A los que quieren escucharlo que
cada vez son menos porque como le dijeron los sabios los viejos los zorros los
brujos de sus ilustres tribus de los otros tiempos cuando él anduvo emparentado
con los ranqueles porque estaba escapando de los blancos como estuvo con los
blancos cuando anduvo escapando de los indios que comenzaron a perseguirlo
porque se enteraron que él los entregaba con los blancos, a los que quieren
escucharlo que cada vez son menos él les dice que lo envidia a su hermano
Yanquetruz que tuvo las pelotas un reverendo par de bolas y se tiró por la luz
de la escalera de caracol del museo de ciencias naturales cuando lo anduvo
visitando a sus amigo en perito Moreno, y en esos segundos pasó de la luz a la
sombra de la vida a la muerte de la dentera a la nada de la inquina al vacío y
se fue como vino sin nadie que lo llorara como no lo lloraron cuando nació
porque sus padre andaba defendiendo las taperas y su madre lo dejó en el camino
el mismo día que estaba llegando a este mundo, que es buena envidia que a él le
hubiera gustado ser como el valiente de su compañero y que no puede y que
tampoco quiere volverse viejo con los blancos del carajo porque son buenos para
los regalos y los favores pero son unos traicioneros por eso tienen lo que
tienen, y que justo eso que él se está volviendo y tan viejo que ya ni dientes
tiene para masticarse una corzuela y escucha menos y renguea y le duelen todas
las articulaciones y todo lo demás que solamente él sabe que no les cuenta que
eso de morirse de viejo andar hecho una ruina cuando ya no sirven ni los tesoros porque eso no ayuda para recuperar nada es toda una vergüenza porque encima que nadie quiere
hablar con los viejos encima nadie se ofrece para ayudar con todas esas
dolencias ni siquiera teniendo en consideración que todos pasarán por eso que él
no quiere eso pero tampoco tiene la valentía de Yanquetruz como para escupirle
la cara a un blanco y matarse ahí mismo.

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