No importan los caminos, no le importaron a Federico cuando decidió ir a verla la vez cuando no la vio porque no llegara, no importa la dirección que tome en los caminos no importan los sentidos que tomara en los caminos Federico lo que le importa es el origen de su impulso lo que importa es el destino para calmar el lanzamiento el lance la locura o lo que en ellos haya quedado de esa locura de ese desliz de mirarse de explorarse, lo que importa porque es en ellos en esos instantes que transcurre la vida que además es un tránsito en el que ocurren otras cosas o no ocurren, y es más importa qué es lo que importa en el origen en ese día que fue pero que ya no es y el destino de lo que pudo ser y tampoco es esto es lo que a Francisco le importa lo que le importó de lo que le importa, transitar una y otra vez por un camino siempre de ida siempre de vuelta pero sin llegar a destino a ver lo que no vio a ver lo que quizás no verá al lugar en el que lo espera ella esto es lo que por segunda vez le ha pasado andar queriendo verla sin verla, destino de los que no lo tienen aún un destino de aquello que no lo tiene porque él mismo aún no tiene un destino eso que un psicólogo podría llamar un vocación interrumpida, yendo y viniendo desistiendo de llegar antes de llegar no llegar porque la duda Francisco si ella habrá dudado después de haber dudado por las dudas como las veces anteriores, como si llegar pueda estar bien o si llegar pueda estar mal si las cosas son lo que son o no son lo que se espera o son diferentes, o no se quiere llegar la tercera ni después ni una cuarta vez que se intenta o nunca aunque se crea que sí se quiere llegar como la vez que fue la antepenúltima, la enésima buscando maliciosamente los motivos esos que andan buscando siempre los buscadores de motivos de todo como si fuera una obligación andar buscando los motivos como si eso alcanzara para averiguar lo que nunca se supo para cerrar lo que se cree que está abierto, una y otra vez en un camino aunque sea sin llegar a destino puede ser estar cerrando una historia de su vida azarosa como fue la vida de él que ahora nomás está volviendo del destino ese que antes no conoció por negarse a conocerlo por la vacilación de si es él o si es ella por los temores sus prejuicios o los imponderables que no se conocen de un viaje que hizo toda su vida de ida de vuelta buscándola a ella a la que nunca encontró porque no llegó hasta su casa para no ver lo que no quiso ver que aquello fuera solo lo que fuera, a ella que él supuso que lo estaría pero no lo estaba esperando que es probablemente lo que algún psicólogo podría llamar un desplante traumático un desplante de buenas a primera buscando maliciosamente los motivos esos que andan buscando siempre los buscadores de motivos de todo como si fuera una obligación andar buscando motivos pero para ella no tiene porqué ser así puede estar cerrando una historia de su vida azarosa como fue la vida de María que lo habrá estado esperando como él que nunca llegó esperando sin que él lo supiera y habrá estado esperando todo el tiempo hasta que se cansó de esperar y así sentada se consiguió lo que cualquier mujer consigue de un hombre de otro hombre del hombre que se pone con lo que hay que ponerse cuando hay que ponerse, antes de este primero y único regreso de transitar una y otra vez en un camino que comenzó cuando alguien lo enganchó con el cuento que si quiere saber cómo será la propia mujer cuando sea vieja basta con mirar a la suegra y él lo hizo y la veterana era bien fea tan fea como ella era linda terminó resultando muy linda cuando por fin Federico se decidió llegar al destino, no importa la dirección que se tome en los caminos no importan los sentidos en los caminos lo que importa es el origen lo que importa es el destino, y más que todo el tiempo, entre la primera vez que la vio y esta última cuando vuelve de verla pasaron nada menos que cuarenta años.
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Saturday, January 08, 2011
vida redonda vida circular una esfera la vida
No importan los caminos, no le importaron a Federico cuando decidió ir a verla la vez cuando no la vio porque no llegara, no importa la dirección que tome en los caminos no importan los sentidos que tomara en los caminos Federico lo que le importa es el origen de su impulso lo que importa es el destino para calmar el lanzamiento el lance la locura o lo que en ellos haya quedado de esa locura de ese desliz de mirarse de explorarse, lo que importa porque es en ellos en esos instantes que transcurre la vida que además es un tránsito en el que ocurren otras cosas o no ocurren, y es más importa qué es lo que importa en el origen en ese día que fue pero que ya no es y el destino de lo que pudo ser y tampoco es esto es lo que a Francisco le importa lo que le importó de lo que le importa, transitar una y otra vez por un camino siempre de ida siempre de vuelta pero sin llegar a destino a ver lo que no vio a ver lo que quizás no verá al lugar en el que lo espera ella esto es lo que por segunda vez le ha pasado andar queriendo verla sin verla, destino de los que no lo tienen aún un destino de aquello que no lo tiene porque él mismo aún no tiene un destino eso que un psicólogo podría llamar un vocación interrumpida, yendo y viniendo desistiendo de llegar antes de llegar no llegar porque la duda Francisco si ella habrá dudado después de haber dudado por las dudas como las veces anteriores, como si llegar pueda estar bien o si llegar pueda estar mal si las cosas son lo que son o no son lo que se espera o son diferentes, o no se quiere llegar la tercera ni después ni una cuarta vez que se intenta o nunca aunque se crea que sí se quiere llegar como la vez que fue la antepenúltima, la enésima buscando maliciosamente los motivos esos que andan buscando siempre los buscadores de motivos de todo como si fuera una obligación andar buscando los motivos como si eso alcanzara para averiguar lo que nunca se supo para cerrar lo que se cree que está abierto, una y otra vez en un camino aunque sea sin llegar a destino puede ser estar cerrando una historia de su vida azarosa como fue la vida de él que ahora nomás está volviendo del destino ese que antes no conoció por negarse a conocerlo por la vacilación de si es él o si es ella por los temores sus prejuicios o los imponderables que no se conocen de un viaje que hizo toda su vida de ida de vuelta buscándola a ella a la que nunca encontró porque no llegó hasta su casa para no ver lo que no quiso ver que aquello fuera solo lo que fuera, a ella que él supuso que lo estaría pero no lo estaba esperando que es probablemente lo que algún psicólogo podría llamar un desplante traumático un desplante de buenas a primera buscando maliciosamente los motivos esos que andan buscando siempre los buscadores de motivos de todo como si fuera una obligación andar buscando motivos pero para ella no tiene porqué ser así puede estar cerrando una historia de su vida azarosa como fue la vida de María que lo habrá estado esperando como él que nunca llegó esperando sin que él lo supiera y habrá estado esperando todo el tiempo hasta que se cansó de esperar y así sentada se consiguió lo que cualquier mujer consigue de un hombre de otro hombre del hombre que se pone con lo que hay que ponerse cuando hay que ponerse, antes de este primero y único regreso de transitar una y otra vez en un camino que comenzó cuando alguien lo enganchó con el cuento que si quiere saber cómo será la propia mujer cuando sea vieja basta con mirar a la suegra y él lo hizo y la veterana era bien fea tan fea como ella era linda terminó resultando muy linda cuando por fin Federico se decidió llegar al destino, no importa la dirección que se tome en los caminos no importan los sentidos en los caminos lo que importa es el origen lo que importa es el destino, y más que todo el tiempo, entre la primera vez que la vio y esta última cuando vuelve de verla pasaron nada menos que cuarenta años.
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