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Wednesday, October 03, 2012

Vivas rima vivos.

Vivas rima vivos. Después de un tiempo el general no se fía ni de su sombra, hay vivos que son muy vivos y se aprovechan de lo que dejaron los muertos que se muestran como buenos, los muertos no son todos buenos ni los vivos son todos malos, hay muertos que fueron malos aunque les recen responsos y vivos buenos aunque anden de entrevero en entrevero, muertos o vivos mezclan los patrimonios propios con el patrimonio del pueblo o hacen al revés y entonces se enriquecen a costillas de los gobiernos, el tiempo y los tiempos cambian y con ellos cambian las lealtades y las traiciones, los gritos de las victorias las quejas las instrucciones la estrategias, en los campos de batallas donde van quedando más de los que salen donde van quedando más compatriotas de los que vuelven, después de un tiempo el general tiene como única seguridad que él habrá matado la hidra pero después de un año cientos de tentáculos de esa misma hidra aparecen por todo el territorio nacional, resurgiendo, renaciendo, como en la batalla de chicoana donde tropas del llanero de los llaneros salteños sacaron más que corriendo el acólito de Arenales que se fue a Bolivia y entonces al general poco le duró el entusiasmo de todo lo que tuvo que hacer para sacar del medio a Güemes y de bajar el presupuesto de los ejércitos nacionales suspendiendo las operaciones de borrar el virreinato peruano a favor del restituir el virreinato del río de la plata, no es para andar cantando victoria el general anda iracundo de males de humores, gana en algunos lados se pierde en otros, unos son amigos de los negros y de los indios y los otros se hacen los amigos mientras les conviene, unos son latifundistas e inescrupulosos como los otros también son latifundistas aunque un poco más escrupulosos, hay muertos que fueron malos aunque les recen responsos y vivos buenos aunque anden de entrevero en entrevero, como ahora en la vizcachera donde un indio maula seguro de los ranqueles ha degollado al húsar más importante alguna vez oficial del corso, después de un tiempo el general no se fía de su sombra no al menos como se fiara de la lealtad de ese prusiano ahora sin cabeza que los pampas no pudieron defenderlo, encima se equivocó tomando como amigos a los enemigos esos otros renegados que llevan una cinta en el sombrero con las mismas palabras que gritan en las batallas, viva la federación, de esos federales que ganan muchas batallas y pierden muchas otras y menos que menos las batallas en la aldea.

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