Soldados acordáos que toda la
América os contempla en el momento actual y que sus grandes esperanzas penden
de que acreditéis la humanidad, el coraje y el honor que os han distinguido
siempre, dondequiera que los oprimidos han implorado nuestro auxilio contra los
opresores, el mundo envidiará vuestro destino si observáis la misma conducta
que hasta aquí; pero desgraciado el que quebrante sus deberes y sirva de
escándalo a sus compañeros de armas, yo lo castigaré de un modo terrible y
desaparecerá de entre los otros con oprobio e ignominia, hace imprimir
panfletos con sus consignas porque quiere que se desorienten, que se pongan
nerviosos que les salgan a flor de piel los sentimientos que hacen transpirar
en fríos, que sientan miedos inseguridades, que sientan pánicos tristezas
ausencias abandonos, eso es lo que quiere de los otros, los gauchos del norte y
de los llanos son igual de mutulos que los indios hambrientos que por un plato
de caldo de tasajo son capaces de cortarles las cabezas a sus enemigos de matar
a sangre fría, pero más que eso son más que buenos más que cualquiera para
hacer creíble lo increíble, el general de los generales lo sabe muy bien y muy
bien lo aprovecha para que vayan y divulguen o no lo que escuchan sino lo que
creen que escuchan que es lo que a él le interesa por eso da las ordenes para
que los hagan escuchar lo que quiere que vayan a decir adonde tengan que decir
para que les llegue a los realistas de mierda, los gauchos del norte y de los
llanos son igual de mutulos por eso quiere que cuenten con eso de hacer sus
interpretaciones de lo que escuchan y los lleven al corazón del ejército realista
chileno, con sus mujeres y sus guaguas viajan mucho y cruzan las fronteras a
cada rato en caminatas que les llevan días ahí es donde les alcanza el tiempo
para los chismes y contar sus versiones de lo que escuchan que es lo que el
general de los generales quiere que escuchen para que los repitan igual con la
gente que ellos ven que alguno va a llegar a las autoridades del virreinato que
seguro saldrán de sus cabales que es lo que a él le conviene porque solamente
él maneja las tácticas a última hora y las tácticas de última hora son
distintas de las tácticas finales, y los infelices de los indios y los gauchos
renegados son mandados a hacer para estos menesteres, el general de los
generales conoce muy bien los detalles de sus distintas unidades los detalles
de sus batallones de sus líneas de caballería de artillería, se informa
personalmente en sus frecuentes recorridos y presta atención a los partes de
sus edecanes no solamente en lo que considera información cierta sino también a
lo que por su lado supone que le pueden estar diciendo lo que quiere escuchar y
no lo que está pasando, el general de los generales rechaza la mala información
y la corrige con rondas que hace personalmente conociendo a sus fuerzas, sabe
perfectamente que entre ese rejunte que llaman ejército unido para distinguirlo
del otro del ejército real de los chilenos que responden a las instrucciones
limeñas, hay muchos indios mendocinos que necesitan poco para mezclarse en los
entreveros patapilas y con lanzas o cuchillos para degollar enemigos, y unos
cuantos hombres de fuerzas regulares de los caudillos lugareños como los
infernales gauchos de la rioja o los puesteros chilenos, por eso pudo
asestarles un duro golpe en Maipú desquitándose de Cancha Rayada, cuando cambió
su estrategia de ir cautelosamente avanzando a avanzar con todas las fuerzas,
más valen los rejuntes de los paisanos que pelean por la patria que las levas
de extranjeros que son más uniformes pero con hombres con el coraje en los
talones que desertan y se pierden en el monte del miedo, cuando las escaramuzas
terminan.
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Friday, November 15, 2013
Sunday, October 06, 2013
Servidumbres rima dignatarios.
Además de los contables y de los
notarios que van con el mariscal por todos lados porque por donde él anda el
gobierno anda itinerante desde que comenzó la guerra y él en Asunción se
proveyó de los archivos y del tesoro y de los libros respectivos donde los
otros anotan como si fuera en la biblia hechos algunas veces verídicos y otras
no tan verídicos que resultan de las órdenes y contraórdenes que hay que ir
dando para hacer las resistencias, además de los contables y de los notarios
que van con el mariscal por todos lados y además de los malabaristas y los
prestidigitadores que en los atardeceres trabajan más que los otros porque al
paraguayo más grande y a sus señora esposa Doña Elisa les gustan sus
actuaciones sus sobre actuaciones como si no hubieran tenido infancias, además
de todos esos y sus bufones y otros miembros de sus electa servidumbre como los
oficiales que se mantienen cerca el mariscal lleva otros oficiales a los que
recurre cuando quiere cubrir las ocurrencias más importantes en medio de la
campaña como los decorados interiores de sus tiendas montadas en los frentes de
batalla o los sastres que lleva junto a modistas exclusivas para la primera
dama, además de todo un séquito de obsecuentes majaderos que no le contradicen
ni una de sus ordenes que al contrario es objeto de sus maldades recalcitrantes
que le vienen por las malas noticias, el mariscal no olvida las deudas que va
tomando juntando tanto crédito, de esos grupos van saliendo a medida que pasa
el tiempo sus delegados sus representantes en lo que mantiene más parecido a un
gobierno.
Thursday, May 16, 2013
Poeta rima sapo.
El sapo cancionero de la zamba no es porque este ni sueña junto a su laguna ni es tenor de los charcos ni grotesco trovero que esté embrujado por amor a la luna, con el perdón del sapo por traer
lo que aporta que es una bocota y una lengua que se estira mucho como para
pescar un mosquito al vuelo o moscas también que también andan por los aires
volando en las atmósferas cercanas, con perdón del sapo por robarle la figura
de batracio pacífico, ¿se puede ser traicionero y poeta al mismo tiempo?, ¿no
renunciar a la libertad de pobre que brinda mantenerse con los principios
propios cuando se escriben poesías y aceptar la esclavitud de rico de vender
los principios propios por un peso como cuando no se escriben poesías?, siervo
el hijo como siervo el padre alguna vez en algún momento de sus propias
historias allá lejos cuando servía la sopa caliente a sapos glotones que se
sentaban en mesas reservadas del opulento hotel de los empleados jerárquicos
que llegaban por el ingenio de lejos para hacer auditorias que en realidad eran
parte de purgas que de tanto en tanto se tomaban para dejar en la calle al
treinta por ciento de los trabajadores sin indemnizaciones ni resarcimientos
cuando los sindicatos igual que el esclavo chico se vendían por un peso a la
voluntad de los patrones que les dictaban las letras para armar sus asambleas, siervo
el hijo como siervo el padre cuando se desvivía por llegar con sus platos
hondos de lozas blancas con filigranas azules con el nombre de la empresa que
también estaba en las servilletas y en los manteles y en el ajuar del hotel de
los jefes, al sapo mayor que por sus predisposiciones lo fue premiando el jefe
de las relaciones públicas y de mozo que era le terminó regalando el hotel para
que fuera patrón porque se lo vendió en cuotas a cincuenta años, de pobre a
rico sin escalas el padre le besaba las manos al sapo panzón de las relaciones
públicas que también abría las piernas para comer más que en otras
oportunidades en los locros del doce de octubre o en la empanadas del
veinticinco de mayo, y de agradecerle mucho ya se hizo un padre obsecuente y
chupamedia, siervo el hijo como el padre alguna vez que le pudo dar un buen
pasar al chico que pudo leer y porque de lo que pudo leer sin apremios de una
panza que sonara se hizo poeta y anduvo de reconocimientos y premios por mucho
tiempo hasta que le vinieron a comprarle la vida del mismo sapo de relaciones
públicas que lo hizo rico a su padre pobre, y lo entregó nomás como batracio
traicionero, que los hay por cierto.
Wednesday, May 15, 2013
Vejez rima juventud.
Medico después de soldado y
soldado después de ciudadano de los franceses deportados sin que fueran
deportados porque nadie lo corrió ni nadie los corrió aunque después del enano
emperador no eran considerados, por ser sus siervos de él y no siervos de la
monarquía, marchados al exilio en la aldea por cuenta propia y de ese Rivadavia
que por orden de un tal Pueyrredón anduvo por allá buscando reyes para un lar
digno de un principado allá lejos en las américas, exiliado igual que otros
para no tener represalias de nadie, de nostálgico el unitario nomás que se ha
vuelto al tuerto capitán de la primera compañía del segundo escuadrón del
cuarto regimiento de las fuerzas de Ituzaingó y de Bacacay siempre con los
unitarios que igual que el otro ese que anduvo por allá por acá también podrían
haber cambiado las matemáticas y los nombres de los meses aunque con un rey al frente, se le escapan las lágrimas y
las babas y las palabras cuando se acuerda de su larga carrera y entonces los
que le rondan cerca para cuidarlo que no se ande golpeando la cadera se
molestan y se enferman con el viejo que está achacoso pero que no pierde la
conciencia ni las ganas de jorobar, él que fue siempre más soldado que médico en
sus años de mozo cuando apenas cumplió los dieciocho y también más soldado que
ciudadano desde temprano, primero y en sus comienzos para el corso cuando
apenas andaba con dieciocho años y se alistó con el grado de cabo el ocho de
ventoso del año siete de ese calendario difícil que cuando lo terminaron de entender
lo prohibieron y lo echaron en desuso, cuando anduvo con todos los
revolucionarios, y después en los días en que lo estuvo sirviendo con lealtad como
quince años hasta que al otro lo mandaron a Santa Elena para que se deje de
meter en las cuestiones de los reyes, cuando pasó de oficial con jinetas en el
onceavo regimiento de tiradores de la guardia imperial, y después cuando recaló
por Rivadavia en el río de la plata exiliado como otros buscados allá por ser
contrarios a la monarquía, republicanos y bonapartistas que lograron subirse a
un barco antes que los sumariaran, teniente del batallón cazadores de la patria
que la patria es la que cobija a sus hijos como a los hijos de la república
perdida, fue siempre más soldado que médico en sus años de mozo cuando apenas
cumplió los dieciocho y también más soldado que ciudadano desde temprano, fue
el encargado de recibir los restos del general por orden de los convencionales
en el año de mil ochocientos sesenta y cinco, nadie supo entonces, lo que él
supo todo el tiempo, cuando para que el cuerpo no se siguiera descomponiendo y
los rosistas no lo encontraran, lo descarnó entero con las prácticas y las
meticulosidades que el conoció como cirujano antes que como soldado antes que
como ciudadano antes que como el teniente del primer escuadrón del tercero
regimiento coraceros defensores de la aldea, en las batallas de patriotas
contra patriotas.
Monday, November 19, 2012
Taba rima suertes.
Aunque le vengan con todas las explicaciones del caso que al tema lo consideraron más los de la federación que los enfermos masónicos de los unitarios, en esas reuniones donde no se termina de saber quienes son leales o los traicioneros, aunque le quieran explicar que es para que él extienda sus influencias en provincias y aldeas en las que todavía se pelean unos con otros por lo menos las que tienen controladas con la excepción de las que tienen controladas los republicanos, nativos con españoles que instalaron sus fondas y sastrerías, nativos y españoles con los ingleses cuando vienen parar firmar esos tratados de amistad que son de enemistad por los negocios que hacen con los empréstitos y los envíos de la carne salada en gran escala son siempre motivo de discusión y de peleas, nativos y españoles y también ingleses contra los franceses que les quieren quitar los negocios que se hacen en los puertos las explotaciones de la minas, aunque vengan con lo que vengan si el restaurador se llega a enterar que es Sancho Pérez el encargado de atentar contra el tigre de los llanos lo manda a fusilar ahí nomás con los hombres de la mazorca, el brigadier general no es tolerante con quienes lo traicionan y lo traicionan quienes no cumplen con sus órdenes, podrán andar en las carreras andar presumiendo de ser buenos jinetes buenos jugadores en las cuadreras, él y Cabanillas si lo acompaña como trajeron la novedad los correos, pero que no se atrevan les dijo a sus oficiales que hagan lo que sea necesario para que Facundo Quiroga llegue entero a la aldea después de arreglar los problemas que fue a arreglar, podrán engancharse con las bochas con el truco con la taba a estos negro les gustan todas más cuando tienen medias reses cocinándose a las brasas vino y aguardientes no tienen más aspiraciones, podrán andar haciendo unos tiritos probando las suertes, leyendo los destinos por esos huesos del tarso que caen de carne o de suerte como si fueran adivinadores, podrán andar borrachos fijándose si ese huesito le cae de culo de hoyo o de tripa llegando adentro clavarla, podrán andar desenvainando el facón jugando seguido en la raya en la tierra pisoteada junto a la cancha de bochas, barajando el hueso, como tanteando su peso esperando que alguien caiga, poco a poco el paisanaje; se acerca y lo va rodeando pero con cierto recelo, pa’ coparle la parada, pelarla con algún hueso con alguna carga, cortar la parada, cortar las apuestas cinco reales pa’empezar pa’ no correr a ninguno” y el lomo de cinco pumas brillan tira’o en el suelo, podrán andar copando la banca y cinco mas pa’ redondear el cambio.
Monday, October 01, 2012
Religión rima perdición.
Religión rima perdición.
