Pages

Wednesday, April 09, 2014

Blanco rima negro



Y así, de un día para el otro, los vecinos comenzaron a portarse como el orto, el que era no fue más y el que no era comenzó a serlo, el que cuchicheaba dejó de cuchichear y el que no cuchicheaba comenzó a hacerlo, como si se hubieran vueltos locos, como si las veletas se hubieran corrido de sus ejes en sus cabezas, dejaron de portarse bien y comenzaron a portarse como la mierda, los que se saludaban antes dejaron de saludarse, los que antes se frecuentaban después de los turnos en la fábrica dejaron de frecuentarse, y no hubo más corsos en carnaval, ni bailes de los doce de octubre en el club recreativo, los que iban a los boliches comprimieron sus círculos de íntimos, lo amigos comenzaron a hablar mal de sus propios amigos y los enemigos hablaban peor de lo que hablaron antes, de sus amigos y de sus enemigos, todos queriendo congraciarse con los militares que irrumpieron en todo menos en la propia empresa ahí no se metían, con ellos sí afloraba las buena predisposición para escuchar al otro, la paciencia, la atención, por lo menos durante las horas claras del día, durante las cuales hacían tareas administrativas dentro de las comisarías que tomaron para acomodar unos cuartuchos que hacían de calabozos donde los dejaban a los que traían en la redadas de las noches, del blanco al negro, los vecinos que no entraban en las sospechas o en la redadas, caminaban silenciosos y cabizbajos por el pueblo, y así dejaron de saludarse, las reuniones de los atardeceres en las galerías de las casas para tomarse unos mates desaparecieron, y a cambio la indiferencia y el encono fueron las marcas más comunes de los lugareños, no hubo más quermeses ni desfiles los nueve de julio, no hubo tabas ni trucos ni canastas hasta trasnoche.

No comments:

Post a Comment