Y el mariscal no necesita que
nadie le ande diciendo si es un héroe un mártir o directamente un hijo de puta que
llevó a semejante guerra a los paraguayos, ya pasaron varis combates ya pasó su
encuentro con ese Mitre de mierda que se olvida de los favores que se le
hicieron cuando no era nadie, cada uno opina como se le antoja y opinará como
se le antoja para la posteridad los paraguayos por sus cuentas sabrán muy bien
quiénes son y también sabrán ver quiénes son o fueron los traicioneros que
arreglaron con los ingleses y si los ingleses tienen algo que ver si pagaron
tantas libras esterlinas o si como dicen los que están a sus favores no tienen
nada que ver y son unos inocentes ciudadanos y gobiernos que vienen a estas
tierras para mejorar la posición de los guaraníes como si fueran unos
guaraníes, de Formosa o de Misiones o de Corrientes que desbordan de gente que
quiere irse con los paraguayos que quedarse con esos renegados, que más cada
uno tiene derecho a pensar lo que se le venga en ganas, y el mariscal no
necesita que alguien le ande diciendo que están ganando o perdiendo ningún
lacayo ni ninguno de los bufones que tiene a sus disposiciones en cualquier
lugar de todo el país le negaría la cantidad de alabanzas que le hacen después
de todo hasta los más pobres saben que esto fue preparado por los de la aldea
con los brasileños y los uruguayos, no necesita que le estén repitiendo lo bien
que funcionan sus ordenes en las batallas cuando ya sabe que va perdiendo y que
en sus territorios por contrabando entran más velas que armas para un ejército
que está diezmado y hoy está formado por niños por viejos por mujeres que hacen
la guerra como aguerridas que son que por las fronteras los especuladores
comerciantes de siempre importan velas que no se hacen en el país por la
contienda que además deja el tendal de muertos que hay que velar a los que se
rescatan de los campos de batallas sembrados de cadáveres como las trincheras y
los pozos comunes, si se importan más velas que armas o pertrechos será que los
que van quedando le prenden una llamita a sus patroncitos para rogarle para que
el infierno se acabe sabrán rezar sus padrenuestros y sus avemarías, y el
mariscal no necesita que nadie le ande diciendo si es un héroe un mártir pero
sabe bien porque personalmente con Elisa se ocupa de velar por sus tropas y ve
que las levas flaquean de un día para otro, se hace cada vez más difícil
recorrer los rincones de los montes en boquerón o en los esteros del norte o
del sur para incorporar hombres, cada vez hay menos hombres varones hechos y
derechos no porque serán cobardes los paraguayos son bravos para todos sino
porque los matan los de las fuerzas de la alianza.

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