Pages

Sunday, September 04, 2011

rutinas y rarezas

Rutinas y rarezas.
De un tiempo a esta parte el colorado está convencido que si tiene un destino, que si El le ha trazado un destino en esta tierra, ese destino tiene que ver con la extensión de los tiempos con esa sensación que tiene frecuentemente que el tiempo en su vida se ha detenido, que cada uno de los instantes que van pasando dura infinitos instantes, que sus rutinas se hacen largas le guste o no le guste a él que fue hasta no hace mucho un buscador de rarezas del momento, de aventuras como las de su tan simbólico arqueólogo Dr. Jones que apenas lee en las series pero que sigue mirando los dibujitos cada treinta días en las páginas de sus sea recorre, ese personaje con suerte pero más que con suerte al que no se le agotan los instantes diferentes, esos que él quisiera pero que no son como los suyos que terminando significan el comienzo de otros, episodios de una vida que es de otro que recorre el mundo buscando tesoros arriesgándose admirado por las mujeres, de esos que cambian para siempre la vida de una persona, anda con esa sensación desde que lo detuvieron esa tarde que lo sacaron del aula magna de la universidad junto a cuarenta compañeros cerca de ciento cincuenta soldados del ejército que se metieron de prepo en la clase de física diciendo que era por averiguación de antecedentes por la bomba que explotó en la casa del administrador de una empresa, anda con esa alucinación desde que esas primeras horas se convirtieron en muchas horas, en días que comenzaron a pasar, con la misma ropa sin bañarse comiendo polenta y contestando preguntas con respuestas desconocidas que encima sacaban de quicio a los tipos que pegaban mucho y fuerte, pero no ahí anda anotando saldos deudores y saldos acreedores en los libros diarios mugrientos aunque no lo diga de una almacén del pueblito donde está aquerenciado, porque su vida será una rutina pero últimamente apareció una rareza, justo la mina que más le gustaba de todas las candidatas le dijo sí, así que así de rápido pasó por las por las condiciones de la cama y la iglesia, él contento y ella con su pancita y de blanco, el cura no dijo nada como no dicen nada los curas de pueblo, mucho menos ahora que todos los días lo líos que arman los militares después les caen a los confesionarios en la boca de algunos.


No comments:

Post a Comment