El no está para andar pensando en mujeres como el que se ha muerto no habrá pensado en ellas porque no hizo como algunos condenados que desesperados lo primero que se les viene a la cabeza es una orgía como hacen algunos curas, ni muy leído ni muy practicante al general le da vergüenza reconocer que en las soledades y los momentos de mortificaciones se acuerda del papa más joven, que se persigna una y otra vez paseándose por el lugar que habite y rezando como puede se diga algún avemaría algún padrenuestro como puede, le da vergüenza reconocer que se acuerda de ese único curaca que a algunos de los frailes y capellanes les revuelve el estómago porque hay algunos que dicen que fue la representación del aquel gobierno que se conoce en los fogones y en las leyendas como pornocracia, ese gobierno romano que cuentan los curas viajeros que fue conocido por la promiscuidad de los que se fueron pasando las sandalias del pescador y las mujeres que se mezclaron son ellos en esos infierno terrenales, para el general es más fuerte que sus integridades menoscabadas la voluntad de acordarse ahora de ese que dijo que el señor que no conoce dijo que el que cree en mí aunque muera vivirá y al general le cuesta entenderlo por eso se los repite mucho, porque el otro no se ha muerto con él entonces no tiene que estar vivo más que en las sombras que se mueven al ritmo del general que anda inquieto pensando si se habrá equivocado, nada queda en la República para un hombre de corazón, lo atormentan las partes de los partes de los oficiales que recuerda cerca de las dos de la tarde hice detener el carro frente a la sala que ocupaba el general Lavalle, comentarios que escucha de los leales y también de los traicioneros porque cuando lo hicieron eran muchos los que pedían que decidiera, cuando le dijeron que acababan de llegar con el coronel Dorrego, el general se paseaba agitado a grandes pasos y al parecer sumido en una profunda meditación, rezos oraciones que no se dicen ni en la iglesia a la que no se aparece desde hace mucho tiempo, y apenas oyó el anuncio de la llegada de Dorrego, dijo estas palabras que aún resuenen los oídos en los vértices de las paredes de las habitaciones más inverosímiles adonde se ande en los campos de batallas en los salones de las tertulias, la intimación que dentro de una hora será fusilado y el otro ese mismo que no debe haber creído como se acordó a último momento debe estar más muerto que vivo porque no habrá vivido por apóstata por no creer, contestó hágame llamar con urgencia al clérigo Castañer, mi deudo, al que quiero consultar en mis últimos momentos el que cree en mí aunque esté muerto vivirá y el que no cree en mí aunque esté vivo morirá, o está más muerto que vivo como el general que está más loco que cuerdo, aunque no ande mezclándose con mujeres.
Saturday, July 14, 2012
seducciones rima revoluciones
Seducciones rima revoluciones.
La verdad es que a Juana Sarratea no le importan todas esas cosas de las que hablan otras víboras o comadronas que hacen bulto en las tertulias manejando los hilos del poder porque son conocedoras que las carnes que esconden debajo de las enaguas o de la media docena de enaguas que les ponen las sirvientas cuando las visten después de ceñir los corsés en las mañanas, tiran más que los discursos y los alegatos de esos presuntuosos que se las creen todas y andan armando y desarmando gobierno y organizaciones desde que quedaron huérfanos del virreinato y de todos los españoles que como dicen el corso los tiene loco, las pechugonas como gallinas ponedoras andan paseando de acá para allá confabulando a favor de lo que les conviene a sus señores y con ellos a los intereses de sus propias casas, Juana Sarratea no es como ellas y no le importan todas esas cosas lo único que le importa son los calores que le bajan y que el Alfonso alimenta y apaga en cada ocasión que tienen después del largo luto, pero como los chicos son grandes Juana tiene dos amantes más así que corre un peligro de esos si los caballeros hablaran, a Juana Sarratea le gustan las seducciones su propias revoluciones.
Friday, June 15, 2012
sinuosidades
Sinuosidades.
El camino derecho que hace un paisano para encontrar el norte de se rancho no siempre es el camino con curvas y contra curvas que hacen todos los paisanos para encontrar el norte a esta cosa que no saben lo que es vivir sin lo que dicen desde lejos monarcas o emperadores a esta cosa que es vivir sin las presiones de los de afuera cambiadas a las presiones de los tipo de adentro que es peor porque no saben para donde correr, en los tiempos que Juana Azurduy volvió de ganar unas batallas con sus guerrillas en los cerros del Potosí, y los realistas comenzaron a no estar más y para siempre en las intendencias y también en las regencias sin alejarse de los negocios que son, como todos lo vivos que caminan por estos lados con la excepción de los mismos paisanos que son convidados de piedra, de pronto los caminos del viejo virreinato se poblaron de carretas de coches de pasajeros que servían también a los del servicio de correos, de caballeros a caballo, de todo lo que sirviera para transportar a la gente y algunos animales y dineros que se enviaron de un lado al otro, de pronto en la aldea comenzaron a calcular las partidas de gastos del triunvirato para mejorar las huellas de los caminos y las ideas los recorridos y las curvas y los desniveles con obras de ingeniería que requerían de toda la imaginación de los artesanos por lo cambiante de la geografía en tanta distancia en tantas distancias de un suelo que apenas se conoce, de pronto se fueron abriendo las ideas para reducir los tiempos y mejorar el viaje de quienes iban y volvían pensando el futuro de la misma manera que este presente de viajes y recorridos para organizar la asamblea de mil ochocientos dieciséis, una manga de tipos sinuosos con sus opiniones sinuosos igual que los caminos.
Wednesday, April 04, 2012
soledades
Soledades.
Rivadavia es medio primo de Moreno que a la vez tiene parentesco con Belgrano que a la vez está emparentado con Saavedra por un primo tercero casado con la prima segunda del comandante destinado a los frentes de batalla del norte, pero cuando llega la hora de la verdad cuando interesa tomar las decisiones importantes, él se queda solo eso es lo que no sabe la chusma que habla de él en las calles, cuando hay que decidir por la vida o por la muerte por la guerra o por la paz por la lealtad o la traición por el premio o el castigo por la trenza o por las trenzas entre lo que dicen los de las logias los lacayos los serviles por las transa o los acuerdos caballerescos por la verdad o la mentira, la verdad que quedan pocos que quieran hacerlo, y entonces deviene la soledad, allá el alma solitaria pesando qué es lo que más conviene para esta masa y esta levadura que se levanta en el virreinato por estos días, el aislamiento la singularidad el sustantivo en las decisiones de última instancia, dar y pedir matar o ser indulgente confirmar o corregir, justamente por esto es que la junta grande del año pasado en el último soplo de imitación a los mártires de la revolución francesa pasó simplemente a ser una junta para defender primero los derechos de las cuarenta mil almas que pueblan la aldea y esa junta después se convirtió en un triunvirato que termino siendo un triunvirato de cuatro personas o un multi triunvirato, en el que el que manda es uno, él, y manda justamente por eso porque cada vez que se trata de tomar una decisión importante nadie se anima a estampar sus firmas en los documentos que avalan las decisiones por si los auditores algún día piden esos papeles, cuando llega la hora de la verdad cuando interesa tomar las decisiones importantes a veces la chusma y los que no son de la chusma se acercan para ver o para preguntar diciendo el pueblo quiere saber de qué se trata se arriman al cabildo como siempre y ahí hacen representaciones como dramáticas como si estuvieran en un teatro a cielo abierto, griten exigen se exaltan pero cuando llega el momento de decidir todos hacen mutis por el foro, pero apenas se pasan esos primeros enviones se vuelven a sus casas a sus confortables ranchos y dejan solamente a uno o en el mejor de los casos a tres para que tomen las decisiones finales, en soledad decidiendo ahora por el destino de esos insubordinados que por el último decreto deben ser ajusticiados y descuartizados para exponer sus restos en las plazas pública para que sirva de escarmiento a lo que se les ocurra tener las mismas inquietudes de andar haciendo cosas o desobedeciendo a las autoridades constituidas, ahí queda solo el primero y el último gran negociador de estos días programando toda esta sangría para el día que comienza, es mucho el trabajo que hay que hacer con esto patricios que se la buscaron.
Tuesday, February 28, 2012
siembras
Siembras.
Como si fueran acres y más acres de sembradíos de hortalizas o frutales parecidos a lo que pisó cuando fue niño en las inmediaciones del retiro cuando seguramente estuvo a cargo de algún pariente que ni recuerda pero sí recuerda mucho antes de entrar al hospicio, como si fueran campos de batallas sembrados de heridos y de muertos y de personas y de bestias y de comedidos nutridos por la sangre corriendo en surcos que se abren también con la lluvia y el barro, como fue en curupaytí o en San Pedro o ahí mismo cuando vinieron las dos veces los piratas a querer apoderarse de la aldea, cuando despertó, después de segundos minutos u horas, el agua de la olla del infierno sigue en plena ebullición, el terreno sembrado por todos lados al costado arriba, más abajo en los establos, siembras de voluptuosidades de excesos de sexos de fruiciones de procacidades de la promiscuidad que circula entre unos y otros o entre unas y otros con la sífilis y los aromas fuertes del revoltijo sin higienes, el sargento vio a su dama tendida a su lado todavía sin sus lienzos y con sus piernas bien abiertas como esperando nuevas arremetidas, pero en medio de su borrachera sintió compasión por la mujer que ocasionalmente le dio hasta el alma y arropándola con lo que encontró a mano se la llevó en andas hasta el pescante de un par de vigas que en forma de ve sostienen las chapas de una pequeño pesebre que alguien por algún motivo levantó dentro del galpón donde la fiesta llegó a su paroxismo, el galpón de la cuadra de los soldados sembrado de sensualidad y de lujuria contenida en las mujeres semi desnudas arriba de hombres con sus torsos descubiertos, dos mujeres y un hombre dos hombres amontonados y desmayados, más allá hombres sin los pantalones de brin blanco de sus impecables uniformes con mujeres de pechos inmensos y expuestos, el cuartel de las temporalidades convertido en burdel por obra y orden del sargento Alfonso para darles a los hombres una alegría después de días de estar acuartelados esperando las reacciones de los doctores de la junta que fue grande pero que ahora se hizo tan chica que manda solamente Rivadavia, cuando la dejó abandonada a su suerte tuvo la impresión que de tanto penetrarla él debe haber dejado sembrado tal vez otra cosa, y un sentimiento de ternura instantánea lo invadió dos segundos.
Thursday, February 16, 2012
seguridades
Seguridades.
El aprendió a no preguntar porqué estas luchas sin cuartel entre aldeanos de buena fe porqué estas inquinas entre cristianos del mismo palo, no le preguntan porqué es que ahora está del otro lado con los desobedientes que no quieren acatar las ordenes y son tomados por insubordinados, no le preguntan y porqué es que él como los otros muchos están a favor de ser independientes pero unidos para adentro para defenderse de reyes y de invasores, lo que no quieren los especuladores los estafadores que andan todo el tiempo pensando en cobrar los derechos de alcabala, nunca se animarán a preguntarle algo cuando es un simple sargento en una tropa de matreros, y ahora menos que los tiene a sus compañeros cortitos y a los soldados que juntos comandan en el fuerte de las temporalidades el reducto que dejaron los curas cuando se fueron y ahora usan ellos para alojamiento de la tropa, también ahora que se van yendo los oficiales importantes, muy pocas veces le preguntan lo que quiere casi nunca y él hace lo mismo con los demás, así que da las ordenes con prepotencia pero tampoco exagera, ahora todos están somnolientos con la pereza del hambre más la mugre más el desaliento, a nadie le importa lo que el piensa tampoco le importa a él lo que piensen de él los demás, si quiere si no quiere si lo quiere si lo quiere y después no lo quiere, él se priva de preguntar pero no se priva de andar mezclado se ha privado de muchas cosas en su vida como para privarse de andar peleando para que lo respeten, hay veces que siente que querría ser un sapo en serio y no el portador del sobrenombre porque de chico anduvo con otros niños retozando en los charcos, lejos quedó de todo eso acá con la bayoneta en la mano aguantando su propio olor de mugriento porque hace días que el aguatero no pasa tragando saliva y haciendo una guardia que puede ser violentada con muy poco esfuerzo, hay veces que siente que podría entornar dos ojos con la forma y el tamaño de huevos de bataraza y quedarse bien quieto descansando al costado del algún apacible arroyito comiendo con el único esfuerzo que le signifique mover la lengua para llevar el alimento a la boca, y no estar en este pozo con la azul y gloriosa y roñosa chaqueta de los patricios la misma que fue pagando él mismo desde hace muchos años entregando pequeñas sumas a la gente de cabildo que les proveyó y no gratis de uniformes que necesitaron, hay veces que siente que debería estar simplemente y volver a estar simplemente quedarse por ahí lejos de todo en cuclillas a la distancia de lo que ahora tiene cerca, que es puro lío y líos de distinto calibre como son las pistolas de chispa, las mismas con la que juega o juegan entre todos mientras espera que a los otros se le de por dar las ordenes y los compañeros de los húsares o los arribeños o los dragones se les vengan encima, acá justo acá aunque sea una trinchera inmunda y húmeda lejos de los tires y aflojes de unos con otros de los amigos que antes fueron como enemigos ahora de los enemigos que por los cambios correspondientes pasaron a ser amigos, hay veces que siente ganas de quedarse dormido de parado sin nadie que lo moleste, como si él no estuviera como si fuera invisible para los que estén cerca, lejos de esos que aseguran en un tiempo que todo es blanco y de un día para otro salen con que no que es negro, inseguros del carazos que detestan las seguridades, esos que se abrazan unos a otros y en las mismas jornadas terminan a cuchillazos, esos que organizan la vida en la aldea cómo se descargan los barcos que vienen allende los océanos, cómo se cuidan las bestias y se reparan las carretas, que a él igual que a otros le importa porque es su vida sus porvenires, como si a ellos les importara si el que manda es el virrey o es un peón del rey como en el ajedrez si es un virrey o una junta que da las ordenes a cuenta de ellos, de los que mandan que lo único que quieren es quedarse con la mayor parte de las riquezas que trafican los mercaderes, qué le interesa si es un cabildo abierto si son alcaldes o qué, cuándo él o ellos porqué, a él le interesa la demás gente les da lo mismo sus vidas no cambian porque unos u otros dan las ordenes que más que ordenes terminan siendo contraordenes porque en definitiva ni siquiera están de acuerdo los que se hacen los gallitos esos locos que forman el triunvirato y la junta de gobierno, hay veces que siente que querría ser un sapo en serio para estar lejos de esos compromisos porque él como sargento le tiene que explicar a los subordinados lo que sus comandantes no le explican a él y a ninguno de los oficiales mayores o menores, con el presentimiento de la muerte siente en su delirio una bandera que simboliza la plata que nunca tuvo y un castillo que no tendrá de hules hombre tarazado de sinople en tres torres, la de en medio mayor, cada una con tres almenas de lo mismo, adjurado y en los flancos diestro y siniestro del centro, dos tejas de gules de fiestas y en punta tres fuentes de azur en fondo de verde.
