Si es complejo entrar a las
entrañas de las insidias que mueven las bajezas de nuestra especial condición
que nos diferencia de eso que llamamos animales por convencionalistas nomás que
somos porque ni siquiera nos tomamos el trabajo de ver por ellos, más complejo
es aún entrar en las entrañas de las interpretaciones de las mismas iracundias
los mismos entripados pero en los entornos históricos que supuestamente lo
explican, y es complejo si todavía encima ese contexto es el de la aldea que
creemos la mejor aldea del planeta, porque esos bordes esos periferias
históricos tienen la carga de los perfiles culturales que nos alientan el de la
aldea que declaramos es mejor a otra aldea, y ahí en esos puntos sí que somos
vulnerables y falibles ahí si vamos como panchos transcurriendo con nuestra
fallas genéricas y genéticas que son inmensas como fueron inmensas las inmigraciones
desafortunadas no deseadas y masivas que nos marcaron a fuegos en posteridades
en porvenires truchos o truncos, es complicado penetrar en los vínculos y en las
articulaciones que nos llevan a ser lo que somos de todo menos homogéneos en
las administraciones de los rencores que en no pocas oportunidades pretendemos
que se tapan con compasiones o solidaridades camufladas que camuflan de nuevo
esos odios que se amortiguan y se exacerban por períodos como si fueran
resortes de nuestros amortiguadores que en algún momento capotan hasta que se
dan vuelta con los pánicos y las crisis que devienen, y no hay discursos ni
confesionarios ni liturgias ni curas que remeden, es complejo explicarlo pero
una de las explicaciones es que sin excepciones nos subimos a podios que imaginamos
que tenemos que no inventamos en nuestra creencia que somos el ombligo de todo,
cuando estamos parados sobre flanes que ceden por esponjosos.

No comments:
Post a Comment