Pages

Sunday, March 13, 2011

a caballo regalado no se le miran los dientes ni nada dicen los cronopios y los famas

Cronopios que a caballo regalado no le miran los dientes entonces a veces se convierten en famas, el que escupe para arriba le cae encima le dijo una amiga a la otra el mismo día que le comenzó a escuchar las quejas de su matrimonio que no funcionaba somos como el día y la noche él se ducha a la mañana yo me ducho a la noche había comenzado la otra somos como el aceite y el agua cuando yo estoy caliente él se hace el distraído cuando yo estoy distraída él me persigue como violador serial somos como el blanco y el negro le dijo y se retractaba porque en realidad si estos colores se juntan hay grises le dijo y justamente de ese color es la vida que llevamos le dijo a veces salimos a veces no salimos a veces nos seducimos y a veces no nos seducimos y ésta le retrucaba más vale malo conocido que bueno por conocer le dijo pero la otra se empecinaba que el tipo no funcionaba desde el principio que tenía cientos de defectos que ella inventariaba cada día con una precisión de contadora que de hecho lo era sarcástica anotándole todo al pasivo y nada al activo del tipo que precisamente siempre estaba ausente le marcaba la una a la otra entonces es como que no tiene derechos de réplica no puede defenderse, el que escupe para arriba siempre le cae encima le dijo una amiga a la otra y le dijo si el tipo trabaja es buen padre y no te molesta con las cuestiones de cuernos propios o impropios es como que ya está qué más se puede pedir, el mismo día que le comenzó a escuchar que el otro por encima de todos los defectos visibles invisibles descubiertos y a descubrir actuaba como un maniático con sus pulcritudes y aseos que se pasaba horas en el baño como si fuera un baño privado con toda la gente que hay en la casa, el que escupe para arriba le cae encima le dijo una amiga a la otra el mismo día que zafó después de arreglar con los abogados, fuimos como el día y la noche él se duchaba a la mañana yo me ducho a la noche había comenzado la otra fuimos como el aceite y el agua cuando yo estaba caliente él se hacía el distraído cuando yo estaba distraída él me perseguía como violador serial fuimos como el blanco y el negro le dijo y se retractaba porque en realidad si estos colores se juntan hay grises le dijo y justamente de ese color es la vida que llevábamos le dijo a veces salíamos a veces no salíamos a veces nos seducíamos y a veces no nos seducíamos, el que escupe para arriba le cae encima le dijo una amiga a la otra el mismo día que le conoció al nuevo novio un tipo casi un descuajeringado todo sucio y hediondo.

No comments:

Post a Comment