Thursday, October 20, 2011
el simulacro macro de Maita
El simulacro de Maita.Casa quince indica el pollo Patané mandando en su gallinero, una casa igual a una cabeza o a dos o a tres depende, pero una casa igual a un rebelde menos a un iracundo de todos los iracundos a los que ahora se les dio por andar asesinando gente en nombre del pueblo, en nombre de tribunales del pueblo los llaman ellos pero son ellos mismos carniceros de mierda, eso es lo que dicen esos violentos que después la van a pensar dos veces para hacerse los compadritos como para andar lavando cerebros de otros vagos y pelotudos de la misma catadura, cuando los pasen por los interrogatorios que es decirles directamente que cuenten lo que saben, los lugares de reuniones los lugares de adoctrinamiento adonde leen el manifiesto los lugares de entrenamiento en el monte donde les enseñan a combatir como soldados, casa quince con cercas de palo blanco pintado recientemente pintura que estuvo a cargo de la empresa bien marcada para que los pelotudos que ejecutan no se equivoquen con el hijo del dueño de casa un amigo el baquiano que acompaña a los patrones cuando vienen a cazar corsuelas o a pescar en el bermejo cuando también se llevan unas putas porque nadie los ve y se pasan unos días bárbaros aunque el cielo se venga debajo de las lluvias, es todo un simulacro cocorotea Pantané como si fuera un gallo, él pendejo ayudo a confeccionar buena parte de la lista negra y además es un buen jugador de fútbol que él lo va a contratar cuando atlético entre a la primera a, él identificó las casas y las personas que son sus vecinos como si no le importara, a los de la casa catorce a los de la tres a los de la once y veinte y así a unas cuantas más, buen trabajo el del Maita más chico por lo menos identificando a los vecinos más sobresalientes no para el pueblo sino para el proceso de reorganización nacional, simulador de simulaciones el Maita en medio de un simulacro más de todos los simulacros de su vida.
Monday, June 20, 2011
discursos de primera conciencia
El discurso de PJP, siete.
Veo dos niños mirando el mundo desde abajo, continúan sin los padres cerca aunque se nota que son niños con padre y madre porque son pulcros y están vigilados, hay dos mujeres que vigilan son las mismas mujeres Blanca Y Eufemia, empleadas niñeras sirvientas encargándose de esos dos niños que no entienden nada desde allá desde abajo aunque lo miran todo y seguramente lo escuchan todo, del vecino que partió que no está, el niño del que nadie habla después del día de los gritos y las corridas no apareció más en la plaza donde van todos donde las mujeres que cuidan pueden charlar con otras mujeres que cuidan y presumirle al placero, todavía es como que escucho que a alguien se le escapó que aquel niño se fue con Dios que de vez en cuando Él se lleva angelitos para tenerlos cerca siempre, ese mismo placero que como le gusta que le presuman, recorre el predio regando ligustrinos y plantas una y otra vez, o desparramando una y otra vez ladrillo picado que hay por los caminitos que parecen parte de un laberinto inmenso que en el perímetro está cercado por alambrado, veo dos niños más niños testigos desde cincuenta centímetros para arriba desde una cota desde la que todo parece grande a este ese sencillo laberinto donde todo parece estar en su lugar, los juegos para niños, la retreta, veo niños escuchando otras conversaciones sin escucharlas los niños no escuchan, los mayores andan alborotados de nuevo, sintonizan radios con dificultades por los chirridos hasta que una posición del dial significa sonidos mezclados de gente que habla en algún lado y de interrupciones con las que vuelven los ruidos, en algún lugar otra vez una cuestión de tiros o muertes, el presidente de algún lado muy importante pasa a la historia con un tiro en la cabeza, veo dos niños veo más niños jugando mientras el cura y dos ayudantes explican el catecismo y hablan de portarse bien confesarse obedecer los mandamientos, y las veo a las mujeres, calzar a los niños dos trajes muy blancos, pantalones cortos, brazaletes y unos libritos blancos y bien encuadernados que no se abren pero que contienen lo que el cura y los ayudantes van enseñando, veo a dos niños y a más niños en su primera comunión y además en las kermeses por el día del santo patrón de la ciudad, muerte vida resurrección y pasión que esos dos niños ni siquiera entienden.
Veo dos niños mirando el mundo desde abajo, continúan sin los padres cerca aunque se nota que son niños con padre y madre porque son pulcros y están vigilados, hay dos mujeres que vigilan son las mismas mujeres Blanca Y Eufemia, empleadas niñeras sirvientas encargándose de esos dos niños que no entienden nada desde allá desde abajo aunque lo miran todo y seguramente lo escuchan todo, del vecino que partió que no está, el niño del que nadie habla después del día de los gritos y las corridas no apareció más en la plaza donde van todos donde las mujeres que cuidan pueden charlar con otras mujeres que cuidan y presumirle al placero, todavía es como que escucho que a alguien se le escapó que aquel niño se fue con Dios que de vez en cuando Él se lleva angelitos para tenerlos cerca siempre, ese mismo placero que como le gusta que le presuman, recorre el predio regando ligustrinos y plantas una y otra vez, o desparramando una y otra vez ladrillo picado que hay por los caminitos que parecen parte de un laberinto inmenso que en el perímetro está cercado por alambrado, veo dos niños más niños testigos desde cincuenta centímetros para arriba desde una cota desde la que todo parece grande a este ese sencillo laberinto donde todo parece estar en su lugar, los juegos para niños, la retreta, veo niños escuchando otras conversaciones sin escucharlas los niños no escuchan, los mayores andan alborotados de nuevo, sintonizan radios con dificultades por los chirridos hasta que una posición del dial significa sonidos mezclados de gente que habla en algún lado y de interrupciones con las que vuelven los ruidos, en algún lugar otra vez una cuestión de tiros o muertes, el presidente de algún lado muy importante pasa a la historia con un tiro en la cabeza, veo dos niños veo más niños jugando mientras el cura y dos ayudantes explican el catecismo y hablan de portarse bien confesarse obedecer los mandamientos, y las veo a las mujeres, calzar a los niños dos trajes muy blancos, pantalones cortos, brazaletes y unos libritos blancos y bien encuadernados que no se abren pero que contienen lo que el cura y los ayudantes van enseñando, veo a dos niños y a más niños en su primera comunión y además en las kermeses por el día del santo patrón de la ciudad, muerte vida resurrección y pasión que esos dos niños ni siquiera entienden.
Saturday, April 30, 2011
cajas y cajas - V -
Planta de ají flor de alelí pongan la guita que ya me vua í – V -
Nada le importa a Hipólito insólito que en una ráfaga de lucidez decidió irse hasta el puente, en la orilla del río conocido, río seco como él de ideas algunas veces, río caudaloso con agua como en otros cualquiera en el que juega otras veces tirando piedras de canto para que reboten infinitas veces, fuertes corrientes como las de su sangre bullendo por adentro corriendo como las aguas como corren sus historias y las historias de los otros, se fue hasta allí a jugar y a pensar en la decisión que lo asustaba, en un lugar en el que se podías decir cosas a sí mismo sin que nadie se lo recriminara, es decir igual a como lo hacían sus antepasados por lo menos a como lo contaban los que cuentan de lo que hacían sus antepasados, Hipólito indómito.
En el repaso desordenado de la borrachera aliviada por sueños o dormitadas esporádicas, recordó un antecedente recordó un precedente sin continuaciones, su padre alguna vez en el siglo participó de una demostración carnavalera fuera de época, para mostrar a una tal infanta que vino de España, la tradición y la gente de la larga heterogénea tierra argentina.
Pero eso fue diferente a lo que ahora tiene entre sus manos, se dispuso y se hizo una vez nada más sin repeticiones, distinto a lo que él desencadenaría si él acepta la oferta comercial bien comercial, asquerosamente comercial y moderna, bien de los tiempos que corren ia chai sapa jan kanki, porque lo que se diga repercutirá para adelante, el próximo año y el otro tambíen y los otros que sigan, convirtiendo seguro cada momento de una celebración cuidadosamente pergeñada, corrigiendo los plasmado por alguien hace bastante tiempo, esa misma fiesta en que los varones bailando detrás de las mujeres, y muy pegados a ellas, llegan hasta el lugar de un descampado que todos conocen para honrar a la pachamama, y cavan un pozo en sus entrañas del que sacan un muñeco, grande y armado con trapos prensados, y en jirones, y lo envuelven con un paño rojo al tiempo que gritan, claman y lloran ay carnaval.
Bailando, chupándose revolcándose todos juntos, hasta el final de esos días cuando idólatras sobre la tierra humedecida con chicha y aloja, descartan el rojo y envuelven esa cosa y envuelven otras cosas en un paño negro despacio, muy despacito, lagrimeando lloriqueando por lo que se termina, librando a su suerte a la diosa de la tierra, a la madre tierra, por un año más en su lucha con el demonio, Hipólito indolente, insolvente y que lleno de tierra se va bajando y hasta su casa quiere llegar, acicalarse para la fiesta y enharinado con el diablo se quiere abrazar, con las mujeres y el carnaval, ay carnaval.
Cuando el sábado despidió a los que lo visitaron desde temprano, los ecos de otras voces quedaron retumbando en el zaguán de su casa.
El de la promoción había estado con los de la comisión de milicos, milicos del gobierno que como siempre no descansan en eso de confirmar que meten sus narices en todos, los zurdos andan por todos lados dicen, espiando todos como espiaron a la gente en el último mundial de fútbol.
Después de aguantar el bullicio, la verborragia desbordada del señor Vera venimos por su buena predisposición ya suficientemente probada en otras ocasiones, a buscar su consentimiento para el cambio de horarios, una bicoca de diez, o de seis, apareció el seis como por arte de magia insinuante, insinuando en la intimidad de esa charla íntima que se tuvo, indescriptible y con guiños d ojos confirmando negocios concluidos promesas hechas y negocios paralelos.
Y en la tumba de su corazón, tumba tumba ya se arrepentía de haber dado su consentimiento, su sí para que la ceremonia se realice le domingo al mediodía, sin titubeos y en forma precisa, sin alardes sin arideces, sin sandeces que permitieran dar lugar a que piense a quien lo viera, quien te ha visto y quien te ve, prendido en correcciones o enmiendas inmediatas o futuras.
Así que tomando un trago más de vino de los infinitos que le deparaba el día como los días que vinieran, escuchó los ecos del retumbe de las cajas y los cantos de quienes ensayaban, el carnaval ya se muere ay carnaval, el carnaval ya se muere ay carnaval retumbando.
Nada le importa a Hipólito insólito que en una ráfaga de lucidez decidió irse hasta el puente, en la orilla del río conocido, río seco como él de ideas algunas veces, río caudaloso con agua como en otros cualquiera en el que juega otras veces tirando piedras de canto para que reboten infinitas veces, fuertes corrientes como las de su sangre bullendo por adentro corriendo como las aguas como corren sus historias y las historias de los otros, se fue hasta allí a jugar y a pensar en la decisión que lo asustaba, en un lugar en el que se podías decir cosas a sí mismo sin que nadie se lo recriminara, es decir igual a como lo hacían sus antepasados por lo menos a como lo contaban los que cuentan de lo que hacían sus antepasados, Hipólito indómito.
En el repaso desordenado de la borrachera aliviada por sueños o dormitadas esporádicas, recordó un antecedente recordó un precedente sin continuaciones, su padre alguna vez en el siglo participó de una demostración carnavalera fuera de época, para mostrar a una tal infanta que vino de España, la tradición y la gente de la larga heterogénea tierra argentina.
Pero eso fue diferente a lo que ahora tiene entre sus manos, se dispuso y se hizo una vez nada más sin repeticiones, distinto a lo que él desencadenaría si él acepta la oferta comercial bien comercial, asquerosamente comercial y moderna, bien de los tiempos que corren ia chai sapa jan kanki, porque lo que se diga repercutirá para adelante, el próximo año y el otro tambíen y los otros que sigan, convirtiendo seguro cada momento de una celebración cuidadosamente pergeñada, corrigiendo los plasmado por alguien hace bastante tiempo, esa misma fiesta en que los varones bailando detrás de las mujeres, y muy pegados a ellas, llegan hasta el lugar de un descampado que todos conocen para honrar a la pachamama, y cavan un pozo en sus entrañas del que sacan un muñeco, grande y armado con trapos prensados, y en jirones, y lo envuelven con un paño rojo al tiempo que gritan, claman y lloran ay carnaval.
Bailando, chupándose revolcándose todos juntos, hasta el final de esos días cuando idólatras sobre la tierra humedecida con chicha y aloja, descartan el rojo y envuelven esa cosa y envuelven otras cosas en un paño negro despacio, muy despacito, lagrimeando lloriqueando por lo que se termina, librando a su suerte a la diosa de la tierra, a la madre tierra, por un año más en su lucha con el demonio, Hipólito indolente, insolvente y que lleno de tierra se va bajando y hasta su casa quiere llegar, acicalarse para la fiesta y enharinado con el diablo se quiere abrazar, con las mujeres y el carnaval, ay carnaval.
Cuando el sábado despidió a los que lo visitaron desde temprano, los ecos de otras voces quedaron retumbando en el zaguán de su casa.
El de la promoción había estado con los de la comisión de milicos, milicos del gobierno que como siempre no descansan en eso de confirmar que meten sus narices en todos, los zurdos andan por todos lados dicen, espiando todos como espiaron a la gente en el último mundial de fútbol.
Después de aguantar el bullicio, la verborragia desbordada del señor Vera venimos por su buena predisposición ya suficientemente probada en otras ocasiones, a buscar su consentimiento para el cambio de horarios, una bicoca de diez, o de seis, apareció el seis como por arte de magia insinuante, insinuando en la intimidad de esa charla íntima que se tuvo, indescriptible y con guiños d ojos confirmando negocios concluidos promesas hechas y negocios paralelos.
Y en la tumba de su corazón, tumba tumba ya se arrepentía de haber dado su consentimiento, su sí para que la ceremonia se realice le domingo al mediodía, sin titubeos y en forma precisa, sin alardes sin arideces, sin sandeces que permitieran dar lugar a que piense a quien lo viera, quien te ha visto y quien te ve, prendido en correcciones o enmiendas inmediatas o futuras.
Así que tomando un trago más de vino de los infinitos que le deparaba el día como los días que vinieran, escuchó los ecos del retumbe de las cajas y los cantos de quienes ensayaban, el carnaval ya se muere ay carnaval, el carnaval ya se muere ay carnaval retumbando.
