El vasco Alzaga es un astuto por
eso multiplica lo que tiene, hace sumas y hace restas y se interesa y se
informa y se involucra personalmente en sus decisiones cuando podría delegar en
los comedidos que lo rodean, después de haber venido sin un ducado de su tierra
natal donde perdió a su familia con las pestes y casi perdió las esperanzas
antes de empezar como a los doce años, no sabrá de relaciones que no entiende
pero maneja las que sí entiende que es cerrar los negocios como le convengan, tanto
por tanto con la correspondiente diferencia para acrecentar su patrimonio,
ansioso es como ahora que espera un embarque de más de doscientos negros que
llegarán en la goleta nuestra señora de los dolores el mismo día que el
comenzará con su nuevo cargo de alcalde de primer orden concedido por la real
audiencia, no sabe bien si un ducado o dos o cuántos son iguales a tantos reales
que son iguales a tantos maravedíes o a qué tantos escudos, pero maneja bien
los jornales de los esclavos que siembran en los campos que compra día por
medio, un jornal el equivalente de menos de un quilo de la carne que necesitará
el infeliz paran reponerse del desgaste de horas de sol a sol, el vasco es un
astuto por eso multiplica y calcula el precio que en promedio le dejarán esos
negros sanos la mayoría entre veinte y treinta años que ofrece desde hace unos
meses, los romanos los vendían a doce mil denarios y después a veinticuatro mil
sestercios le contaron por ahí, eso no lo entiende pero lo que entiende y muy
bien es que nada uno de esos miserables le reporta lo que a él le cuesta la
mitad del casco de una quinta cerca de la plaza de la victoria, cerca del
cuartel de las temporalidades.

No comments:
Post a Comment