroleras enamoradas de un coronel, probablemente habrá sido porque se pasó toda la vida con los que saben que las revoluciones se hacen con ideales, sueños primero de mundos diferentes proyectos después de mundos diferentes, con intrigas y con elevados objetivos o con transparentes propósitos, pero también con corrupciones, con mentiras, con maquinaciones y maniobras, con muerte desolaciones y traiciones, porque no hay nada que hacerle, siempre el hombre anda entre la fortuna y la miseria.

Friday, April 01, 2011

cronopios que dicen que son independientes pero son dependientes y al contrario

Arranque de independencia de tipos dependientes, cronopios y famas conocidos.
Después de los esfuerzos que unos hacen para ganar las batallas vienen otros y los desaprovechan, después que unos ponen la cara y el pecho otros desperdician las batallas en los campos de batallas y las batallas en las audiencias y en los cabildos, si no son además miedosos y se van a buscar refugio en las parroquias, en cualquiera de los lados en lo que fuera se organiza en estos lugares, cada vez que llega alguna modificación de los Borbones cambiando todo en viajes que pueden tardar meses y años, esos cabildos donde puede ir cualquiera más que nada cuando se los necesita, menos los sordos y los mudos y también a veces los que caprichosamente son soplones de los corregidores y entonces ellos mismos les dicen que no vayan para no levantar sospechas.
Malgastan las beligerancias que se llevan con palos, bayonetas o espadas, o con armas de fuego con o picas con alabardas y espontones de los oficiales, desperdician las escaramuzas que se llevan con el verbo encendido por estos días, unos porque de tan tibios que son no saben distinguir sus emancipaciones, de qué quieren emanciparse, de quiénes quieren emanciparse entonces todo es un trabajo arduo, y entonces van desde los fortines de los patriotas a los fortines de los realistas en forma indolente.
Miedosos y chismosos que no tienen perdón desde el cielo, y entonces les van diciendo a todos los oidores lo que los oidores quieren oír que es siempre su conveniencia, lo que los ministros y los regentes quieren escuchar y se acomodan con todos y nunca tienen problemas, lo mismo hacen con los franceses con los portugueses o con quien sea que venga de la banda oriental, que andan haciendo espionaje para después tener un buen manejo de la información, y comerciarla como mercaderes que son, así no se le gana a nadie, porque después esto provoca desuniones y peleas.
Otros no hacen contribuciones y entonces no hay dinero ni para uniformes ni para el abastecimiento ni para comprar las bestias para el transporte, deberían decirle los nombres a los pregoneros para que toda la aldea se entere para que lo divulguen a los gritos, o al portero para que no llame a los negligentes o a los dejados que después son los primeros que andan reclamando los privilegios que se consiguen cuando hay reuniones, y al mismo verdugo porque deberían condenarlos, a esos notables que se presentan en pedimento al Procurador General pidiendo se desalojen de los solares que se hallan más adentro de la ciudad poblados por gente plebe para hacer merced de ellos a los nobles, para dar esos solares en merced y que pueden edificar lo hombres bien nacidos, poniendo en aprietos a las autoridades por no haber lugar donde darles á estos pobres o indigentes, pagándoles las mejoras que tuviesen, y dándoles otro sitio para fuera, y dar los sitios buenos a esos notables que después con el mismo pillaje deambulan por los descampados o en las plazas cometiendo o haciendo que se cometan delitos de amancebamientos y de otras inmoralidades.
A él le molesta mucho porque cada vez que hay que hay que poner algún dinero él no se echa para atrás como fuera con los corsarios, pone mucho todo lo que puede y de su propio patrimonio, de lo que deja su pequeña fábrica de sombreros, en esos galpones de tambores y de astas donde tiene gente trabajando en el modelado, en la fula y el planchado, en el toscado y en el repaso final, él saca lo que no tiene y entonces puede darles a los que andan peleando pero que administran otros más que los que pelan con la lengua y entre los que hay veces que hay traidores y traicioneros, y eso le molesta como lo de Paulino Mackenzie de lo que escribió bastante, como los que anduvieron haciéndole de las suyas a su hermano Manuel que se mete con ellos, aunque se ponga henchido cuando se acuerda lo que anda diciendo por todos lados su amigo José, se lo vinieron a contar que a quien quiera escuchar le dice que Juan José de Sarratea, amigo mío y digno de todo aprecio por su patriotismo, y bellas cualidades, es uno de los empresarios que con sus fondos y trabajo personal contribuyeron tanto al apresto de la expedición libertadora, se acuerda y camina entre orgullos y renegando en su residencia de lima en el año del Señor de mil ochocientos veinticinco, y murmulla que por la patria hay muchos patriotas de la boca para afuera que no lo son de la boca para dentro, son esclavos de los amos de los que dependan.

tocando la marimba

tocando la marimba
para que toquen todos

es la economía estúpido

es la economía estúpido
para todos los que creemos que sabemos de economía y sabemos muy poco

buscándome

buscándome
buscándonos

Total Pageviews

paz - castillo

paz - castillo
2010

cuentos del abuelo que no son más que cuentos que se van copiando a lo largo del tiempo

MIAMI.- Uno tiende a pensar que las canciones infantiles no son otra cosa que tradición oral de origen incierto, convertida en dominio público y, como consecuencia, creaciones exentas de todo reclamo propietario.



"Sobre el puente de Avignon", por ejemplo, es una canción francesa del siglo XV y alude al famoso puente medieval de Saint-Benézet, que se extendía sobre el Ródano. Y "Mambrú se fue a la guerra" fue compuesta en 1709, tras la Batalla de Malplaquet, donde Gran Bretaña y Francia se enfrentaron para dirimir la sucesión española. El Mambrú en cuestión era el duque de Marlborough, a quien los franceses creían muerto.