Tuesday, February 15, 2011
cronopios papanatas y famas insolentes en ciudades de la furia ciudades de locos
Cronopios y famas poco o más o menos o totalmente locos en ciudades que son de las furias y de los locos, esa mañana del veinticuatro de marzo en esa mañana de irritación me acordé del cura Martínez de lo que él fue para nosotros cínico brillante faltante finalmente loco él se equivocó cuando nos explicó la democracia cuando nos dijo que eso era el verdadero gobierno del pueblo en ese entonces ya el pueblo de la Isabel que era a la vez la mujer del difunto exgeneral que era a su vez el esposo de la protectora de los humildes que eran igual a los descamisados que eran diferentes a los imberbes que el mismísimo general unos pocos meses antes echara de la plaza por zurdos y patoteros y se fueran cantando eso y ella y la patria socialista, esa mañana del veinticuatro de marzo mañana de rabias me acordé del cura Martínez porque nunca lo entendía a pesar que hice un esfuerzo por entenderlo insolente que se olvidó de decirnos a nosotros los estúpidos los callados los tranquilos que mentía en lo que decía en su lucidez en sus delirios que no había nada de eso de la democracia que eso era la forma más civilizada de gobierno de los hombres que debíamos estar agradecidos de vivir en democracia hasta ahí para cualquiera de nosotros torpes cicerones de las repetidas noticias que apenas vislumbramos por los títulos de diarios comunes una de tiros discusiones inconclusas y poco claras para los que no nos quisimos meter con los adalides de una guerrilla que nos sonaba lejana insustancial porteña más bien urbana y que debíamos aprender a construir y mantener la democracia que eso era lo que hacía la policía del comisario Villar y de sus sucesores después que lo mataron persiguiendo renegados, esa mañana me acordé toda esa seguidilla de golpe en el golpe en forma desordenada de mi confrontación con ese cura que hablaba mal el español y mal el castellano pero que fue nuestro profesor de educación democrática de tercero a quinto año, años de histerias de mentiras de intolerancia de cagarnos la vida en los boliches de no dejarnos tranquilos lo de uno u otro lado a los que no estuvimos en el uno o el otro lado, esa mañana me acordé del cura Martínez aprobando a las niñas que le mostraban las piernas y hachándonos a nosotros y a las niñas que no le mostraban las piernas finalmente el se equivocó y la cosa no estaba funcionando como nos dijo que debía funcionar en ese español tan trabado que lo distinguía como el castellano que en ocasiones actuaba como un gesto a nosotros alumnos del magisterio terminado a los tumbos como a los tumbos anduvimos por universidades infectadas de tipos que prometían promesas incumplidas de mozos y mozas lampiños de los que nadie sabía apareciendo y desapareciendo de los escenarios del crimen de las tapas de los diarios, esa mañana del veinticuatro de marzo me acordé del cura Martínez cuando nos dijo que la igualdad era el derecho importante de la democracia que hay derechos absolutos y relativos y que los absolutos no se discuten porque son como los principales, que a esos no los toca nadie esa mañana me acordé porque yo no era igual a nadie en esa masa de personas aplaudiendo militares elevando consignas asesinas esa mañana del veinticuatro de marzo me acordé del cura Martínez sacudiendo su sotana para hacer aire entre sus piernas en docenas de mañanas de noviembre calurosos seguramente aumentado con el calor que le daba a él ver esa piernas tan bellas tan tersas y tan rellenas de nuestras compañeras más arriesgadas que seguramente ni lo escucharon diciendo que la libertad igual que la igualdad fueran derechos que debíamos conservar para siempre, esa mañana me acordé porque yo era igual a todos en esa masa de personas ponderando milicias contra milicias viendo si de una vez se agarraban y nos dejaban tranquilos, esa mañana del veinticuatro de marzo me acordé del cura Martínez algo no estaba bien las noticias bajaban por las emisoras de radio desde Buenos Aires la televisión apenas pasaba un noticiero a las nueve de la noche pero cualquier información terminaba con el mismo anuncio de un proceso de reorganización nacional que por lo menos yo no había pedido eso no era la democracia que él no enseñara como no le pedí a los otros que me liberaran de cadenas que ellos decían que tenía pero que yo no tuve eso tampoco era la democracia ni debía serlo, siempre me acuerdo del cura Martínez todo los que me enseñó no me sirvió de nada, se olvido de aclararme que antes de los derechos están los principios y que los tipos sin principios no pueden vivir defendiendo los derechos que la igualdad y la libertad serán los derechos más importantes pero que si la libertad y la igualdad no se defienden como principios no son directamente derechos o son derechos incompletos o derechos relativos no derechos absolutos son derechos condicionados; esta mañana me acordé del cura Martínez de las ausencias de principios en el espíritu de los que pelearon de los derechos que no tuvimos de los derechos que no tenemos.
Monday, February 07, 2011
cronopios y famas que se quieren demasiado y al final son como pájaros carroñeros
Narciso resentido con las cosas malas que le pasan eso tengo que haber sido para haber sido tan malo con ellas lo que no me exime de nada aunque disponga ahora de una centuria para hacerme el santurrón putarraco santurrón nada para cargarlas de ilusiones por ahí de muchas emociones mías porque sapo de mi noche hipócrita, cantando horrible sapo cancionero que viví soñando junto a mi laguna embustero y egoísta esa acequia con espejo de agua que durante mucho tiempo fue devolviéndome mi propia imagen, a ellas nunca les pregunté sobre sus ilusiones sus sueños sus proyecciones sus emociones que no me hicieron nada al contrario fueron mis amigas en la vida que es triste si no la vivimos con una ilusión, mis compañeras mis compinches en la vida que es tan triste que hay que vivirla con una ilusión con una agitación mis cenicientas mis novias mis minitas mis amantes mis brujas mis trolas mis putitas mis calentonas mis obedientes mis blanca nieves mis rebeldes mis pesadillas con una ilusión no con infinitas ilusiones a granel destruyendo las ilusiones de ellas sin preguntarles la vida de ellas que fueron más que buenas con defectos por supuesto quién no los tiene si es libre y sincero si tiene un cable tan suelto como para reconocer los errores propios por eso mis remordimientos mis arrepentimientos mis llantos mis angustias mis tristezas como el sapo cancionero que se sabe feo muy feo y contrahecho, eso fui siendo sin conocerlas antes de conocerlas cuando puro y tímido allá muy lejos en mi tiempo no había dañado a nadie todavía, eso continué siendo después de conocerlas eso soy después de haber estado con ellas como un narciso resentido aunque el reflejo sea el de un bello enojado y triste con las cosas malas, tenor de los charcos grotesco trovero que estuve embrujado de amor por la luna hasta que la luna dejó de ser cuando a su alrededor se acabó la nostalgia se suspendieron los sueños que le pasan como los satélites que la andan circunvalando en las autopistas de ese espacio que está arriba que parece infinito como el espacio virtual que vamos haciendo acá abajo que también es infinito y que estamos metiendo en la web y en las redes, yo las fui conquistando de la primera a la última apenas perdí la virginidad de la cabeza que eso fue temprano algún cable de las conexiones se desconectó temprano creo que se cuál pero no tengo la seguridad lo que sí se que narciso apasionado apresurado aprisionado por mi imagen en algún espejo quise vengarme de todas, de las buenas de las malas de las obedientes de las renegadas de las locas de las histéricas y así creí tener pretextos todo el tiempo para embromarles la vida sin ningún derecho bajándole sus lienzos sin preguntarles o averiguar si ellas con la misma onda sabiendo de mi vida como yo de la de ellas sin gloria ninguna como dice el sapo y esa misma locura de adorar a la luna querían lo mismo de mis lienzos abajo feo y contrahecho oculté mi fealdad durante el día como el sapo amigo y de noche muchas noches cante melancolías que fueron letanías a esa luna que fuera locura eterna de todo poeta en una jornada tan pero tan larga, que dejó de serlo después del viaje de amstrongs y de muchos accidentes hasta que internet la destruyó para siempre no sabría que poesía ponerle a una mina hoy con qué se sensibiliza a mis diosas a mis potras a mis yeguas que hoy no son tantas después de todo yo estoy más viejo sin saber cuán viejo que veo jóvenes a las niñas que son igual de viejas como yo sapo cancionero sapo de la noche soñando junto a mi laguna para ellas sólo para ellas para devolverles algo de lo que les quité en todo el tiempo sus sueños sus coherencias quizás sus emociones sinceras esas que ayudan a que la vida sea menos triste a que uno esté menos desconsolado aunque no es bueno siempre ser el consolado aunque repicaran mis voces en franca porfía alguna vez viene bien ser el consolador no el de la chabacanería con coplas vanas pero bellas, sino la del tipo que sirve para consolar a sus mujeres a sus damas a sus señoras a sus señoritas a sus consortes para confortar para reconfortar el tipo que quise ser mejor y no fui mejor o menos peor lleno hoy de remordimientos por vivir una abundancia de ilusiones o de emociones propias sin preguntarles las ilusiones o las emociones a ellas sin confirmar que la luna es fría porque dio su sangre para las estrellas, narciso resentido con las cosas malas que le pasan, eso tengo que haber sido mucho tiempo para ser tan malo en esos tiempos cuando importó ser diferente con ellas cargarlas de ilusiones o prestarle las propias ilusiones para ilusionarse juntos que no hay mejor que eso por ahí de muchas emociones mías porque sapo de la noche fui hasta que dejé de serlo, cantando horrible sapo cancionero que viví soñando junto a mi laguna esa que durante mucho tiempo fue devolviéndome mi propia imagen sin ellas a las que nunca les pregunté sobre sus quimeras sus ilusiones sus sueños sus proyecciones sus emociones sus delirios que no me hicieron nada al contrario fueron mis amigas en la vida que es triste si no la vivimos con una ilusión con un espejismo con un devaneo mis compañeras mis compinches en la vida que es tan triste que hay que vivirla con una ilusión con una emoción mis cenicientas mis novias mis infinitas minitas mis amantes mis brujas mis trolas de mis alucinaciones de mis ofuscamientos de entonces de mis engaños de mis cinismos destruyendo volando lejos pájaro de rapiña no como un digno chalchalero.
Friday, June 11, 2010
somos uno
mentira es que somos uno por un mes, no podemos ser uno cuando somos muchos, no somos los mismos argentinos los que caprichosamente mantenemos un piquete en un puente internacional no somos los mismos argentinos los que apoyamos o desaprobamos que la argentina mamá de nueve hijos sin esposo no tenga casa del fonavi en jcpaz porque a las casas se las dieron a los parientes de concejales intendente funcionarios etc., no somos uno ni lo seremos en los próximos años para eso falta que tengamos mejor educación de la mejor educación que los mismos que la hacen dicen que es un bochorno y es lo que tenemos, no somos uno ni lo seremos en este mes, en todo caso somos muchos detrás de doce chabones que nos representan cabalmente, puras individualidades nada de equipo...
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cuentos del abuelo que no son más que cuentos que se van copiando a lo largo del tiempo
MIAMI.- Uno tiende a pensar que las canciones infantiles no son otra cosa que tradición oral de origen incierto, convertida en dominio público y, como consecuencia, creaciones exentas de todo reclamo propietario.
"Sobre el puente de Avignon", por ejemplo, es una canción francesa del siglo XV y alude al famoso puente medieval de Saint-Benézet, que se extendía sobre el Ródano. Y "Mambrú se fue a la guerra" fue compuesta en 1709, tras la Batalla de Malplaquet, donde Gran Bretaña y Francia se enfrentaron para dirimir la sucesión española. El Mambrú en cuestión era el duque de Marlborough, a quien los franceses creían muerto.
Pero nadie conoce la identidad de sus creadores y en algunos casos, como el de Mambrú, se sospecha que se trata de una melodía originalmente árabe, que llegó a Francia con las cruzadas.
No es el caso de "Happy Birthday To You" ("Feliz cumpleaños"), considerada por el libro Guinness de récords la canción más popular del mundo, entonada en los más variados niveles de disonancia y en una multitud de lenguas en aniversarios de bebes, adultos y ancianos, incluida en cajas de música, teléfonos celulares y tarjetas de aniversario, llevada al espacio como uno de los testimonios de la cultura del planeta Tierra y memorablemente cantada por Marilyn Monroe el 19 de mayo de 1962 (78 días antes de su suicidio) a su amante, el presidente John F. Kennedy, en una celebración multitudinaria en el Madison Square Garden.
"Happy Birthday To You" no sólo tiene un origen comprobado, sino que además tiene dueño y copyright, y es objeto de una fascinante batalla legal por lo que podría representar unos 2.000.000 de dólares anuales en concepto de derechos de autor.
La historia comienza en 1893, cuando las hermanas Mildred y Patty Smith Hill, maestras jardineras de Kentucky, confeccionaron un libro titulado Cuentos cantados para el j ardín de infantes, que fue publicado por la editorial Clayton F. Summy Co., de Chicago.
La primera canción del libro se titulaba "Buenos días a todos", pero durante un cumpleaños del que las hermanas participaron, Patty sugirió cambiar la letra de la canción por "Happy Birthday To You", como una manera de homenajear a la niña que ese día celebraba su aniversario.
Esto es, en realidad, lo que se supone, porque no existe documentación que establezca que la letra de "Happy Birthday To You", de apenas cuatro líneas, sea efectivamente autoría de Patty Smith.
En marzo de 1924, un editor llamado Robert H. Coleman publicó una versión de "Buenos días a todos", que incorporaba la letra de "Happy Birthday" como alternativa. Con el advenimiento del cine y de la radio, la canción alcanzó una extraordinaria popularidad.
En 1931, fue incluida en el musical The Band Wagon , de George S. Kaufman y Howard Dietz, que protagonizaron Fred Astaire y su hermana, Adele, y dos años más tarde, cuando la Western Union lanzó su primer telegrama cantado, eligió "Happy Birthday To You" como su primera canción.
Fue, precisamente, en 1933, cuando Irving Berlin volvió a usar la canción en su comedia musical As Thousands Cheer ( Mientras miles vitorean ) que Jessica Hill, la tercera de las hermanas Hill, decidió emprender acciones legales.
Tras demostrar la similitud entre la canción original y "Happy Birthday To You", Jessica Hill logró que una corte la autorizara a registrar la nueva versión, que obtuvo un copyright en 1934.
La compañía Summy de Chicago publicó la canción en 1935. Según la legislación en vigor, los derechos debían expirar en 28 años, pero el acta del derecho de autor sancionada en 1976 los extendió hasta 2010. Y en 1998, a propósito de una disputa en torno de una canción de Sonny Bono, la Corte Suprema norteamericana añadió 20 años más al derecho de autor, lo que prolongó el copyright sobre "Happy Birthday To You" hasta 2030.
Algunos expertos, como Robert Brauneis, de la Universidad George Washington, argumentan que si bien los méritos para registrar una canción popular son válidos, en el caso de "Happy Birthday To You", los argumentos se ven anulados por la inexistencia de pruebas fehacientes acerca de quién escribió la letra de la canción.
