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Monday, January 02, 2012

otras muertes

Otras muertes de las otras muertes. No fue un cualquiera, el tipo es importante y anda trenzando en todas las trenzas habidas y por haber para eso puso mucho dinero en su estudio le repite su padre cuando lo ve y conversan que a algunos les cae bien y a otros les cae mal en los tiempos de una revolución que nadie sabe bien de qué revolución se trata, pero eso a los soldados atrincherados e iracundos no les interesa nada de lo que digan autoridades insensibles que se acuerdan de ellos solamente cuando hay que poner el hombro para colaborar con las fuerzas y el número, hay que estar en el cuero de ellos para entender que hay muertes peores a morirse de un tiro en el pecho, de eso ellos están acostumbrados por estar acostumbrados a la guerra y a las escaramuzas, eso es lo de menos para valientes vecinos patricios que no dejaron que los ingleses se quedaran adueñados de estas costas, valientes milicianos por eso la amenaza de disciplinarlos con fusilamientos a ellos no les mueve ni un pelo, ellos no van a deponer ni armas ni opiniones de las que tienen no lo quieren a otro que no sea Cornelio y mientras no venga con los otros montarán todas las vigilias y guardas que sean necesarias, ellos han visto bien en las batallas que hay otras muertes peores que recibir directamente el impacto del plomo a segundos del estruendo, preparados listo fuego, por ahí y en todo caso lo único que se le pide al niño Jesús es un disparo certero que no deje herido para andar arrastrándose en medio de la propia sangre y la mugre de la tierra teñida, hay quienes se mueren de miedo o de vergüenza de hecho a veces hay quien dice me muero de vergüenza cuando pasó algo irremediable y ridículo y se siente la sensación de querer desaparecer de querer que la tierra se lo trague, hay otros que se mueren enfermos esas son peores muertes atacados por el paludismo el asma o la tuberculosis, otros se mueren de tristes como Viltipoco cuando perdió su libertad y los curas lo quisieron evangelizar a la fuerza y poniéndole ropa de gringo o de cristiano segín el puntilloso castellano de Castilla, un montón de etiquetas de nombres de denominaciones para todas las muertes que hay hasta llegar al final a la propia a la única muerte que ninguno de ellos teme, por eso el Comandante Manuel José Joaquín del Sagrado Corazón de Jesús Belgrano González Casero, educado en el Superior Colegio de San Carlos y en las casas de altos estudios de Salamanca, Valladolid y Madrid, puede amenazar todo los que se le ocurra con degradantes acciones cortando las trenzas de sus cuidadas cabelleras, el podrá trenzar con la lengua en las tertulias sobre sus trenzas para los reyes que también tienen las suyas entre chismes y pelucas, ellos están preparados para su muerte más digna.

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