Pero nadie conoce la identidad de sus creadores y en algunos casos, como el de Mambrú, se sospecha que se trata de una melodía originalmente árabe, que llegó a Francia con las cruzadas.



No es el caso de "Happy Birthday To You" ("Feliz cumpleaños"), considerada por el libro Guinness de récords la canción más popular del mundo, entonada en los más variados niveles de disonancia y en una multitud de lenguas en aniversarios de bebes, adultos y ancianos, incluida en cajas de música, teléfonos celulares y tarjetas de aniversario, llevada al espacio como uno de los testimonios de la cultura del planeta Tierra y memorablemente cantada por Marilyn Monroe el 19 de mayo de 1962 (78 días antes de su suicidio) a su amante, el presidente John F. Kennedy, en una celebración multitudinaria en el Madison Square Garden.



"Happy Birthday To You" no sólo tiene un origen comprobado, sino que además tiene dueño y copyright, y es objeto de una fascinante batalla legal por lo que podría representar unos 2.000.000 de dólares anuales en concepto de derechos de autor.



La historia comienza en 1893, cuando las hermanas Mildred y Patty Smith Hill, maestras jardineras de Kentucky, confeccionaron un libro titulado Cuentos cantados para el j ardín de infantes, que fue publicado por la editorial Clayton F. Summy Co., de Chicago.



La primera canción del libro se titulaba "Buenos días a todos", pero durante un cumpleaños del que las hermanas participaron, Patty sugirió cambiar la letra de la canción por "Happy Birthday To You", como una manera de homenajear a la niña que ese día celebraba su aniversario.



Esto es, en realidad, lo que se supone, porque no existe documentación que establezca que la letra de "Happy Birthday To You", de apenas cuatro líneas, sea efectivamente autoría de Patty Smith.



En marzo de 1924, un editor llamado Robert H. Coleman publicó una versión de "Buenos días a todos", que incorporaba la letra de "Happy Birthday" como alternativa. Con el advenimiento del cine y de la radio, la canción alcanzó una extraordinaria popularidad.



En 1931, fue incluida en el musical The Band Wagon , de George S. Kaufman y Howard Dietz, que protagonizaron Fred Astaire y su hermana, Adele, y dos años más tarde, cuando la Western Union lanzó su primer telegrama cantado, eligió "Happy Birthday To You" como su primera canción.



Fue, precisamente, en 1933, cuando Irving Berlin volvió a usar la canción en su comedia musical As Thousands Cheer ( Mientras miles vitorean ) que Jessica Hill, la tercera de las hermanas Hill, decidió emprender acciones legales.



Tras demostrar la similitud entre la canción original y "Happy Birthday To You", Jessica Hill logró que una corte la autorizara a registrar la nueva versión, que obtuvo un copyright en 1934.



La compañía Summy de Chicago publicó la canción en 1935. Según la legislación en vigor, los derechos debían expirar en 28 años, pero el acta del derecho de autor sancionada en 1976 los extendió hasta 2010. Y en 1998, a propósito de una disputa en torno de una canción de Sonny Bono, la Corte Suprema norteamericana añadió 20 años más al derecho de autor, lo que prolongó el copyright sobre "Happy Birthday To You" hasta 2030.



Algunos expertos, como Robert Brauneis, de la Universidad George Washington, argumentan que si bien los méritos para registrar una canción popular son válidos, en el caso de "Happy Birthday To You", los argumentos se ven anulados por la inexistencia de pruebas fehacientes acerca de quién escribió la letra de la canción.



Si todo esto hace dudar al lector acerca de la conveniencia de cantar "Happy Birthday" la próxima vez que algún familiar cumpla años, a riesgo de que aparezca alguien de Sadaic a reclamar los royalties, tranquilícese. Las demandas sólo se aplican a la explotación comercial de la canción, no a las fiestas familiares.

(tradición conocida gracias a mario diament en una nación de 2009)

boludeces de humor negro que circulan

por el ciberespacio y por la calle

Hay un tipo gangoso sentado en un banco del Central Park de Nueva York,
en la noche de Nochebuena, cuando de pronto se acerca una dama y se
sienta a su lado. El tipo, que andaba solo, para romper el hielo le dice:
- ¡Ghola!
- ¡Ghola!
- ¿Ghos tanguien shos gangosa...?
- Shi.
- ¿Y haglás Eskañol?
- Shi.
- ¡Lo único que te jaltaria esh sher Arlgentina!
- Shi, shoy Arlgentina.
- ¡Uy! ¡Qué shuerte! ¡Yo tamguien shoy Arlgentino! Yo eskaba solo acá
shentado hoy que esh noche guena y jhusto akareciste vosh que tamguien
shos gangosa y Arlgentina. ¿Que te karece shi hacemos algo...?
- Gueno, ashi ninguno de los dosh she queda sholo.
Entonces se van los dos a cenar. Empiezan a charlar, a conocerse y se van
a pasar la Nochebuena en un Hotel. Se encaman, y luego de unas horas de
sexo, lujuria y placer se produce la siguiente conversación:
- Oguime, le dice la chica, tengho que confesharte algho.
- ¿Qué esh?
- Tengho Sida...
- ¡Ah...! ¡Güenísimo! ¡ ¡Yho tengho Pan Dulce!