Si todo esto hace dudar al lector acerca de la conveniencia de cantar "Happy Birthday" la próxima vez que algún familiar cumpla años, a riesgo de que aparezca alguien de Sadaic a reclamar los royalties, tranquilícese. Las demandas sólo se aplican a la explotación comercial de la canción, no a las fiestas familiares.
(tradición conocida gracias a mario diament en una nación de 2009)
"Sobre el puente de Avignon", por ejemplo, es una canción francesa del siglo XV y alude al famoso puente medieval de Saint-Benézet, que se extendía sobre el Ródano. Y "Mambrú se fue a la guerra" fue compuesta en 1709, tras la Batalla de Malplaquet, donde Gran Bretaña y Francia se enfrentaron para dirimir la sucesión española. El Mambrú en cuestión era el duque de Marlborough, a quien los franceses creían muerto.
Pero nadie conoce la identidad de sus creadores y en algunos casos, como el de Mambrú, se sospecha que se trata de una melodía originalmente árabe, que llegó a Francia con las cruzadas.
No es el caso de "Happy Birthday To You" ("Feliz cumpleaños"), considerada por el libro Guinness de récords la canción más popular del mundo, entonada en los más variados niveles de disonancia y en una multitud de lenguas en aniversarios de bebes, adultos y ancianos, incluida en cajas de música, teléfonos celulares y tarjetas de aniversario, llevada al espacio como uno de los testimonios de la cultura del planeta Tierra y memorablemente cantada por Marilyn Monroe el 19 de mayo de 1962 (78 días antes de su suicidio) a su amante, el presidente John F. Kennedy, en una celebración multitudinaria en el Madison Square Garden.
"Happy Birthday To You" no sólo tiene un origen comprobado, sino que además tiene dueño y copyright, y es objeto de una fascinante batalla legal por lo que podría representar unos 2.000.000 de dólares anuales en concepto de derechos de autor.
La historia comienza en 1893, cuando las hermanas Mildred y Patty Smith Hill, maestras jardineras de Kentucky, confeccionaron un libro titulado Cuentos cantados para el j ardín de infantes, que fue publicado por la editorial Clayton F. Summy Co., de Chicago.
La primera canción del libro se titulaba "Buenos días a todos", pero durante un cumpleaños del que las hermanas participaron, Patty sugirió cambiar la letra de la canción por "Happy Birthday To You", como una manera de homenajear a la niña que ese día celebraba su aniversario.
Esto es, en realidad, lo que se supone, porque no existe documentación que establezca que la letra de "Happy Birthday To You", de apenas cuatro líneas, sea efectivamente autoría de Patty Smith.
En marzo de 1924, un editor llamado Robert H. Coleman publicó una versión de "Buenos días a todos", que incorporaba la letra de "Happy Birthday" como alternativa. Con el advenimiento del cine y de la radio, la canción alcanzó una extraordinaria popularidad.
En 1931, fue incluida en el musical The Band Wagon , de George S. Kaufman y Howard Dietz, que protagonizaron Fred Astaire y su hermana, Adele, y dos años más tarde, cuando la Western Union lanzó su primer telegrama cantado, eligió "Happy Birthday To You" como su primera canción.
Fue, precisamente, en 1933, cuando Irving Berlin volvió a usar la canción en su comedia musical As Thousands Cheer ( Mientras miles vitorean ) que Jessica Hill, la tercera de las hermanas Hill, decidió emprender acciones legales.
Tras demostrar la similitud entre la canción original y "Happy Birthday To You", Jessica Hill logró que una corte la autorizara a registrar la nueva versión, que obtuvo un copyright en 1934.
La compañía Summy de Chicago publicó la canción en 1935. Según la legislación en vigor, los derechos debían expirar en 28 años, pero el acta del derecho de autor sancionada en 1976 los extendió hasta 2010. Y en 1998, a propósito de una disputa en torno de una canción de Sonny Bono, la Corte Suprema norteamericana añadió 20 años más al derecho de autor, lo que prolongó el copyright sobre "Happy Birthday To You" hasta 2030.
Algunos expertos, como Robert Brauneis, de la Universidad George Washington, argumentan que si bien los méritos para registrar una canción popular son válidos, en el caso de "Happy Birthday To You", los argumentos se ven anulados por la inexistencia de pruebas fehacientes acerca de quién escribió la letra de la canción.
Si todo esto hace dudar al lector acerca de la conveniencia de cantar "Happy Birthday" la próxima vez que algún familiar cumpla años, a riesgo de que aparezca alguien de Sadaic a reclamar los royalties, tranquilícese. Las demandas sólo se aplican a la explotación comercial de la canción, no a las fiestas familiares.
(tradición conocida gracias a mario diament en una nación de 2009)
boludeces de humor negro que circulan
por el ciberespacio y por la calle
Hay un tipo gangoso sentado en un banco del Central Park de Nueva York,
en la noche de Nochebuena, cuando de pronto se acerca una dama y se
sienta a su lado. El tipo, que andaba solo, para romper el hielo le dice:
- ¡Ghola!
- ¡Ghola!
- ¿Ghos tanguien shos gangosa...?
- Shi.
- ¿Y haglás Eskañol?
- Shi.
- ¡Lo único que te jaltaria esh sher Arlgentina!
- Shi, shoy Arlgentina.
- ¡Uy! ¡Qué shuerte! ¡Yo tamguien shoy Arlgentino! Yo eskaba solo acá
shentado hoy que esh noche guena y jhusto akareciste vosh que tamguien
shos gangosa y Arlgentina. ¿Que te karece shi hacemos algo...?
- Gueno, ashi ninguno de los dosh she queda sholo.
Entonces se van los dos a cenar. Empiezan a charlar, a conocerse y se van
a pasar la Nochebuena en un Hotel. Se encaman, y luego de unas horas de
sexo, lujuria y placer se produce la siguiente conversación:
- Oguime, le dice la chica, tengho que confesharte algho.
- ¿Qué esh?
- Tengho Sida...
- ¡Ah...! ¡Güenísimo! ¡ ¡Yho tengho Pan Dulce!
Hay un tipo gangoso sentado en un banco del Central Park de Nueva York,
en la noche de Nochebuena, cuando de pronto se acerca una dama y se
sienta a su lado. El tipo, que andaba solo, para romper el hielo le dice:
- ¡Ghola!
- ¡Ghola!
- ¿Ghos tanguien shos gangosa...?
- Shi.
- ¿Y haglás Eskañol?
- Shi.
- ¡Lo único que te jaltaria esh sher Arlgentina!
- Shi, shoy Arlgentina.
- ¡Uy! ¡Qué shuerte! ¡Yo tamguien shoy Arlgentino! Yo eskaba solo acá
shentado hoy que esh noche guena y jhusto akareciste vosh que tamguien
shos gangosa y Arlgentina. ¿Que te karece shi hacemos algo...?
- Gueno, ashi ninguno de los dosh she queda sholo.
Entonces se van los dos a cenar. Empiezan a charlar, a conocerse y se van
a pasar la Nochebuena en un Hotel. Se encaman, y luego de unas horas de
sexo, lujuria y placer se produce la siguiente conversación:
- Oguime, le dice la chica, tengho que confesharte algho.
- ¿Qué esh?
- Tengho Sida...
- ¡Ah...! ¡Güenísimo! ¡ ¡Yho tengho Pan Dulce!
ADN
ADN, los derechos y los ácidos. No sé mucho de los derechos a darse cuenta de que la privacidad es la privacidad y ninguna ley puede cambiar de una entidad de este tipo fuera de la condición humana, o la cosmética o la justificación de un derecho natural e inherente a lo esencial de nuestra más pura naturaleza, y que esto es como un apoyo a la vida antes de que otros principios, si uno trató de construir un sistema o establecer prioridad sobre lo que está aguas arriba o aguas abajo en este autodeterminada, y con independencia de tema o la implicación de otra u otras personas en esta iniciativa. Por supuesto, las líneas que marcan los espacios reales y virtuales en todo esto son muy indefinida ya veces hace que el avance hacia lo que aún no se sabe si se hiciese lo que con la eutanasia, o en un extremo opuesto a incurrir en errores extraordinarios como privar a alguien de libertad no recordar el número de identificación de la memoria o su look hippie de desgracia como lo fue para la Argentina en los años setenta. La intimidad es la intimidad y creo francamente que debemos estar de acuerdo - no palabrería - la mayoría de las personas que habitan este planeta, pero privacidad que no debe confundirse con el privado, como parte de nuestra personalidad es constitutiva, pero no es determinante de nuestra función social se despliega en una amplia gama de posibilidades, y luego sucede que alguien quiere meterse con nuestra privacidad sin una petición o similares , también puede ser individual más o menos dispuestos a compartir nuestra intimidad con uno u otro o directamente a no compartir. El que fue violada, sin duda, es herido en sustancia, sino la sociedad en su sistema como se señaló en ese caso a quien la lesión y, en general condenando la actitud, pero no heridos alivio al que sufre y en todo caso sólo contiene el enigma nunca es recuperada por el individual y así es como entrar en el gran área de gris que existe en esta materia que va del negro al blanco, ya la tercera, que, como grupo lo resolvemos nuestras lesiones socialmente con los que obtenemos asuma que sufrió una lesión en su intimidad somos que no participan, lo hacemos a veces y otras no ?, ¿cómo lo que otros entienden que debemos comprometernos con la privacidad de los demás, especialmente cuando la persona no solicita o cuando lo solicite expresamente, o si la persona no lo hace? ¿Por qué habría de lo que otros quieren ser y no es lo que debería ser? ¿Está bien que otra carga generacional se convierte en uno que pertenece a otra generación? ¿Hay alguien en el sistema con la capacidad de sopesar las decisiones íntimas no es socialmente perjudicial, ¿alguien puede obligar a otro para alterar las decisiones subjetivas? Aunque las costumbres argentinas como nos inclinamos a menudo para tomar el lugar de los dioses intimidad es la intimidad, y aunque se encuentran con la base para los que no se ve bien para obligar a alguien compulsivamente directa o indirectamente a someterse a las pruebas de ADN para determinar su por caso o formular objeciones si hay razones que podrían desencadenar acciones, para asegurarse de que la decisión de convertir esas características cualquiera de los términos de la ecuación esa es nuestra inherente e inviolable espléndida privacidad, o la totalidad de sus términos. En cuanto a la integridad, en su resolución y si las normas que puedan estar en ese sentido la estatura de su propia probidad es primero una decisión individual y la privación y si uno es conjunto y también con su entorno que no es perjudicial, no hay razón alguien puede reclamar el derecho a oponerse, porque de la misma manera que podría desafiar lo que creemos es posiblemente el otro, evidentemente, más de un lío armar estilo argentino con piquete y todo, y razones más legítimos distintos de los que se hicieron sobre si son incompatibles con ellos mismos, y mucho menos si éstos pertenecen al anuncio para la afiliación de uno mismo. ¿Cuántos ejemplos de problemas no resueltos en nuestra sociedad es sólo porque la gente elige para preservar su integridad? Debido a la dignidad, porque la vergüenza y la sobriedad son instintos independientes están en un nivel más alto que la evaluación externa de la honra o deshonra a sí mismo. ¿Es el voluntarismo honor individual una variable dependiente de otra u otras personas? Como el umbral de la identidad, es decir, antes mucho antes de la inexactitud probable de tercero para la medición de índices de audiencia muy personales y también por su forma de elección auto-mal es pre errores por proxy, tanto más si la información, comunicación o conocimiento se impregnan con un ácido rencor del árbitro.
