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Thursday, February 16, 2012

seguridades

Seguridades. El aprendió a no preguntar porqué estas luchas sin cuartel entre aldeanos de buena fe porqué estas inquinas entre cristianos del mismo palo, no le preguntan porqué es que ahora está del otro lado con los desobedientes que no quieren acatar las ordenes y son tomados por insubordinados, no le preguntan y porqué es que él como los otros muchos están a favor de ser independientes pero unidos para adentro para defenderse de reyes y de invasores, lo que no quieren los especuladores los estafadores que andan todo el tiempo pensando en cobrar los derechos de alcabala, nunca se animarán a preguntarle algo cuando es un simple sargento en una tropa de matreros, y ahora menos que los tiene a sus compañeros cortitos y a los soldados que juntos comandan en el fuerte de las temporalidades el reducto que dejaron los curas cuando se fueron y ahora usan ellos para alojamiento de la tropa, también ahora que se van yendo los oficiales importantes, muy pocas veces le preguntan lo que quiere casi nunca y él hace lo mismo con los demás, así que da las ordenes con prepotencia pero tampoco exagera, ahora todos están somnolientos con la pereza del hambre más la mugre más el desaliento, a nadie le importa lo que el piensa tampoco le importa a él lo que piensen de él los demás, si quiere si no quiere si lo quiere si lo quiere y después no lo quiere, él se priva de preguntar pero no se priva de andar mezclado se ha privado de muchas cosas en su vida como para privarse de andar peleando para que lo respeten, hay veces que siente que querría ser un sapo en serio y no el portador del sobrenombre porque de chico anduvo con otros niños retozando en los charcos, lejos quedó de todo eso acá con la bayoneta en la mano aguantando su propio olor de mugriento porque hace días que el aguatero no pasa tragando saliva y haciendo una guardia que puede ser violentada con muy poco esfuerzo, hay veces que siente que podría entornar dos ojos con la forma y el tamaño de huevos de bataraza y quedarse bien quieto descansando al costado del algún apacible arroyito comiendo con el único esfuerzo que le signifique mover la lengua para llevar el alimento a la boca, y no estar en este pozo con la azul y gloriosa y roñosa chaqueta de los patricios la misma que fue pagando él mismo desde hace muchos años entregando pequeñas sumas a la gente de cabildo que les proveyó y no gratis de uniformes que necesitaron, hay veces que siente que debería estar simplemente y volver a estar simplemente quedarse por ahí lejos de todo en cuclillas a la distancia de lo que ahora tiene cerca, que es puro lío y líos de distinto calibre como son las pistolas de chispa, las mismas con la que juega o juegan entre todos mientras espera que a los otros se le de por dar las ordenes y los compañeros de los húsares o los arribeños o los dragones se les vengan encima, acá justo acá aunque sea una trinchera inmunda y húmeda lejos de los tires y aflojes de unos con otros de los amigos que antes fueron como enemigos ahora de los enemigos que por los cambios correspondientes pasaron a ser amigos, hay veces que siente ganas de quedarse dormido de parado sin nadie que lo moleste, como si él no estuviera como si fuera invisible para los que estén cerca, lejos de esos que aseguran en un tiempo que todo es blanco y de un día para otro salen con que no que es negro, inseguros del carazos que detestan las seguridades, esos que se abrazan unos a otros y en las mismas jornadas terminan a cuchillazos, esos que organizan la vida en la aldea cómo se descargan los barcos que vienen allende los océanos, cómo se cuidan las bestias y se reparan las carretas, que a él igual que a otros le importa porque es su vida sus porvenires, como si a ellos les importara si el que manda es el virrey o es un peón del rey como en el ajedrez si es un virrey o una junta que da las ordenes a cuenta de ellos, de los que mandan que lo único que quieren es quedarse con la mayor parte de las riquezas que trafican los mercaderes, qué le interesa si es un cabildo abierto si son alcaldes o qué, cuándo él o ellos porqué, a él le interesa la demás gente les da lo mismo sus vidas no cambian porque unos u otros dan las ordenes que más que ordenes terminan siendo contraordenes porque en definitiva ni siquiera están de acuerdo los que se hacen los gallitos esos locos que forman el triunvirato y la junta de gobierno, hay veces que siente que querría ser un sapo en serio para estar lejos de esos compromisos porque él como sargento le tiene que explicar a los subordinados lo que sus comandantes no le explican a él y a ninguno de los oficiales mayores o menores, con el presentimiento de la muerte siente en su delirio una bandera que simboliza la plata que nunca tuvo y un castillo que no tendrá de hules hombre tarazado de sinople en tres torres, la de en medio mayor, cada una con tres almenas de lo mismo, adjurado y en los flancos diestro y siniestro del centro, dos tejas de gules de fiestas y en punta tres fuentes de azur en fondo de verde.

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