ADN

ADN, los derechos y los ácidos. No sé mucho de los derechos a darse cuenta de que la privacidad es la privacidad y ninguna ley puede cambiar de una entidad de este tipo fuera de la condición humana, o la cosmética o la justificación de un derecho natural e inherente a lo esencial de nuestra más pura naturaleza, y que esto es como un apoyo a la vida antes de que otros principios, si uno trató de construir un sistema o establecer prioridad sobre lo que está aguas arriba o aguas abajo en este autodeterminada, y con independencia de tema o la implicación de otra u otras personas en esta iniciativa. Por supuesto, las líneas que marcan los espacios reales y virtuales en todo esto son muy indefinida ya veces hace que el avance hacia lo que aún no se sabe si se hiciese lo que con la eutanasia, o en un extremo opuesto a incurrir en errores extraordinarios como privar a alguien de libertad no recordar el número de identificación de la memoria o su look hippie de desgracia como lo fue para la Argentina en los años setenta. La intimidad es la intimidad y creo francamente que debemos estar de acuerdo - no palabrería - la mayoría de las personas que habitan este planeta, pero privacidad que no debe confundirse con el privado, como parte de nuestra personalidad es constitutiva, pero no es determinante de nuestra función social se despliega en una amplia gama de posibilidades, y luego sucede que alguien quiere meterse con nuestra privacidad sin una petición o similares , también puede ser individual más o menos dispuestos a compartir nuestra intimidad con uno u otro o directamente a no compartir. El que fue violada, sin duda, es herido en sustancia, sino la sociedad en su sistema como se señaló en ese caso a quien la lesión y, en general condenando la actitud, pero no heridos alivio al que sufre y en todo caso sólo contiene el enigma nunca es recuperada por el individual y así es como entrar en el gran área de gris que existe en esta materia que va del negro al blanco, ya la tercera, que, como grupo lo resolvemos nuestras lesiones socialmente con los que obtenemos asuma que sufrió una lesión en su intimidad somos que no participan, lo hacemos a veces y otras no ?, ¿cómo lo que otros entienden que debemos comprometernos con la privacidad de los demás, especialmente cuando la persona no solicita o cuando lo solicite expresamente, o si la persona no lo hace? ¿Por qué habría de lo que otros quieren ser y no es lo que debería ser? ¿Está bien que otra carga generacional se convierte en uno que pertenece a otra generación? ¿Hay alguien en el sistema con la capacidad de sopesar las decisiones íntimas no es socialmente perjudicial, ¿alguien puede obligar a otro para alterar las decisiones subjetivas? Aunque las costumbres argentinas como nos inclinamos a menudo para tomar el lugar de los dioses intimidad es la intimidad, y aunque se encuentran con la base para los que no se ve bien para obligar a alguien compulsivamente directa o indirectamente a someterse a las pruebas de ADN para determinar su por caso o formular objeciones si hay razones que podrían desencadenar acciones, para asegurarse de que la decisión de convertir esas características cualquiera de los términos de la ecuación esa es nuestra inherente e inviolable espléndida privacidad, o la totalidad de sus términos. En cuanto a la integridad, en su resolución y si las normas que puedan estar en ese sentido la estatura de su propia probidad es primero una decisión individual y la privación y si uno es conjunto y también con su entorno que no es perjudicial, no hay razón alguien puede reclamar el derecho a oponerse, porque de la misma manera que podría desafiar lo que creemos es posiblemente el otro, evidentemente, más de un lío armar estilo argentino con piquete y todo, y razones más legítimos distintos de los que se hicieron sobre si son incompatibles con ellos mismos, y mucho menos si éstos pertenecen al anuncio para la afiliación de uno mismo. ¿Cuántos ejemplos de problemas no resueltos en nuestra sociedad es sólo porque la gente elige para preservar su integridad? Debido a la dignidad, porque la vergüenza y la sobriedad son instintos independientes están en un nivel más alto que la evaluación externa de la honra o deshonra a sí mismo. ¿Es el voluntarismo honor individual una variable dependiente de otra u otras personas? Como el umbral de la identidad, es decir, antes mucho antes de la inexactitud probable de tercero para la medición de índices de audiencia muy personales y también por su forma de elección auto-mal es pre errores por proxy, tanto más si la información, comunicación o conocimiento se impregnan con un ácido rencor del árbitro.



























copiando del álbun de belén; museos

copiando del álbun de belén; museos
mario. judith. jimena y belén, ¿año 2008?

imagina un mundo sin zonceras

imagina un mundo sin zonceras
imagina un mundo sin egoísmo

copiando del álbum de belén; casa blanca

copiando del álbum de belén; casa blanca
ellla y sus compeñeras del nación, más que un par de potras

juan cruz y mario paz III (junior)

juan cruz y mario paz III (junior)
navegadores custodios; fútbol

About Me

My photo
Inca Paz también puede ser este ¿no?, de mi vida si te interesa preguntá, y sino todo bien