copiando del álbum de belén; casa blanca
About Me
- inca paz
- Inca Paz también puede ser este ¿no?, de mi vida si te interesa preguntá, y sino todo bien
historia argentina contemporánea
Fernando Peña
29.03.2008
Cristina, mucho gusto. Mi nombre es Fernando Peña, soy actor, tengo 45 años y soy uruguayo. Peco de inocente si pienso que usted no me conoce, pero como realmente no lo sé, porque no me cabe duda que debe de estar muy ocupada últimamente trabajando para que este país salga adelante, cometo la formalidad de presentarme. Siempre pienso lo difícil que debe ser manejar un país... Yo seguramente trabajo menos de la mitad que usted y a veces me encuentro aturdido por el estrés y los problemas. Tengo un puñado de empleados, todos me facturan y yo pago IVA, le aclaro por las dudas, y eso a veces no me deja dormir porque ellos están a mi cargo. ¡Me imagino usted! Tantos millones de personas a su cargo, ¡qué lío, qué hastío! La verdad es que no me gustaría estar en sus zapatos. Aunque le confieso que me encanta travestirme, amo los tacos y algunos de sus zapatos son hermosísimos. La felicito por su gusto al vestirse.Mi vida transcurre de una manera bastante normal: trabajo en una radio de siete a diez de la mañana, después generalmente duermo hasta la una y almuerzo en mi casa. Tengo una empleada llamada María, que está conmigo hace quince años y me cocina casero y riquísimo, aunque veces por cuestiones laborales almuerzo afuera. Algunos días se me hacen más pesados porque tengo notas gráficas o televisivas o ensayos, pruebas de ropa, estudio el guión o preparo el programa para el día siguiente, pero por lo general no tengo una vida demasiado agitada. Mi celular suena mucho menos que el suyo, y todavía por suerte tengo uno solo. Pero le quiero contar algo que ocurrió el miércoles pasado. Es que desde entonces mi celular no deja de sonar: Telefe, Canal 13, Canal 26, diarios, revistas, Télam… De pronto todos quieren hablar conmigo. Siempre quieren hablar conmigo cuando soy nota, y soy nota cuando me pasa algo feo, algo malo. Cuando estoy por estrenar una obra de teatro –mañana, por ejemplo– nadie llama. Para eso nadie llama. Llaman cuando estoy por morirme, cuando hago algún “escándalo” o, en este caso, cuando fui palangana para los vómitos de Luis D’Elía. Es que D’Elía se siente mal. Se siente mal porque no es coherente, se siente mal porque no tiene paz. Alguien que verbaliza que quiere matar a todos los blancos, a todos los rubios, a todos los que viven donde él no vive, a todos lo que tienen plata, no puede tener paz, o tiene la paz de Mengele.Le cuento que todo empezó cuando llamé a la casa de D’Elía el miércoles porque quería hablar tranquilo con él por los episodios del martes: el golpe que le pegó a un señor en la plaza. Me atendió su hijo, aparentemente Luis no estaba. Le pregunté sencillamente qué le había parecido lo que pasó. Balbuceó cosas sin contenido ni compromiso y cortó. Al día siguiente insistí, ya que me parecía justo que se descargara el propio Luis. Me saludó con un “¿qué hacés, sorete?” y empezó a descomponerse y a vomitar, pobre Luis, no paraba de vomitar. ¡Vomitó tanto que pensé que se iba a morir! Estaba realmente muy mal, muy descompuesto. Le quise recordar el día en el que en el cine Metro, cuando Lanata presentó su película Deuda, él me quiso dar la mano y fui yo quien se negó. Me negué, Cristina, porque yo no le doy la mano a gente que no está bien parada, no es mi estilo. Para mí, no estar bien parado es no ser consecuente, no ser fiel. Acepto contradicciones, acepto enojos, peleas, puteadas, pero no tolero a las personas que se cruzan de vereda por algunos pesos. No comparto las ganas de matar. El odio profundo y arraigado tampoco. Las ganas de desunir, de embarullar y de confundir a la gente tampoco. Cuando me cortó diciéndome: “Chau, querido…”, enseguida empezaron los llamados, primero de mis amigos que me advertían que me iban a mandar a matar, que yo estaba loco, que cómo me iba a meter con ese tipo que está tan cerca de los Kirchner, que D’Elía tiene muuuucho poder, que es tremendamente peligroso. Entonces, por las dudas hablé con mi abogado. ¡Mi abogado me contestó que no había nada qué hacer porque el jefe de D’Elía es el ministro del Interior! Entonces sentí un poco de miedo. ¿Es así Cristina? Tranquilíceme y dígame que no, que Luis no trabaja para usted o para algún ministro. Pero, aun siendo así, mi miedo no es que D’Elía me mate, Cristina; mi miedo se basa en que lo anterior sea verdad. ¿Puede ser verdad que este hombre esté empleado para reprimir y contramarchar? ¿Para patotear? ¿Puede ser verdad? Ése es mi verdadero miedo. De todos modos lo dudo.Yo soy actor, no político ni periodista, y a veces, aunque no parezca, soy bastante ingenuo y estoy bastante desinformado. Toda la gente que me rodea, incluidos mis oyentes, que no son pocos, me dicen que sí, que es así. Eso me aterra. Vivir en un país de locos, de incoherentes, de patoteros. Me aterra estar en manos de retorcidos maquiavélicos que callan a los que opinamos diferente. Me aterra el subdesarrollo intelectual, el manejo sucio, la falta de democracia, eso me aterra Cristina. De todos modos, le repito, lo dudo.Pero por las dudas le pido que tenga usted mucho cuidado con este señor que odia a los que tienen plata, a los que tienen auto, a los blancos, a los que viven en zona norte. Cuídese usted también, le pido por favor, usted tiene plata, es blanca, tiene auto y vive en Olivos. A ver si este señor cambia de idea como es su costumbre y se le viene encima. Yo que usted me alejaría de él, no lo tendría sentado atrás en sus actos, ni me reuniría tan seguido con él. De todas maneras, usted sabe lo que hace, no tengo dudas. No pierdo las esperanzas, quiero creer que vivo en un país serio donde se respeta al ciudadano y no se lo corre con otros ciudadanos a sueldo; quiero creer que el dinero se está usando bien, que lo del campo se va a solucionar, que podré volver a ir a Córdoba, a Entre Ríos, a cualquier provincia en auto, en avión, a mi país, el Uruguay… por tierra algún día también.Quiero creer que pronto la Argentina, además de los cuatro climas, Fangio, Maradona y Monzón, va a ser una tierra fértil, el granero del mundo que alguna vez supo ser, que funcionará todo como corresponde, que se podrá sacar un DNI y un pasaporte en menos de un mes, que tendremos una policía seria y responsable, que habrá educación, salud, piripipí piripipí piripipí, y todo lo que usted ya sabe que necesita un país serio. No me cabe duda de que usted lo logrará. También quiero creer que la gente, incluso mis oyentes, hablan pavadas y que Luis D’Elía es un señor apasionado, sanguíneo, al que a veces, como dijo en C5N, se le suelta la cadena. Esa nota la vio, ¿no? Quiero creer, Cristina, que Luis es solamente un loco lindo que a veces se va de boca como todos. Quiero creer que es tan justiciero que en su afán por imponer justicia social se desborda y se desboca. Quiero creer que nunca va a matar a alguien y que es un buen hombre. Quiero creer que ni usted ni nadie le pagan un centavo. Quiero creer que usted le perdona todo porque le tiene estima. Quiero creer que somos latinos y por eso un tanto irreverentes, a veces también agresivos y autoritarios. Quiero creer que D’Elía no me odia y que, la próxima vez que me lo cruce en un cine o donde sea, me haya demostrado que es un hombre coherente, trabajador decente con sueldo en blanco y buenas intenciones.Cuando todo eso suceda, le daré la mano a D’Elía y gritaré: “Viva Cristina”… Cuántas ganas tengo de que todo eso suceda. ¿Estaré pecando de inocente e ingenuo otra vez? Espero que no. La saluda cordialmente,Fernando Peña
Inca Paz puede ser éste que nunca pertenecería a carta abierta
para la memoria y la libertad - ni una palabra más
Es habitual en los últimos tiempos encontrarse con intelectuales y artistas (y también con periodistas)que se dicen cansados de un periodismo crítico de los Kirchner. "Todos se han puesto de acuerdo para hablar mal del Gobierno", se escuchó decir hace poco a un reconocido escritor argentino. ¿Por qué no se cansaron cuando los periodistas criticábamos a Carlos Menem, a Fernando de la Rúa, a Eduardo Duhalde y hasta a Raúl Alfonsín mismo, aunque en este último caso prevaleció siempre, es cierto, el natural cuidado de una democracia recién nacida? En realidad, aquellos fatigados confunden cansancio con coincidencia. Ellos están -y es su derecho- muy cerca del discurso del kirchnerismo, aun cuando les sea difícil unir discurso y realidad, a veces tan divorciados.
El problema no pasaría de ser un duelo inconcluso entre extenuados y resistentes si la solución que se ofrece no fuera extremadamente peligrosa. Lo que agota, dicen, es la opinión.
El periodismo debería limitarse a ser un transportador de informaciones asépticas y un comunicador de posiciones antagónicas con preponderancia de las oficiales, porque el Gobierno tiene la responsabilidad de conducir la nación política. Eso es lo que proponen. En castellano simple y directo: lo que buscan es un periodismo pasteurizado, integrado por mecanógrafos o relatores que deberían limitarse a contar una realidad compleja, impetuosa y cambiante. Imposible de digerir fácilmente, por lo tanto, para el ciudadano preocupado por las cosas rutinarias de su vida.
La primera contradicción surge cuando ninguno de aquellos fatigados alude a las opiniones que florecen en los huertos del kirchnerismo. Ministros, legisladores, periodistas amigos y hasta la Presidenta suelen opinar (¡y cómo!) sobre todo lo que les es adverso. Es, entonces, la opinión del periodismo independiente (sí, independiente) lo que cansa y estaría de más.
Resulta, sin embargo, que no hay una fórmula verdadera para el periodismo que no incluya su función crítica del poder. Un periodismo acrítico, esterilizado y descolorido no tiene ninguna razón para existir. Su posición crítica debe incluir, desde ya, a la oposición, en tanto ésta forma parte del poder actual o del poder futuro. Pero su función crítica (desde la opinión o desde la investigación) debe abarcar sobre todo al poder que gobierna la contingencia. La publicidad de los actos de gobierno corre por cuenta de los funcionarios y de los enormes recursos estatales para promocionarlos, distribuidos arbitrariamente en el caso que nos ocupa.
Un medio periodístico debe incluir también en sus páginas o en sus espacios la opinión (con la condición de que sea seria y responsable) de los que no coinciden con el punto de vista de ese medio de comunicación. La Nacion lo ha hecho hasta cuando se dio el debate por la nueva ley de medios: convocó a sus páginas a políticos e intelectuales que no coincidían con la posición editorial del diario. Es la obligación del periodismo. Pero el medio periodístico y los periodistas cuentan con el derecho ?y el deber? de tener una opinión determinada sobre los sucesos de la vida pública del país. ¿Acaso no dejaría de merecer el necesario respeto (y hasta carecería de la conveniente previsibilidad) un medio al que le diera lo mismo el derecho o el revés de las cosas, las políticas de un color o de otro y las buenas o las malas formas?
La opinión es libre, como dijo hace poco Cristina Kirchner, en una de sus pocas oraciones de aceptación de la libertad del otro. Con todo, el periodismo tiene algunos deberes junto con aquellos derechos. La información que sustenta su opinión debe ser veraz. El chequeo de las versiones es una práctica que jamás debe olvidarse y nunca debe prestarse a las detestables operaciones de prensa que el kirchnerismo frecuenta con más constancia que ningún otro grupo político. Honestidad personal y honestidad intelectual son los atributos que deben marcar el límite moral del periodismo. Es necesario también el cultivo de la coherencia: no hay nada más desconcertante para un lector desprevenido que un medio o un periodista que cambian sus opiniones en todas las esquinas de la vida.
En medio de ese debate, es perceptible la existencia de periodistas jóvenes que se preguntan si es conveniente coincidir con las opiniones de "la empresa" periodística en la que trabajan. Esto es nuevo y es viejo, al mismo tiempo. El kirchnerismo tiene una habilidad enorme para resucitar viejos fantasmas del pasado. Ese enredo muy antiguo entre la libertad de prensa y la "libertad de empresa" había dejado de existir hace más de treinta años.
Hagamos un ejercicio. ¿Por qué no cambiamos las preguntas? ¿Qué tiene de raro, por ejemplo, que un periodista concuerde con el medio en el que trabaja? ¿Acaso las empresas periodísticas no existen también gracias a la composición del buen periodismo? ¿Por qué esas empresas deberían tener, en los casos más notables al menos, intereses contradictorios con las mejores prácticas de la profesión? ¿No es preferible para este oficio de libertarios estar de acuerdo con un diario, donde pasamos parte de nuestras vidas, antes que con un gobierno de políticos pasteleros y fugaces?
La Argentina, en efecto, habita en el pasado. Ningún debate de los últimos meses ha llegado siquiera a la década del 80. ¿Qué hacía tal o cual periodista en 1976, 1977 o 1978? No hacíamos nada. Vivíamos bajo una dictadura y cada uno vivía de lo que podía y como podía. Sólo los que vivieron bajo el peso aplastante y gris de una dictadura saben que no había muchas más cosas para defender que pequeñas cuotas de dignidad. Hagamos de nuevo preguntas desde otro lugar: ¿acaso los únicos periodistas dignos fueron los exiliados o los que se comprometieron firmemente con organizaciones insurgentes de la década del 70? Esa sería, si fuera así, una conclusión injusta, discriminatoria e inaceptable. Otra cosa tan inaceptable como aquélla es la decisión política del Gobierno de cambiar la historia de cada uno de los que considera adversarios.
La síntesis ha llegado a la farsa: o se está con Kirchner o se estuvo con la dictadura.
Feas armas se han usado en los últimos tiempos. A muchos periodistas no les gusta ser protagonistas de esas emisiones de maldad que se emiten por canales oficiales o paraoficiales.
Es cierto que es difícil cuando la vida cambia y ya no se puede caminar con tranquilidad por la calle porque se está a la espera de una agresión verbal o física. Y es más arduo aún aguantar en silencio la insistencia de la calumnia y de la falsedad, repetida hasta el cansancio por los portavoces oficiosos del Gobierno.
Lo único bueno de todo esto es que no hay atajos: habrá que armarse de paciencia, sin resignar los derechos ni los deberes del periodismo. Asumamos también el riesgo de solitarios que corremos en la vía pública. Un periodista con custodia a su alrededor abandona automáticamente su condición de periodista. Dejemos las aparatosas custodias para que se pavoneen los funcionarios y algunos políticos.
Una vez le pregunté a Néstor Kirchner, en esos diálogos de los columnistas con los presidentes que son mitad reservados y mitad públicos, en tiempos en que los periodistas éramos como somos ahora y el ex presidente no había desenfundado un revólver permanente contra nosotros (sólo lo hacía de vez en cuando), cómo imaginaba su destino después del poder. No estaba preparado para esa pregunta. Miró el techo, demoró la respuesta y, al cabo de unos segundos largos como la eternidad, contestó: "Quisiera poder caminar tranquilo por la calle y que la gente común me saludara con un «buen día, doctor». No quiero más que eso". Tal vez dijo sólo lo que él creía que el periodista quería escuchar, como acostumbraba hacerlo, pero si entonces fue sincero ha decidido ahora llevarse por delante aquel proyecto, hasta incinerar su propia ilusión.
© LA NACION
El problema no pasaría de ser un duelo inconcluso entre extenuados y resistentes si la solución que se ofrece no fuera extremadamente peligrosa. Lo que agota, dicen, es la opinión.
El periodismo debería limitarse a ser un transportador de informaciones asépticas y un comunicador de posiciones antagónicas con preponderancia de las oficiales, porque el Gobierno tiene la responsabilidad de conducir la nación política. Eso es lo que proponen. En castellano simple y directo: lo que buscan es un periodismo pasteurizado, integrado por mecanógrafos o relatores que deberían limitarse a contar una realidad compleja, impetuosa y cambiante. Imposible de digerir fácilmente, por lo tanto, para el ciudadano preocupado por las cosas rutinarias de su vida.
La primera contradicción surge cuando ninguno de aquellos fatigados alude a las opiniones que florecen en los huertos del kirchnerismo. Ministros, legisladores, periodistas amigos y hasta la Presidenta suelen opinar (¡y cómo!) sobre todo lo que les es adverso. Es, entonces, la opinión del periodismo independiente (sí, independiente) lo que cansa y estaría de más.
Resulta, sin embargo, que no hay una fórmula verdadera para el periodismo que no incluya su función crítica del poder. Un periodismo acrítico, esterilizado y descolorido no tiene ninguna razón para existir. Su posición crítica debe incluir, desde ya, a la oposición, en tanto ésta forma parte del poder actual o del poder futuro. Pero su función crítica (desde la opinión o desde la investigación) debe abarcar sobre todo al poder que gobierna la contingencia. La publicidad de los actos de gobierno corre por cuenta de los funcionarios y de los enormes recursos estatales para promocionarlos, distribuidos arbitrariamente en el caso que nos ocupa.
