Al final al negro no termina de
entenderlo, primero le viene con ideas que son revolucionarias verdaderamente
revolucionarias para terminar de una vez por todas con esos inútiles que andan
con el virreinato y todos sus inventos, y después ese mismo negro se hace el
desentendido cuando le llegan directo los reclamos como el de la prohibición de
usar cortinas negras en los domicilios por duelo, una zoncera para el que es un
general y ha visto correr sangre y cosas peores, como prohibir los azotes a los
negros indolentes cuando él mismo a veces disciplina de esa forma a los
cobardes que andan de traiciones, es que él le dice que no tienen que hacer
todo de golpe porque sino es sumar enemigos y se van a llevar a todos los
limeños y sus broncas encima, y el otro lo persigue con proyectos que le
preparan los letrados y él convierte en disposiciones en decretos, Monteagudo
es su asistente más preciado así que el que se mete con Monteagudo se está
metiendo con él, en ocasiones se hace el gallito el general de los generales
otra lo llama y lo trata mal pero al final cuando llegan los momentos lo defiende
a viva voz o en silencio, el general de los andes no puede andar desprendiéndose
de ese fiel servidor que camina todo el día y se pelea con todos para que él no
pelee, todo el santo el día para ver desde que tenga lustradas las botas de
caña alta que le gustan hasta revisar las letras de los decretos que el mismo
anda firmando desde la primera disposición donde se declaró protector, como
suena, hasta que los ilustres y los que no son ilustres queden protegidos de
las decisiones de De La Serna, el negro es su asistente más preciado así que ni
piensa aflojarle a los pedidos así sean los más poderosos esos que después
tiene que apretar para que le sumen fondos para mantener la independencia como
los apretó en cuyo antes de cruzar los andes, les puede aflojar con los
decretos sobre nuevas disposiciones, como esa que firmo sobre las campanadas, hablando
y ordenando las rutinas con esos ruiditos o ruidos ensordecedores y persistentes
que con el mismo tan tan anuncian peligro, o la muerte de algún personaje prestigioso,
o los cabildos abiertos, o las alegrías en los días de quermeses, de unos pocos
de todos de las cosas de esa masa amorfa de la que a veces hablan de la chusma,
para que después a esos tilingos de los peruanos no les guste porque ya le dijo
que no les gusta porque son unos cínicos y entonces andan gritando una cosa con
la independencia y después andan haciendo otras distintas cuando él no los ve, el
mismo negro que los asiste desde ocuparse que los gualichos que toma después de
las comidas para evitar los pedos y la acidez hasta corregirle las letras que
el les va dictando a los amanuenses, todo ciudadano tiene igual derecho a
conservar y defender su honor coma su libertad coma su seguridad coma su
propiedad y su existencia y no podrá ser privado de ninguno de estos derechos
sino por el pronunciamiento de la autoridad competente coma dado conforme a las
leyes punto el que fuese defraudado de ellos injustamente coma reclamar ante el
gobierno esta infracción y publicar libremente por la imprenta el procedimiento
que dé lugar a su queja, como los lutos en los brazaletes y los tiempos, como
si a él le interesaran todas estas zonceras cuando después tiene que rendir
cuenta con los de la logia.

No comments:
Post a Comment