candela y jimena

candela y jimena
chico y grande; libros

mario y pinky

mario y pinky
a la edad que tienen hoy juan y mario

juan cruz en san lorenzo donde lo bautizaron

juan cruz en san lorenzo donde lo bautizaron
con maría jimena

historia argentina contemporánea


Fernando Peña
29.03.2008
Cristina, mucho gusto. Mi nombre es Fernando Peña, soy actor, tengo 45 años y soy uruguayo. Peco de inocente si pienso que usted no me conoce, pero como realmente no lo sé, porque no me cabe duda que debe de estar muy ocupada últimamente trabajando para que este país salga adelante, cometo la formalidad de presentarme. Siempre pienso lo difícil que debe ser manejar un país... Yo seguramente trabajo menos de la mitad que usted y a veces me encuentro aturdido por el estrés y los problemas. Tengo un puñado de empleados, todos me facturan y yo pago IVA, le aclaro por las dudas, y eso a veces no me deja dormir porque ellos están a mi cargo. ¡Me imagino usted! Tantos millones de personas a su cargo, ¡qué lío, qué hastío! La verdad es que no me gustaría estar en sus zapatos. Aunque le confieso que me encanta travestirme, amo los tacos y algunos de sus zapatos son hermosísimos. La felicito por su gusto al vestirse.Mi vida transcurre de una manera bastante normal: trabajo en una radio de siete a diez de la mañana, después generalmente duermo hasta la una y almuerzo en mi casa. Tengo una empleada llamada María, que está conmigo hace quince años y me cocina casero y riquísimo, aunque veces por cuestiones laborales almuerzo afuera. Algunos días se me hacen más pesados porque tengo notas gráficas o televisivas o ensayos, pruebas de ropa, estudio el guión o preparo el programa para el día siguiente, pero por lo general no tengo una vida demasiado agitada. Mi celular suena mucho menos que el suyo, y todavía por suerte tengo uno solo. Pero le quiero contar algo que ocurrió el miércoles pasado. Es que desde entonces mi celular no deja de sonar: Telefe, Canal 13, Canal 26, diarios, revistas, Télam… De pronto todos quieren hablar conmigo. Siempre quieren hablar conmigo cuando soy nota, y soy nota cuando me pasa algo feo, algo malo. Cuando estoy por estrenar una obra de teatro –mañana, por ejemplo– nadie llama. Para eso nadie llama. Llaman cuando estoy por morirme, cuando hago algún “escándalo” o, en este caso, cuando fui palangana para los vómitos de Luis D’Elía. Es que D’Elía se siente mal. Se siente mal porque no es coherente, se siente mal porque no tiene paz. Alguien que verbaliza que quiere matar a todos los blancos, a todos los rubios, a todos los que viven donde él no vive, a todos lo que tienen plata, no puede tener paz, o tiene la paz de Mengele.Le cuento que todo empezó cuando llamé a la casa de D’Elía el miércoles porque quería hablar tranquilo con él por los episodios del martes: el golpe que le pegó a un señor en la plaza. Me atendió su hijo, aparentemente Luis no estaba. Le pregunté sencillamente qué le había parecido lo que pasó. Balbuceó cosas sin contenido ni compromiso y cortó. Al día siguiente insistí, ya que me parecía justo que se descargara el propio Luis. Me saludó con un “¿qué hacés, sorete?” y empezó a descomponerse y a vomitar, pobre Luis, no paraba de vomitar. ¡Vomitó tanto que pensé que se iba a morir! Estaba realmente muy mal, muy descompuesto. Le quise recordar el día en el que en el cine Metro, cuando Lanata presentó su película Deuda, él me quiso dar la mano y fui yo quien se negó. Me negué, Cristina, porque yo no le doy la mano a gente que no está bien parada, no es mi estilo. Para mí, no estar bien parado es no ser consecuente, no ser fiel. Acepto contradicciones, acepto enojos, peleas, puteadas, pero no tolero a las personas que se cruzan de vereda por algunos pesos. No comparto las ganas de matar. El odio profundo y arraigado tampoco. Las ganas de desunir, de embarullar y de confundir a la gente tampoco. Cuando me cortó diciéndome: “Chau, querido…”, enseguida empezaron los llamados, primero de mis amigos que me advertían que me iban a mandar a matar, que yo estaba loco, que cómo me iba a meter con ese tipo que está tan cerca de los Kirchner, que D’Elía tiene muuuucho poder, que es tremendamente peligroso. Entonces, por las dudas hablé con mi abogado. ¡Mi abogado me contestó que no había nada qué hacer porque el jefe de D’Elía es el ministro del Interior! Entonces sentí un poco de miedo. ¿Es así Cristina? Tranquilíceme y dígame que no, que Luis no trabaja para usted o para algún ministro. Pero, aun siendo así, mi miedo no es que D’Elía me mate, Cristina; mi miedo se basa en que lo anterior sea verdad. ¿Puede ser verdad que este hombre esté empleado para reprimir y contramarchar? ¿Para patotear? ¿Puede ser verdad? Ése es mi verdadero miedo. De todos modos lo dudo.Yo soy actor, no político ni periodista, y a veces, aunque no parezca, soy bastante ingenuo y estoy bastante desinformado. Toda la gente que me rodea, incluidos mis oyentes, que no son pocos, me dicen que sí, que es así. Eso me aterra. Vivir en un país de locos, de incoherentes, de patoteros. Me aterra estar en manos de retorcidos maquiavélicos que callan a los que opinamos diferente. Me aterra el subdesarrollo intelectual, el manejo sucio, la falta de democracia, eso me aterra Cristina. De todos modos, le repito, lo dudo.Pero por las dudas le pido que tenga usted mucho cuidado con este señor que odia a los que tienen plata, a los que tienen auto, a los blancos, a los que viven en zona norte. Cuídese usted también, le pido por favor, usted tiene plata, es blanca, tiene auto y vive en Olivos. A ver si este señor cambia de idea como es su costumbre y se le viene encima. Yo que usted me alejaría de él, no lo tendría sentado atrás en sus actos, ni me reuniría tan seguido con él. De todas maneras, usted sabe lo que hace, no tengo dudas. No pierdo las esperanzas, quiero creer que vivo en un país serio donde se respeta al ciudadano y no se lo corre con otros ciudadanos a sueldo; quiero creer que el dinero se está usando bien, que lo del campo se va a solucionar, que podré volver a ir a Córdoba, a Entre Ríos, a cualquier provincia en auto, en avión, a mi país, el Uruguay… por tierra algún día también.Quiero creer que pronto la Argentina, además de los cuatro climas, Fangio, Maradona y Monzón, va a ser una tierra fértil, el granero del mundo que alguna vez supo ser, que funcionará todo como corresponde, que se podrá sacar un DNI y un pasaporte en menos de un mes, que tendremos una policía seria y responsable, que habrá educación, salud, piripipí piripipí piripipí, y todo lo que usted ya sabe que necesita un país serio. No me cabe duda de que usted lo logrará. También quiero creer que la gente, incluso mis oyentes, hablan pavadas y que Luis D’Elía es un señor apasionado, sanguíneo, al que a veces, como dijo en C5N, se le suelta la cadena. Esa nota la vio, ¿no? Quiero creer, Cristina, que Luis es solamente un loco lindo que a veces se va de boca como todos. Quiero creer que es tan justiciero que en su afán por imponer justicia social se desborda y se desboca. Quiero creer que nunca va a matar a alguien y que es un buen hombre. Quiero creer que ni usted ni nadie le pagan un centavo. Quiero creer que usted le perdona todo porque le tiene estima. Quiero creer que somos latinos y por eso un tanto irreverentes, a veces también agresivos y autoritarios. Quiero creer que D’Elía no me odia y que, la próxima vez que me lo cruce en un cine o donde sea, me haya demostrado que es un hombre coherente, trabajador decente con sueldo en blanco y buenas intenciones.Cuando todo eso suceda, le daré la mano a D’Elía y gritaré: “Viva Cristina”… Cuántas ganas tengo de que todo eso suceda. ¿Estaré pecando de inocente e ingenuo otra vez? Espero que no. La saluda cordialmente,Fernando Peña