Un medio periodístico debe incluir también en sus páginas o en sus espacios la opinión (con la condición de que sea seria y responsable) de los que no coinciden con el punto de vista de ese medio de comunicación. La Nacion lo ha hecho hasta cuando se dio el debate por la nueva ley de medios: convocó a sus páginas a políticos e intelectuales que no coincidían con la posición editorial del diario. Es la obligación del periodismo. Pero el medio periodístico y los periodistas cuentan con el derecho ?y el deber? de tener una opinión determinada sobre los sucesos de la vida pública del país. ¿Acaso no dejaría de merecer el necesario respeto (y hasta carecería de la conveniente previsibilidad) un medio al que le diera lo mismo el derecho o el revés de las cosas, las políticas de un color o de otro y las buenas o las malas formas?
La opinión es libre, como dijo hace poco Cristina Kirchner, en una de sus pocas oraciones de aceptación de la libertad del otro. Con todo, el periodismo tiene algunos deberes junto con aquellos derechos. La información que sustenta su opinión debe ser veraz. El chequeo de las versiones es una práctica que jamás debe olvidarse y nunca debe prestarse a las detestables operaciones de prensa que el kirchnerismo frecuenta con más constancia que ningún otro grupo político. Honestidad personal y honestidad intelectual son los atributos que deben marcar el límite moral del periodismo. Es necesario también el cultivo de la coherencia: no hay nada más desconcertante para un lector desprevenido que un medio o un periodista que cambian sus opiniones en todas las esquinas de la vida.
En medio de ese debate, es perceptible la existencia de periodistas jóvenes que se preguntan si es conveniente coincidir con las opiniones de "la empresa" periodística en la que trabajan. Esto es nuevo y es viejo, al mismo tiempo. El kirchnerismo tiene una habilidad enorme para resucitar viejos fantasmas del pasado. Ese enredo muy antiguo entre la libertad de prensa y la "libertad de empresa" había dejado de existir hace más de treinta años.
Hagamos un ejercicio. ¿Por qué no cambiamos las preguntas? ¿Qué tiene de raro, por ejemplo, que un periodista concuerde con el medio en el que trabaja? ¿Acaso las empresas periodísticas no existen también gracias a la composición del buen periodismo? ¿Por qué esas empresas deberían tener, en los casos más notables al menos, intereses contradictorios con las mejores prácticas de la profesión? ¿No es preferible para este oficio de libertarios estar de acuerdo con un diario, donde pasamos parte de nuestras vidas, antes que con un gobierno de políticos pasteleros y fugaces?
La Argentina, en efecto, habita en el pasado. Ningún debate de los últimos meses ha llegado siquiera a la década del 80. ¿Qué hacía tal o cual periodista en 1976, 1977 o 1978? No hacíamos nada. Vivíamos bajo una dictadura y cada uno vivía de lo que podía y como podía. Sólo los que vivieron bajo el peso aplastante y gris de una dictadura saben que no había muchas más cosas para defender que pequeñas cuotas de dignidad. Hagamos de nuevo preguntas desde otro lugar: ¿acaso los únicos periodistas dignos fueron los exiliados o los que se comprometieron firmemente con organizaciones insurgentes de la década del 70? Esa sería, si fuera así, una conclusión injusta, discriminatoria e inaceptable. Otra cosa tan inaceptable como aquélla es la decisión política del Gobierno de cambiar la historia de cada uno de los que considera adversarios.
La síntesis ha llegado a la farsa: o se está con Kirchner o se estuvo con la dictadura.
Feas armas se han usado en los últimos tiempos. A muchos periodistas no les gusta ser protagonistas de esas emisiones de maldad que se emiten por canales oficiales o paraoficiales.
Es cierto que es difícil cuando la vida cambia y ya no se puede caminar con tranquilidad por la calle porque se está a la espera de una agresión verbal o física. Y es más arduo aún aguantar en silencio la insistencia de la calumnia y de la falsedad, repetida hasta el cansancio por los portavoces oficiosos del Gobierno.
Lo único bueno de todo esto es que no hay atajos: habrá que armarse de paciencia, sin resignar los derechos ni los deberes del periodismo. Asumamos también el riesgo de solitarios que corremos en la vía pública. Un periodista con custodia a su alrededor abandona automáticamente su condición de periodista. Dejemos las aparatosas custodias para que se pavoneen los funcionarios y algunos políticos.
Una vez le pregunté a Néstor Kirchner, en esos diálogos de los columnistas con los presidentes que son mitad reservados y mitad públicos, en tiempos en que los periodistas éramos como somos ahora y el ex presidente no había desenfundado un revólver permanente contra nosotros (sólo lo hacía de vez en cuando), cómo imaginaba su destino después del poder. No estaba preparado para esa pregunta. Miró el techo, demoró la respuesta y, al cabo de unos segundos largos como la eternidad, contestó: "Quisiera poder caminar tranquilo por la calle y que la gente común me saludara con un «buen día, doctor». No quiero más que eso". Tal vez dijo sólo lo que él creía que el periodista quería escuchar, como acostumbraba hacerlo, pero si entonces fue sincero ha decidido ahora llevarse por delante aquel proyecto, hasta incinerar su propia ilusión.
© LA NACION
noticias de babel
cuando los hombres dejan de entenderse sobrevienen las guerras
BBC
La última persona que hablaba la lengua Bo en las islas indias de Andamán, murió a la edad de 85 años, dijo a BBC una lingüista.
La profesora Anvita Abbi aseguró que la muerte de la señora Boa Sr es un hecho de importancia porque uno de las lenguas más antiguas había llegado a su fin.
Agregó que India perdió una "irremplazable" parte de su herencia cultural.
Los dialectos que se hablan en las islas Andamán se cree que se originaron en África.
Algunas tienen incluso 70.000 años de antigüedad.
Las islas son llamadas con frecuencia "el sueño de los antropólogos", ya que son una de las zonas del mundo con mayor diversidad lingüística.
Se acabó
La profesora Abbi –directora del portal en internet "Vanishing Voices of the Great Andamanese"- explicó: "Tras la muerte de sus padres, hace treinta o cuarenta años, Boa era la última persona que lo podía hablar".
Agregó que "estaba casi siempre sola y tuvo que aprender una versión de hindi que se habla en las islas para poder comunicarse con otra gente".
"Sin embargo, siempre tuvo muy buen sentido del humor… su sonrisa era muy fresca y sus carcajadas eran contagiosas".
La lingüista dijo que la muerte de Boa Sr es una pérdida para los científicos que quieren investigar más acerca de los orígenes de las lenguas antiguas, ya que perdieron una pieza vital del rompecabezas.
Hay una creencia general de que los idiomas que se hablan en las islas Andaman pudieran ser los últimos representantes de las lenguas que se hablaron en tiempos pre-neolíticos
Profesora Anvita Abbi
"Hay una creencia general de que los dialectos que se hablan en las Islas Andamán pudieran ser los últimos representantes de las lenguas que se hablaron en tiempos pre-neolíticos". Dijo la profesora Abbi.
"Se piensa que en las Islas Andaman estaban nuestros primeros ancestros", agregó.
El caso de Boa Sr fue destacado también por el grupo Survival International (SI).
"La extinción de la lengua Bo significa que una parte única de la sociedad es ahora sólo una memoria", dijo el director de SI, Stephen Corry.
"Enfermedades importadas"
La profesora Abbi dijo que dos dialectos de las Islas Andamán han muerto en los últimos tres meses y que esto es un tema que causa gran inquietud.
Los académicos han dividido a las tribus de Andamán en cuatro grandes grupos: los Gran Andamaneses, los Jarawa, los Onge, y los Sentineleses.
La profesora Anvita Abbi se hizo muy amiga de Boa Sr.
La profesora Abbi explicó que la mayoría de los habitantes de las Islas Andamán –con excepción de los Sentineleses-, han estado en contacto con indígenas "de tierra firme" y que por eso sufren "enfermedades importadas".
Dijo que los integrantes del grupo de los Gran Andamaneses son alrededor de 50, la mayoría niños, y que viven en la isla Strait, cerca de la capital, Port Blair.
Boa Sr formaba parte de esta comunidad, que está conformada por varias subtribus, en donde se hablan al menos cuatro lenguas.
Los Jarawa cuentan con alrededor de 250 miembros, y viven en la selva, en el centro de Andamán.
La comunidad de los Onge se cree que tiene no más de varios cientos.
"Nunca se ha establecido ningún contacto humano con los Sentineleses, y hasta el día de hoy, se han resistido a cualquier intervención foránea", agregó la profesora.
El destino de los Gran Andamaneses es lo que más preocupa a los académicos, porque los miembros de esa tribu dependen del gobierno indio para sus alimentos y alojamiento, y el alcohol se consume en grandes cantidades
BBC
La última persona que hablaba la lengua Bo en las islas indias de Andamán, murió a la edad de 85 años, dijo a BBC una lingüista.
La profesora Anvita Abbi aseguró que la muerte de la señora Boa Sr es un hecho de importancia porque uno de las lenguas más antiguas había llegado a su fin.
Agregó que India perdió una "irremplazable" parte de su herencia cultural.
Los dialectos que se hablan en las islas Andamán se cree que se originaron en África.
Algunas tienen incluso 70.000 años de antigüedad.
Las islas son llamadas con frecuencia "el sueño de los antropólogos", ya que son una de las zonas del mundo con mayor diversidad lingüística.
Se acabó
La profesora Abbi –directora del portal en internet "Vanishing Voices of the Great Andamanese"- explicó: "Tras la muerte de sus padres, hace treinta o cuarenta años, Boa era la última persona que lo podía hablar".
Agregó que "estaba casi siempre sola y tuvo que aprender una versión de hindi que se habla en las islas para poder comunicarse con otra gente".
"Sin embargo, siempre tuvo muy buen sentido del humor… su sonrisa era muy fresca y sus carcajadas eran contagiosas".
La lingüista dijo que la muerte de Boa Sr es una pérdida para los científicos que quieren investigar más acerca de los orígenes de las lenguas antiguas, ya que perdieron una pieza vital del rompecabezas.
Hay una creencia general de que los idiomas que se hablan en las islas Andaman pudieran ser los últimos representantes de las lenguas que se hablaron en tiempos pre-neolíticos
Profesora Anvita Abbi
"Hay una creencia general de que los dialectos que se hablan en las Islas Andamán pudieran ser los últimos representantes de las lenguas que se hablaron en tiempos pre-neolíticos". Dijo la profesora Abbi.
"Se piensa que en las Islas Andaman estaban nuestros primeros ancestros", agregó.
El caso de Boa Sr fue destacado también por el grupo Survival International (SI).
"La extinción de la lengua Bo significa que una parte única de la sociedad es ahora sólo una memoria", dijo el director de SI, Stephen Corry.
"Enfermedades importadas"
La profesora Abbi dijo que dos dialectos de las Islas Andamán han muerto en los últimos tres meses y que esto es un tema que causa gran inquietud.
Los académicos han dividido a las tribus de Andamán en cuatro grandes grupos: los Gran Andamaneses, los Jarawa, los Onge, y los Sentineleses.
La profesora Anvita Abbi se hizo muy amiga de Boa Sr.
La profesora Abbi explicó que la mayoría de los habitantes de las Islas Andamán –con excepción de los Sentineleses-, han estado en contacto con indígenas "de tierra firme" y que por eso sufren "enfermedades importadas".
Dijo que los integrantes del grupo de los Gran Andamaneses son alrededor de 50, la mayoría niños, y que viven en la isla Strait, cerca de la capital, Port Blair.
Boa Sr formaba parte de esta comunidad, que está conformada por varias subtribus, en donde se hablan al menos cuatro lenguas.
Los Jarawa cuentan con alrededor de 250 miembros, y viven en la selva, en el centro de Andamán.
La comunidad de los Onge se cree que tiene no más de varios cientos.
"Nunca se ha establecido ningún contacto humano con los Sentineleses, y hasta el día de hoy, se han resistido a cualquier intervención foránea", agregó la profesora.
El destino de los Gran Andamaneses es lo que más preocupa a los académicos, porque los miembros de esa tribu dependen del gobierno indio para sus alimentos y alojamiento, y el alcohol se consume en grandes cantidades
la canción desesperada
en pedo querido neruda, en pedo
La canción desesperadaEmerge tu recuerdo de la noche en que estoy. El río anuda al mar su lamento obstinado. Abandonado como los muelles en el alba. Es la hora de partir, oh abandonado! Sobre mi corazón llueven frías corolas. Oh sentina de escombros, feroz cueva de náufragos! En ti se acumularon las guerras y los vuelos. De ti alzaron las alas los pájaros del canto. Todo te lo tragaste, como la lejanía. Como el mar, como el tiempo. Todo en ti fue naufragio! Era la alegre hora del asalto y el beso. La hora del estupor que ardía como un faro. Ansiedad de piloto, furia de buzo ciego, turbia embriaguez de amor, todo en ti fue naufragio! En la infancia de niebla mi alma alada y herida. Descubridor perdido, todo en ti fue naufragio! Te ceñiste al dolor, te agarraste al deseo. Te tumbó la tristeza, todo en ti fue naufragio! Hice retroceder la muralla de sombra, anduve más allá del deseo y del acto. Oh carne, carne mía, mujer que amé y perdí, a ti en esta hora húmeda, evoco y hago canto. Como un vaso albergaste la infinita ternura, y el infinito olvido te trizó como a un vaso. Era la negra, negra soledad de las islas, y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos. Era la sed y el hambre, y tú fuiste la fruta. Era el duelo y las ruinas, y tú fuiste el milagro. Ah mujer, no sé cómo pudiste contenerme en la tierra de tu alma, y en la cruz de tus brazos! Mi deseo de ti fue el más terrible y corto, el más revuelto y ebrio, el más tirante y ávido. Cementerio de besos, aún hay fuego en tus tumbas, aún los racimos arden picoteados de pájaros. Oh la boca mordida, oh los besados miembros, oh los hambrientos dientes, oh los cuerpos trenzados. Oh la cópula loca de esperanza y esfuerzo en que nos anudamos y nos desesperamos. Y la ternura, leve como el agua y la harina. Y la palabra apenas comenzada en los labios. Ese fue mi destino y en él viajó mi anhelo, y en él cayó mi anhelo, todo en ti fue naufragio! Oh, sentina de escombros, en ti todo caía, qué dolor no exprimiste, qué olas no te ahogaron! De tumbo en tumbo aún llameaste y cantaste. De pie como un marino en la proa de un barco. Aún floreciste en cantos, aún rompiste en corrientes. Oh sentina de escombros, pozo abierto y amargo. Pálido buzo ciego, desventurado hondero, descubridor perdido, todo en ti fue naufragio! Es la hora de partir, la dura y fría hora que la noche sujeta a todo horario. El cinturón ruidoso del mar ciñe la costa. Surgen frías estrellas, emigran negros pájaros. Abandonado como los muelles en el alba. Sólo la sombra trémula se retuerce en mis manos. Ah más allá de todo. Ah más allá de todo. Es la hora de partir. Oh abandonado!
