Pages
▼
Tuesday, January 17, 2012
narciso
Narciso.
Narcissus le dijo por esos días a los otros niños que jugaron con él saltando en la barracas al final de la calle larga donde los hombres apilaban lo cueros para que drenaran las sangres de las bestias desolladas después del matadero, Narcissus trató de hacerse entender en medio de todos esos negritos simpáticos hablando en criollo decían que fueron solidarios con él desde esos días, él no es tan bueno como ellos lo parecen ni siquiera le preguntan de dónde vienes, mientras se pasan haciendo equilibrios en los maderos cruzados sobre las aguas del río, repitiendo para que le entiendan de una vez, que los avatares de su vida son un poco más sangrientos y complicados que los de ellos mismos, sus ojos de niño se impregnan de lágrimas recordando él ha visto otras cosas que juegos de niños con los que se siente bien, Narcissus les repitió para que en su idioma entendieran el nombre del barco con el que vino desde otras tierras tal vez su tierra no sabe porque nadie le cuenta desde que se acuerda vive por las calles del favor ajeno pero allá estuvo de donde viene, que viajó como grumete peligrando con las enfermedades y las disenterías y con las locuras de los almirantes y los otros oficiales que altivos hacen y deshacen pueblos enteros como lo hicieron con la aldea en esos días de mil ochocientos seis cuando cumplió quince años sin parientes ni amigos, él fue viendo esa masacre que hoy parece lejana en la guardia patricia que monta en el fuerte de las temporalidades, esos días cuando anduvo corriendo a la par de los soldados esquivando milicianos inexpertos perdiendo en el barro, esos mismos milicianos que hoy son sus compañeros que le dicen gringo majadero, le pasan los recuerdos como esos días lejanos nadie para hacerle caricias que no conoció o para revolverle los pelos revueltos, mirando y dejando de lado al paso sostenido de la tropa y al son de los tambores voluntarios armados con unas pocas carabinas, espadas y chuzas, se agrupan detrás de los tres cañones con los cuales probaron rechazar el ataque, unidades de milicianos carentes de toda instrucción militar, después supo de Sobre Monte abrumado por la derrota de sus vanguardias, sólo atina a amagar un débil intento de resistencia en las márgenes del Riachuelo, no como él ahora que resiste igual que sus compañeros esperando la orden de fuego del triunvirato, soldado Nonfres reportando.

No comments:
Post a Comment