mario y pinky

mario y pinky
juan y mario

Inca Paz puede ser éste que nunca pertenecería a carta abierta

Inca Paz puede ser éste que nunca pertenecería a carta abierta
bien abierta, de tipos cerrados muy cerrados

para la memoria y la libertad - ni una palabra más

Es habitual en los últimos tiempos encontrarse con intelectuales y artistas (y también con periodistas)que se dicen cansados de un periodismo crítico de los Kirchner. "Todos se han puesto de acuerdo para hablar mal del Gobierno", se escuchó decir hace poco a un reconocido escritor argentino. ¿Por qué no se cansaron cuando los periodistas criticábamos a Carlos Menem, a Fernando de la Rúa, a Eduardo Duhalde y hasta a Raúl Alfonsín mismo, aunque en este último caso prevaleció siempre, es cierto, el natural cuidado de una democracia recién nacida? En realidad, aquellos fatigados confunden cansancio con coincidencia. Ellos están -y es su derecho- muy cerca del discurso del kirchnerismo, aun cuando les sea difícil unir discurso y realidad, a veces tan divorciados.
El problema no pasaría de ser un duelo inconcluso entre extenuados y resistentes si la solución que se ofrece no fuera extremadamente peligrosa. Lo que agota, dicen, es la opinión.
El periodismo debería limitarse a ser un transportador de informaciones asépticas y un comunicador de posiciones antagónicas con preponderancia de las oficiales, porque el Gobierno tiene la responsabilidad de conducir la nación política. Eso es lo que proponen. En castellano simple y directo: lo que buscan es un periodismo pasteurizado, integrado por mecanógrafos o relatores que deberían limitarse a contar una realidad compleja, impetuosa y cambiante. Imposible de digerir fácilmente, por lo tanto, para el ciudadano preocupado por las cosas rutinarias de su vida.
La primera contradicción surge cuando ninguno de aquellos fatigados alude a las opiniones que florecen en los huertos del kirchnerismo. Ministros, legisladores, periodistas amigos y hasta la Presidenta suelen opinar (¡y cómo!) sobre todo lo que les es adverso. Es, entonces, la opinión del periodismo independiente (sí, independiente) lo que cansa y estaría de más.
Resulta, sin embargo, que no hay una fórmula verdadera para el periodismo que no incluya su función crítica del poder. Un periodismo acrítico, esterilizado y descolorido no tiene ninguna razón para existir. Su posición crítica debe incluir, desde ya, a la oposición, en tanto ésta forma parte del poder actual o del poder futuro. Pero su función crítica (desde la opinión o desde la investigación) debe abarcar sobre todo al poder que gobierna la contingencia. La publicidad de los actos de gobierno corre por cuenta de los funcionarios y de los enormes recursos estatales para promocionarlos, distribuidos arbitrariamente en el caso que nos ocupa.
Un medio periodístico debe incluir también en sus páginas o en sus espacios la opinión (con la condición de que sea seria y responsable) de los que no coinciden con el punto de vista de ese medio de comunicación. La Nacion lo ha hecho hasta cuando se dio el debate por la nueva ley de medios: convocó a sus páginas a políticos e intelectuales que no coincidían con la posición editorial del diario. Es la obligación del periodismo. Pero el medio periodístico y los periodistas cuentan con el derecho ?y el deber? de tener una opinión determinada sobre los sucesos de la vida pública del país. ¿Acaso no dejaría de merecer el necesario respeto (y hasta carecería de la conveniente previsibilidad) un medio al que le diera lo mismo el derecho o el revés de las cosas, las políticas de un color o de otro y las buenas o las malas formas?
La opinión es libre, como dijo hace poco Cristina Kirchner, en una de sus pocas oraciones de aceptación de la libertad del otro. Con todo, el periodismo tiene algunos deberes junto con aquellos derechos. La información que sustenta su opinión debe ser veraz. El chequeo de las versiones es una práctica que jamás debe olvidarse y nunca debe prestarse a las detestables operaciones de prensa que el kirchnerismo frecuenta con más constancia que ningún otro grupo político. Honestidad personal y honestidad intelectual son los atributos que deben marcar el límite moral del periodismo. Es necesario también el cultivo de la coherencia: no hay nada más desconcertante para un lector desprevenido que un medio o un periodista que cambian sus opiniones en todas las esquinas de la vida.
En medio de ese debate, es perceptible la existencia de periodistas jóvenes que se preguntan si es conveniente coincidir con las opiniones de "la empresa" periodística en la que trabajan. Esto es nuevo y es viejo, al mismo tiempo. El kirchnerismo tiene una habilidad enorme para resucitar viejos fantasmas del pasado. Ese enredo muy antiguo entre la libertad de prensa y la "libertad de empresa" había dejado de existir hace más de treinta años.
Hagamos un ejercicio. ¿Por qué no cambiamos las preguntas? ¿Qué tiene de raro, por ejemplo, que un periodista concuerde con el medio en el que trabaja? ¿Acaso las empresas periodísticas no existen también gracias a la composición del buen periodismo? ¿Por qué esas empresas deberían tener, en los casos más notables al menos, intereses contradictorios con las mejores prácticas de la profesión? ¿No es preferible para este oficio de libertarios estar de acuerdo con un diario, donde pasamos parte de nuestras vidas, antes que con un gobierno de políticos pasteleros y fugaces?