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La canción desesperadaEmerge tu recuerdo de la noche en que estoy. El río anuda al mar su lamento obstinado. Abandonado como los muelles en el alba. Es la hora de partir, oh abandonado! Sobre mi corazón llueven frías corolas. Oh sentina de escombros, feroz cueva de náufragos! En ti se acumularon las guerras y los vuelos. De ti alzaron las alas los pájaros del canto. Todo te lo tragaste, como la lejanía. Como el mar, como el tiempo. Todo en ti fue naufragio! Era la alegre hora del asalto y el beso. La hora del estupor que ardía como un faro. Ansiedad de piloto, furia de buzo ciego, turbia embriaguez de amor, todo en ti fue naufragio! En la infancia de niebla mi alma alada y herida. Descubridor perdido, todo en ti fue naufragio! Te ceñiste al dolor, te agarraste al deseo. Te tumbó la tristeza, todo en ti fue naufragio! Hice retroceder la muralla de sombra, anduve más allá del deseo y del acto. Oh carne, carne mía, mujer que amé y perdí, a ti en esta hora húmeda, evoco y hago canto. Como un vaso albergaste la infinita ternura, y el infinito olvido te trizó como a un vaso. Era la negra, negra soledad de las islas, y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos. Era la sed y el hambre, y tú fuiste la fruta. Era el duelo y las ruinas, y tú fuiste el milagro. Ah mujer, no sé cómo pudiste contenerme en la tierra de tu alma, y en la cruz de tus brazos! Mi deseo de ti fue el más terrible y corto, el más revuelto y ebrio, el más tirante y ávido. Cementerio de besos, aún hay fuego en tus tumbas, aún los racimos arden picoteados de pájaros. Oh la boca mordida, oh los besados miembros, oh los hambrientos dientes, oh los cuerpos trenzados. Oh la cópula loca de esperanza y esfuerzo en que nos anudamos y nos desesperamos. Y la ternura, leve como el agua y la harina. Y la palabra apenas comenzada en los labios. Ese fue mi destino y en él viajó mi anhelo, y en él cayó mi anhelo, todo en ti fue naufragio! Oh, sentina de escombros, en ti todo caía, qué dolor no exprimiste, qué olas no te ahogaron! De tumbo en tumbo aún llameaste y cantaste. De pie como un marino en la proa de un barco. Aún floreciste en cantos, aún rompiste en corrientes. Oh sentina de escombros, pozo abierto y amargo. Pálido buzo ciego, desventurado hondero, descubridor perdido, todo en ti fue naufragio! Es la hora de partir, la dura y fría hora que la noche sujeta a todo horario. El cinturón ruidoso del mar ciñe la costa. Surgen frías estrellas, emigran negros pájaros. Abandonado como los muelles en el alba. Sólo la sombra trémula se retuerce en mis manos. Ah más allá de todo. Ah más allá de todo. Es la hora de partir. Oh abandonado!
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aunque nunca llegue, parís, aunque nunca mire tus calles
candela y maría belén; blogs
historias de camas
de diament
MIAMI.- Admitámoslo: si Hollywood hubiera tomado la historia del gobernador Mark Sanford y la hubiera llevado a la pantalla con Richard Gere y Julia Roberts, la gente habría necesitado una toalla para secarse las lágrimas.
¿Qué puede ser más conmovedor que una historia de amor alocado? El adusto gobernador de un estado igualmente adusto, casado con una mujer a cuya fortuna le debe su carrera, con cuatro hijos que puestos en fila trazan una perfecta diagonal, inesperadamente flechado por una porteña de ojos verdes.
¿Cómo contener el palpitar del corazón mientras escucha, como un murmullo distante, el parloteo de sus asesores? ¿Cómo desprenderse de las imágenes que obstinadamente se apoderan de su mente, desplazando cualquier otro pensamiento? Ella es el amor imposible, sí, pero también es el amor.
¿Quién puede sobreponerse al intenso aguijoneo de los recuerdos, a la memoria de la tierna sensación de sus besos, de la sensual curva de sus caderas, al contorno de sus pechos resplandeciendo en la penumbra?
¿Qué espíritu romántico podría dejar de admirar la osadía del gobernador de levantarse un buen día del sillón de su despacho, de la mesa cubierta de anteproyectos y decretos a la firma, de pliegos de presupuestos deficitarios e informes sobre seguridad interior, y dejarlo todo para correr hacia ella?
No le dijo nada a nadie. Nadie supo dónde estaba. Uno de sus asesores insinúa que el gobernador, agobiado por la presión de su trabajo, se ha ido a escalar las montañas Apalaches, como solía hacerlo cuando era chico.
Pero él está en otro lado, volando hacia una Buenos Aires invernal, sucia, intoxicada de debates sobre las inminentes elecciones.
Nada de esto lo amilana porque sabe que al final de ese purgatorio están las calles arboladas del barrio de Palermo, la puerta de cristal, la escultura en el vestíbulo de entrada, el portero somnoliento que baldea la vereda, el ascensor demasiado moroso y, finalmente, ella.
La cama retiene aún el calor de la noche y él se pierde en sus brazos, en sus labios, en el revuelo de su pelo y en las medias palabras que se emiten en el ardor de la pasión.
El amor, aunque efímero, ha triunfado. Mañana no importa. No importan la pretenciosa moralina de los periodistas, los desdeñosos comentarios de políticos rivales, el escándalo, la traición, el precipicio que se abre a sus pies. Nada de eso importa. El corazón ha triunfado.
Lástima que la realidad no tenga la armonía de la ficción literaria. Lástima que haya personajes tan perversos que sean capaces de apoderarse de un intercambio íntimo de correos electrónicos entre amigos y pasárselos anónimamente a la prensa. Lástima que hubo un periodista advertido esperándolo en el aeropuerto de Atlanta. Fin del encantamiento
Pero él no tiene derecho a lamentarse. Después de todo, cayó en el mismo error, debe reconocerlo, cuando cuestionó la "legitimidad moral" de Bill Clinton por su affaire con Mónica Lewinsky y reclamó su juicio político, o cuando criticó a un colega con una historia similar a la suya, diciendo que "violó el juramento a su esposa".
En este punto es donde Richard Gere desaparece y Mark Sanford retoma su rol. Aquí es donde el encantamiento se esfuma y lo que reaparece es la descarada institución del arrepentimiento político.
El gobernador hizo su mea culpa , como antes de él hicieron otros políticos. Las mismas palabras, la misma admisión de haber traicionado a todo el mundo. A su mujer, a sus hijos, a sus amigos, al electorado. Las conferencias de prensa son el confesionario de los funcionarios pecadores. Todo fue un desatino, una pérdida temporaria de la razón. El amor no importa. El corazón es un embaucador. Ahora lo comprende. Lo que importa es la misión, la fe religiosa, los deberes del funcionario.
Hubo otras desprolijidades, es cierto. El viaje anterior a la Argentina pagado con fondos públicos, el abandono de su función, el engaño respecto de su paradero. No exactamente la clase de comportamiento que uno esperaría de Richard Gere. Pero él se propone enmendar las faltas, reponer el dinero, ganar la absolución de su esposa, recuperar la confianza del público.
¿Qué pensará María, a solas en el departamento de Palermo, mirando a su amigo pedir perdón por televisión? ¿Pensará también que al amor es lo de menos?
MIAMI.- Admitámoslo: si Hollywood hubiera tomado la historia del gobernador Mark Sanford y la hubiera llevado a la pantalla con Richard Gere y Julia Roberts, la gente habría necesitado una toalla para secarse las lágrimas.
¿Qué puede ser más conmovedor que una historia de amor alocado? El adusto gobernador de un estado igualmente adusto, casado con una mujer a cuya fortuna le debe su carrera, con cuatro hijos que puestos en fila trazan una perfecta diagonal, inesperadamente flechado por una porteña de ojos verdes.
¿Cómo contener el palpitar del corazón mientras escucha, como un murmullo distante, el parloteo de sus asesores? ¿Cómo desprenderse de las imágenes que obstinadamente se apoderan de su mente, desplazando cualquier otro pensamiento? Ella es el amor imposible, sí, pero también es el amor.
¿Quién puede sobreponerse al intenso aguijoneo de los recuerdos, a la memoria de la tierna sensación de sus besos, de la sensual curva de sus caderas, al contorno de sus pechos resplandeciendo en la penumbra?
¿Qué espíritu romántico podría dejar de admirar la osadía del gobernador de levantarse un buen día del sillón de su despacho, de la mesa cubierta de anteproyectos y decretos a la firma, de pliegos de presupuestos deficitarios e informes sobre seguridad interior, y dejarlo todo para correr hacia ella?
No le dijo nada a nadie. Nadie supo dónde estaba. Uno de sus asesores insinúa que el gobernador, agobiado por la presión de su trabajo, se ha ido a escalar las montañas Apalaches, como solía hacerlo cuando era chico.
Pero él está en otro lado, volando hacia una Buenos Aires invernal, sucia, intoxicada de debates sobre las inminentes elecciones.
Nada de esto lo amilana porque sabe que al final de ese purgatorio están las calles arboladas del barrio de Palermo, la puerta de cristal, la escultura en el vestíbulo de entrada, el portero somnoliento que baldea la vereda, el ascensor demasiado moroso y, finalmente, ella.
La cama retiene aún el calor de la noche y él se pierde en sus brazos, en sus labios, en el revuelo de su pelo y en las medias palabras que se emiten en el ardor de la pasión.
El amor, aunque efímero, ha triunfado. Mañana no importa. No importan la pretenciosa moralina de los periodistas, los desdeñosos comentarios de políticos rivales, el escándalo, la traición, el precipicio que se abre a sus pies. Nada de eso importa. El corazón ha triunfado.
Lástima que la realidad no tenga la armonía de la ficción literaria. Lástima que haya personajes tan perversos que sean capaces de apoderarse de un intercambio íntimo de correos electrónicos entre amigos y pasárselos anónimamente a la prensa. Lástima que hubo un periodista advertido esperándolo en el aeropuerto de Atlanta. Fin del encantamiento
Pero él no tiene derecho a lamentarse. Después de todo, cayó en el mismo error, debe reconocerlo, cuando cuestionó la "legitimidad moral" de Bill Clinton por su affaire con Mónica Lewinsky y reclamó su juicio político, o cuando criticó a un colega con una historia similar a la suya, diciendo que "violó el juramento a su esposa".
En este punto es donde Richard Gere desaparece y Mark Sanford retoma su rol. Aquí es donde el encantamiento se esfuma y lo que reaparece es la descarada institución del arrepentimiento político.
El gobernador hizo su mea culpa , como antes de él hicieron otros políticos. Las mismas palabras, la misma admisión de haber traicionado a todo el mundo. A su mujer, a sus hijos, a sus amigos, al electorado. Las conferencias de prensa son el confesionario de los funcionarios pecadores. Todo fue un desatino, una pérdida temporaria de la razón. El amor no importa. El corazón es un embaucador. Ahora lo comprende. Lo que importa es la misión, la fe religiosa, los deberes del funcionario.
Hubo otras desprolijidades, es cierto. El viaje anterior a la Argentina pagado con fondos públicos, el abandono de su función, el engaño respecto de su paradero. No exactamente la clase de comportamiento que uno esperaría de Richard Gere. Pero él se propone enmendar las faltas, reponer el dinero, ganar la absolución de su esposa, recuperar la confianza del público.
¿Qué pensará María, a solas en el departamento de Palermo, mirando a su amigo pedir perdón por televisión? ¿Pensará también que al amor es lo de menos?
antecedentes para la fundación de agharta
ADN, derechos y ácido.
No hay que saber mucho de derechos para darse cuenta que la intimidad es la intimidad y que ninguna ley modificará desde afuera semejante entidad de la condición humana, y que los que no lo tengan claro pueden cometer errores como privar de la libertad a alguien por su aspecto de hippie en desgracia como era para cualquier argentino en la década esa. La intimidad es la intimidad, y no está bueno retrotraer iniciativas parecidas a las de los setenta y obligar a alguien en forma directa o indirecta para averiguar su ADN por caso, porque si no hay lesión a la libertad del otro la intimidad es integridad y la estatura de la propia probidad es primero una decisión individual y privativa no de un tercero por más que se interponga una loable causa, la intimidad es dignidad y la contrición la vergüenza y la sobriedad son instintos independientes y se encuentran en una frecuencia diferente a la apreciación por parte de un tercero del propio honor o del destructivo deshonor, la intimidad es identidad, y en su forma de elección equivocarse por cuenta propia también es anterior a cometer errores por interpósitas personas, más aún más si la averiguación está impregnada de algún ácido rencor del tercero en discordia.
No hay que saber mucho de derechos para darse cuenta que la intimidad es la intimidad y que ninguna ley modificará desde afuera semejante entidad de la condición humana, y que los que no lo tengan claro pueden cometer errores como privar de la libertad a alguien por su aspecto de hippie en desgracia como era para cualquier argentino en la década esa. La intimidad es la intimidad, y no está bueno retrotraer iniciativas parecidas a las de los setenta y obligar a alguien en forma directa o indirecta para averiguar su ADN por caso, porque si no hay lesión a la libertad del otro la intimidad es integridad y la estatura de la propia probidad es primero una decisión individual y privativa no de un tercero por más que se interponga una loable causa, la intimidad es dignidad y la contrición la vergüenza y la sobriedad son instintos independientes y se encuentran en una frecuencia diferente a la apreciación por parte de un tercero del propio honor o del destructivo deshonor, la intimidad es identidad, y en su forma de elección equivocarse por cuenta propia también es anterior a cometer errores por interpósitas personas, más aún más si la averiguación está impregnada de algún ácido rencor del tercero en discordia.











