Pages

Friday, November 29, 2013

Odios rima amores.



Cada vez que terminan con una de esas jornadas de lascivia prolongada Rosita Campusano que es la que se adelanta con la vigilia al general de los generales, que odia y ama con la misma intensidad con la que lleva su campaña que muchos en los salones limeños comentan que se las hace a los ingleses a cambio de tesoros personales que le entregaron, cada vez que terminan después de haber terminado media docena de veces en noches de insomnio, Rosita se pone a airear los ambientes, y recoge el ajuar que ve tomando y lo amontona para llevarlo a los lavaderos y dárselo a las mulatas más prácticas para que procedan a los lavados a las almidonadas y a las planchadas, recorriendo los lugares en los que hayan estado retozando más que retozando jugando a él que le gusta tocarla y a ella que le gusta que el otro la toque, maniática para que el aire se lleve esa pestilencia pesada del olor indeleble y ni feo ni lindo del sexo después del sexo, de ese sexo que se hace con la pasión que ellos le ponen desde que andan juntos en la aventura de la independencia, allá en esos terrenos donde el general de los andes va recogiendo victorias y derrotas, odios y amores, es lo que despierta este militar que ha venido con sus historias y argumentos, Rosita abre puertas ventanas y todos los resquicios por donde pueda pasar el aire o las ráfagas de viento si las hay, metiéndose en los rincones de las calles limeñas penetrando en las casas colándose por pasillos y zaguanes, con la buena causa en estos casos de corrientes que sirven para disimular lo que ellos no disimulan, ella lo hace mientras el general de los generales se despereza y comienza con sus primeras maldiciones por estos cabrones que no le responden con las ordenes que él les va dando como protector de ellos, los mismos que se resistieron a la declaración allá en el cabildo, los mismos que se resistieron en la oportunidad de la proclamación de la independencia en las plazas más importantes en una ceremonia que estaba organizada, a pura lengua dieron argumentos que tienen como única explicación salvar los negocios propios o familiares se resisten, pero al final terminaron jurando, cada vez que terminan con una de esas jornadas de lascivia prolongada ella airea los espacios y él piensa tácticas para aplicar en el día para borrar a los realistas de este mapa.

No comments:

Post a Comment