La Argentina, en efecto, habita en el pasado. Ningún debate de los últimos meses ha llegado siquiera a la década del 80. ¿Qué hacía tal o cual periodista en 1976, 1977 o 1978? No hacíamos nada. Vivíamos bajo una dictadura y cada uno vivía de lo que podía y como podía. Sólo los que vivieron bajo el peso aplastante y gris de una dictadura saben que no había muchas más cosas para defender que pequeñas cuotas de dignidad. Hagamos de nuevo preguntas desde otro lugar: ¿acaso los únicos periodistas dignos fueron los exiliados o los que se comprometieron firmemente con organizaciones insurgentes de la década del 70? Esa sería, si fuera así, una conclusión injusta, discriminatoria e inaceptable. Otra cosa tan inaceptable como aquélla es la decisión política del Gobierno de cambiar la historia de cada uno de los que considera adversarios.
La síntesis ha llegado a la farsa: o se está con Kirchner o se estuvo con la dictadura.
Feas armas se han usado en los últimos tiempos. A muchos periodistas no les gusta ser protagonistas de esas emisiones de maldad que se emiten por canales oficiales o paraoficiales.
Es cierto que es difícil cuando la vida cambia y ya no se puede caminar con tranquilidad por la calle porque se está a la espera de una agresión verbal o física. Y es más arduo aún aguantar en silencio la insistencia de la calumnia y de la falsedad, repetida hasta el cansancio por los portavoces oficiosos del Gobierno.
Lo único bueno de todo esto es que no hay atajos: habrá que armarse de paciencia, sin resignar los derechos ni los deberes del periodismo. Asumamos también el riesgo de solitarios que corremos en la vía pública. Un periodista con custodia a su alrededor abandona automáticamente su condición de periodista. Dejemos las aparatosas custodias para que se pavoneen los funcionarios y algunos políticos.
Una vez le pregunté a Néstor Kirchner, en esos diálogos de los columnistas con los presidentes que son mitad reservados y mitad públicos, en tiempos en que los periodistas éramos como somos ahora y el ex presidente no había desenfundado un revólver permanente contra nosotros (sólo lo hacía de vez en cuando), cómo imaginaba su destino después del poder. No estaba preparado para esa pregunta. Miró el techo, demoró la respuesta y, al cabo de unos segundos largos como la eternidad, contestó: "Quisiera poder caminar tranquilo por la calle y que la gente común me saludara con un «buen día, doctor». No quiero más que eso". Tal vez dijo sólo lo que él creía que el periodista quería escuchar, como acostumbraba hacerlo, pero si entonces fue sincero ha decidido ahora llevarse por delante aquel proyecto, hasta incinerar su propia ilusión.
© LA NACION

noticias de babel

cuando los hombres dejan de entenderse sobrevienen las guerras



BBC
La última persona que hablaba la lengua Bo en las islas indias de Andamán, murió a la edad de 85 años, dijo a BBC una lingüista.
La profesora Anvita Abbi aseguró que la muerte de la señora Boa Sr es un hecho de importancia porque uno de las lenguas más antiguas había llegado a su fin.
Agregó que India perdió una "irremplazable" parte de su herencia cultural.
Los dialectos que se hablan en las islas Andamán se cree que se originaron en África.
Algunas tienen incluso 70.000 años de antigüedad.
Las islas son llamadas con frecuencia "el sueño de los antropólogos", ya que son una de las zonas del mundo con mayor diversidad lingüística.
Se acabó
La profesora Abbi –directora del portal en internet "Vanishing Voices of the Great Andamanese"- explicó: "Tras la muerte de sus padres, hace treinta o cuarenta años, Boa era la última persona que lo podía hablar".
Agregó que "estaba casi siempre sola y tuvo que aprender una versión de hindi que se habla en las islas para poder comunicarse con otra gente".
"Sin embargo, siempre tuvo muy buen sentido del humor… su sonrisa era muy fresca y sus carcajadas eran contagiosas".
La lingüista dijo que la muerte de Boa Sr es una pérdida para los científicos que quieren investigar más acerca de los orígenes de las lenguas antiguas, ya que perdieron una pieza vital del rompecabezas.
Hay una creencia general de que los idiomas que se hablan en las islas Andaman pudieran ser los últimos representantes de las lenguas que se hablaron en tiempos pre-neolíticos
Profesora Anvita Abbi
"Hay una creencia general de que los dialectos que se hablan en las Islas Andamán pudieran ser los últimos representantes de las lenguas que se hablaron en tiempos pre-neolíticos". Dijo la profesora Abbi.
"Se piensa que en las Islas Andaman estaban nuestros primeros ancestros", agregó.
El caso de Boa Sr fue destacado también por el grupo Survival International (SI).
"La extinción de la lengua Bo significa que una parte única de la sociedad es ahora sólo una memoria", dijo el director de SI, Stephen Corry.
"Enfermedades importadas"
La profesora Abbi dijo que dos dialectos de las Islas Andamán han muerto en los últimos tres meses y que esto es un tema que causa gran inquietud.
Los académicos han dividido a las tribus de Andamán en cuatro grandes grupos: los Gran Andamaneses, los Jarawa, los Onge, y los Sentineleses.

