Pages

Thursday, January 17, 2013

Contrariedades rima veracidades.

Vaya a entenderlos compadre, cuando apenas fuimos unos imberbes allá en Cepeda en el año veinte manejando como pudimos nuestros trabajos como artilleros aprendices cuando dos generales de esos que se dicen federales que vaya a saber dios lo que significa para ellos porque la vida no cambia, vencieron al jefe del directorio que a la vez fue el jefe que recuperó el cuartel de las temporalidades cuando el motín de las trenzas, lo repite una y otra vez el gaucho con como todas esas cosas que no quieren olvidarse, con resentimiento las heridas no cierran compañero, nos dijeron que era importante que los caudillos todas las aldeas del interior tenían que cerrar sus filas de obediencias y sus ejércitos a los de la aldea mayor de los buenos aires porque era la única forma de gobernar que tenían y ahora andan diciendo lo contrario porque los otros no los escucharon siquiera y le ganaron además docenas de batallas, como escarmiento les habrá servido que los caudillos después de aquella guerra en el arroyo que hace también de frontera se hicieran fuertes y lo que es más impotente que hicieran fuertes a sus pueblos y a sus ejércitos y a sus mismos caballeros repartiendo tierras y ajusticiando hermanos indios igual que los otros, verdad o mentiras que serán compadre, poblados de artesanos y de trabajadores rurales llevando alimentos para todos los rincones y de sus respectivos señores de levita que anduvieron haciendo de notarios de todos los acontecimientos que pasaron para que ya no respondieran a la aldea principal, especialmente con las contribuciones que desde hace mucho tiempo se hacen todas en dinero y se entregan a funcionarios que no todas las veces son honestos porque muy fácil mezcla los tesoros propios con los tesoros del pueblo, vaya a entenderlos compadres cuando muchos de esos caballeros que entraron y salieron de la política todas la veces que quisieron se llenaron los bolsillos con el contrabando y el arreo de mulas desde la provincia mediterránea al alto perú donde se usaban en la minería, vaya a entenderlos a los jefes que se meten en todo que son militares y patrones de estancias como fue el restaurador hasta que perdió en Caseros compadre, federal contra federal no de un bando a otro como fue antes sino del mismo bando en esos montes profusos compadre donde se peleó con calor con frío con lluvias y hasta con una nube de mosquitos que se posaban en cualquier lado y picaban distrayendo los soldados, como fuera con el mismo argumento que tendrían que venir tiempos mejores, igual que en Capeada de nuevo cuando Urquiza derrotó al apático y traicionero de Mitre que terminó mostrando su vocación de unitario de cuna un federal que había alcanzado sus objetivos peleando contra federales y ahora un federal que le gana a un unitario dubitativo, porteño al fin el mozo clásico de la aldea que se va formando, porteño en épocas en que el puerto de los buenos aires comenzó a hacerse importante después del tiempo largo en que los reyes de algún lado dictaban decretos y bulas con los papas y escritos parecido prohibiendo otros puertos que no fueran los que ellos decían porque sus negocios estaban en otros lados como en el brasil o en la banda oriental, vaya a entenderlos a los jefes como en Pavón un unitario derrotando al insigne federal que tuvo del desplante de decretar la instalación de la capital por entre ríos otra vez militares y patrones de estancias y comerciantes gente ricachona pero chusma al final compadre, de nuevo las mismas personas los mismos quintacolumnistas representantes de intereses invisibles compadres de intereses que nunca se sabe de quienes son, esta ve Urquiza perdedor Mitre ganador compadre, peleando por las regalías del puerto que crece y se vuelve importante porque ahora ya no es más cimarrón y se marca el ganado y se produce cebo y hay saladeros tanto en el interior como en la pampa, suelos de la patria en los que germina cualquier semilla compadre menos la semilla de la unión, compadre, porque esa semilla depende de cómo somos y somos un desastre compadre dice el Alfonso a viva voz en la noche oscura aprovechando el calor del fuego.

No comments:

Post a Comment