La profesora Anvita Abbi se hizo muy amiga de Boa Sr.
La profesora Abbi explicó que la mayoría de los habitantes de las Islas Andamán –con excepción de los Sentineleses-, han estado en contacto con indígenas "de tierra firme" y que por eso sufren "enfermedades importadas".
Dijo que los integrantes del grupo de los Gran Andamaneses son alrededor de 50, la mayoría niños, y que viven en la isla Strait, cerca de la capital, Port Blair.
Boa Sr formaba parte de esta comunidad, que está conformada por varias subtribus, en donde se hablan al menos cuatro lenguas.
Los Jarawa cuentan con alrededor de 250 miembros, y viven en la selva, en el centro de Andamán.
La comunidad de los Onge se cree que tiene no más de varios cientos.
"Nunca se ha establecido ningún contacto humano con los Sentineleses, y hasta el día de hoy, se han resistido a cualquier intervención foránea", agregó la profesora.
El destino de los Gran Andamaneses es lo que más preocupa a los académicos, porque los miembros de esa tribu dependen del gobierno indio para sus alimentos y alojamiento, y el alcohol se consume en grandes cantidades

brigid triple, poesía

brigid triple, poesía
belleza y no tanto

la canción desesperada

en pedo querido neruda, en pedo

La canción desesperadaEmerge tu recuerdo de la noche en que estoy. El río anuda al mar su lamento obstinado. Abandonado como los muelles en el alba. Es la hora de partir, oh abandonado! Sobre mi corazón llueven frías corolas. Oh sentina de escombros, feroz cueva de náufragos! En ti se acumularon las guerras y los vuelos. De ti alzaron las alas los pájaros del canto. Todo te lo tragaste, como la lejanía. Como el mar, como el tiempo. Todo en ti fue naufragio! Era la alegre hora del asalto y el beso. La hora del estupor que ardía como un faro. Ansiedad de piloto, furia de buzo ciego, turbia embriaguez de amor, todo en ti fue naufragio! En la infancia de niebla mi alma alada y herida. Descubridor perdido, todo en ti fue naufragio! Te ceñiste al dolor, te agarraste al deseo. Te tumbó la tristeza, todo en ti fue naufragio! Hice retroceder la muralla de sombra, anduve más allá del deseo y del acto. Oh carne, carne mía, mujer que amé y perdí, a ti en esta hora húmeda, evoco y hago canto. Como un vaso albergaste la infinita ternura, y el infinito olvido te trizó como a un vaso. Era la negra, negra soledad de las islas, y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos. Era la sed y el hambre, y tú fuiste la fruta. Era el duelo y las ruinas, y tú fuiste el milagro. Ah mujer, no sé cómo pudiste contenerme en la tierra de tu alma, y en la cruz de tus brazos! Mi deseo de ti fue el más terrible y corto, el más revuelto y ebrio, el más tirante y ávido. Cementerio de besos, aún hay fuego en tus tumbas, aún los racimos arden picoteados de pájaros. Oh la boca mordida, oh los besados miembros, oh los hambrientos dientes, oh los cuerpos trenzados. Oh la cópula loca de esperanza y esfuerzo en que nos anudamos y nos desesperamos. Y la ternura, leve como el agua y la harina. Y la palabra apenas comenzada en los labios. Ese fue mi destino y en él viajó mi anhelo, y en él cayó mi anhelo, todo en ti fue naufragio! Oh, sentina de escombros, en ti todo caía, qué dolor no exprimiste, qué olas no te ahogaron! De tumbo en tumbo aún llameaste y cantaste. De pie como un marino en la proa de un barco. Aún floreciste en cantos, aún rompiste en corrientes. Oh sentina de escombros, pozo abierto y amargo. Pálido buzo ciego, desventurado hondero, descubridor perdido, todo en ti fue naufragio! Es la hora de partir, la dura y fría hora que la noche sujeta a todo horario. El cinturón ruidoso del mar ciñe la costa. Surgen frías estrellas, emigran negros pájaros. Abandonado como los muelles en el alba. Sólo la sombra trémula se retuerce en mis manos. Ah más allá de todo. Ah más allá de todo. Es la hora de partir. Oh abandonado!
//

aunque nunca llegue, parís, aunque nunca mire tus calles

aunque nunca llegue, parís, aunque nunca mire tus calles
buscando la excelencia, pero la verdadera no la que los que ya sabemos hacen todo trucho

juan cruz y mario paz III (junior)

juan cruz y mario paz III (junior)
custodios de aghartapaz; jugando

juan cruz en el pueblo donde lo bautizaron, con javier y candela

juan cruz en el pueblo donde lo bautizaron, con javier y candela
en san lorenzo hoy

candela y maría belén; blogs

candela y maría belén; blogs
cuarta y quinta generación desde que podemos saber algo de dónde venimos

candela y maría belén y mariano

candela y maría belén y mariano
grande y chico; como el marqués de SADE

juan cruz en la quebrada de san lorenzo

juan cruz en la quebrada de san lorenzo
pago donde nací es la mejor querencia

historias de camas

de diament

MIAMI.- Admitámoslo: si Hollywood hubiera tomado la historia del gobernador Mark Sanford y la hubiera llevado a la pantalla con Richard Gere y Julia Roberts, la gente habría necesitado una toalla para secarse las lágrimas.
¿Qué puede ser más conmovedor que una historia de amor alocado? El adusto gobernador de un estado igualmente adusto, casado con una mujer a cuya fortuna le debe su carrera, con cuatro hijos que puestos en fila trazan una perfecta diagonal, inesperadamente flechado por una porteña de ojos verdes.
¿Cómo contener el palpitar del corazón mientras escucha, como un murmullo distante, el parloteo de sus asesores? ¿Cómo desprenderse de las imágenes que obstinadamente se apoderan de su mente, desplazando cualquier otro pensamiento? Ella es el amor imposible, sí, pero también es el amor.
¿Quién puede sobreponerse al intenso aguijoneo de los recuerdos, a la memoria de la tierna sensación de sus besos, de la sensual curva de sus caderas, al contorno de sus pechos resplandeciendo en la penumbra?
¿Qué espíritu romántico podría dejar de admirar la osadía del gobernador de levantarse un buen día del sillón de su despacho, de la mesa cubierta de anteproyectos y decretos a la firma, de pliegos de presupuestos deficitarios e informes sobre seguridad interior, y dejarlo todo para correr hacia ella?
No le dijo nada a nadie. Nadie supo dónde estaba. Uno de sus asesores insinúa que el gobernador, agobiado por la presión de su trabajo, se ha ido a escalar las montañas Apalaches, como solía hacerlo cuando era chico.
Pero él está en otro lado, volando hacia una Buenos Aires invernal, sucia, intoxicada de debates sobre las inminentes elecciones.
Nada de esto lo amilana porque sabe que al final de ese purgatorio están las calles arboladas del barrio de Palermo, la puerta de cristal, la escultura en el vestíbulo de entrada, el portero somnoliento que baldea la vereda, el ascensor demasiado moroso y, finalmente, ella.
La cama retiene aún el calor de la noche y él se pierde en sus brazos, en sus labios, en el revuelo de su pelo y en las medias palabras que se emiten en el ardor de la pasión.
El amor, aunque efímero, ha triunfado. Mañana no importa. No importan la pretenciosa moralina de los periodistas, los desdeñosos comentarios de políticos rivales, el escándalo, la traición, el precipicio que se abre a sus pies. Nada de eso importa. El corazón ha triunfado.
Lástima que la realidad no tenga la armonía de la ficción literaria. Lástima que haya personajes tan perversos que sean capaces de apoderarse de un intercambio íntimo de correos electrónicos entre amigos y pasárselos anónimamente a la prensa. Lástima que hubo un periodista advertido esperándolo en el aeropuerto de Atlanta. Fin del encantamiento
Pero él no tiene derecho a lamentarse. Después de todo, cayó en el mismo error, debe reconocerlo, cuando cuestionó la "legitimidad moral" de Bill Clinton por su affaire con Mónica Lewinsky y reclamó su juicio político, o cuando criticó a un colega con una historia similar a la suya, diciendo que "violó el juramento a su esposa".
En este punto es donde Richard Gere desaparece y Mark Sanford retoma su rol. Aquí es donde el encantamiento se esfuma y lo que reaparece es la descarada institución del arrepentimiento político.
El gobernador hizo su mea culpa , como antes de él hicieron otros políticos. Las mismas palabras, la misma admisión de haber traicionado a todo el mundo. A su mujer, a sus hijos, a sus amigos, al electorado. Las conferencias de prensa son el confesionario de los funcionarios pecadores. Todo fue un desatino, una pérdida temporaria de la razón. El amor no importa. El corazón es un embaucador. Ahora lo comprende. Lo que importa es la misión, la fe religiosa, los deberes del funcionario.
Hubo otras desprolijidades, es cierto. El viaje anterior a la Argentina pagado con fondos públicos, el abandono de su función, el engaño respecto de su paradero. No exactamente la clase de comportamiento que uno esperaría de Richard Gere. Pero él se propone enmendar las faltas, reponer el dinero, ganar la absolución de su esposa, recuperar la confianza del público.
¿Qué pensará María, a solas en el departamento de Palermo, mirando a su amigo pedir perdón por televisión? ¿Pensará también que al amor es lo de menos?

antecedentes para la fundación de agharta

ADN, derechos y ácido.
No hay que saber mucho de derechos para darse cuenta que la intimidad es la intimidad y que ninguna ley modificará desde afuera semejante entidad de la condición humana, y que los que no lo tengan claro pueden cometer errores como privar de la libertad a alguien por su aspecto de hippie en desgracia como era para cualquier argentino en la década esa. La intimidad es la intimidad, y no está bueno retrotraer iniciativas parecidas a las de los setenta y obligar a alguien en forma directa o indirecta para averiguar su ADN por caso, porque si no hay lesión a la libertad del otro la intimidad es integridad y la estatura de la propia probidad es primero una decisión individual y privativa no de un tercero por más que se interponga una loable causa, la intimidad es dignidad y la contrición la vergüenza y la sobriedad son instintos independientes y se encuentran en una frecuencia diferente a la apreciación por parte de un tercero del propio honor o del destructivo deshonor, la intimidad es identidad, y en su forma de elección equivocarse por cuenta propia también es anterior a cometer errores por interpósitas personas, más aún más si la averiguación está impregnada de algún ácido rencor del tercero en discordia.