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Monday, January 10, 2011

juegos peligrosos del homo sapiens juegos luminosos y de ancestros

Uno por uno temprano en la fiesta temprana del alba temprana en el júbilo de ese fin del año temprano en ese viernes pestilente del alta temprana por la cantidad de gente y el calor insoportable, uno por uno esquivando los zancudos buscando puertas que están cerradas persianas con candados, espantando los mosquitos y los bichitos de luz que andan con su vuelo como si nada molestando a los grillos, de a uno fuera del local hediondo de la bailanta convertida en incendio en la intemperie temprana se fue armando la procesión la sangría de los creyentes compungidos azorados quemados algunos y asistentes los otros, colas de cristianos pegando alaridos una oveja descarriada detrás de la otra fueron cayendo fueron levantándose empujando pujado quitando y dando, se fue armando esa peregrinación espontánea forzada por los putos sorpresivos asombrosos vientos de un azar desconocido en la madrugada temprana de cientos de imberbes de docenas de lampiños cojudas y pelotudos traspirando por afuera y por adentro por esos seis callejeros que la rompen, no solamente con las yeguas mejores sino también con los maridos con las mamás con las suegras con los tíos con los hijos de esas yeguas que tiran con toda la parentela, en la humedad infecta de las zapatillas mojadas por amarillentos orines uno por uno fue tomando forma esa cola o esas colas de fantasmas azorados en un lugar para todos ángeles y demonios obedientes y arrepentidos, unos muertos de miedo temblando otros muertos en serio otros con convulsiones que multitudinariamente fueron colmando la calle de fieles seguidores de ayudantes campechanos de paramédicos de comedidos y de metidos de canas y de bomberos de histéricos que elevaron sus quejidos hieráticos sus oraciones al cielo pidiendo por la virgen por Jesús San Expedito el gauchito gil y la difunta correa, uno por uno se fue integrando esa procesión de feligreses impactados apocados opacados copados aparcados, una a una las ovejas del señor se fueron juntando en esa impensada romería algunos sucios del hollín de los fuegos del templo inmolado por alguno otros limpios pero chivados de correr desaforados para recuperar a los redimidos para salvar a los redivivos en las canciones de esos callejeros que ahora se callaron, uno por uno se fue armando la procesión una oveja descarriada detrás de la otra, algunos vestidos otros en cueros la ropa no importó demasiado en la hora postrera, al último estuvieron todos armando esa procesión que se fue armando de golpe a la vera de la hoguera que destruye cromagnon estuvieron todos para recuperarse para salvarse a sí mismos salvar a los otros y tal vez porque todos se envilecieron porque todos se arrepintieron porque todos se callaron y porque todos se embalaron fue que anduvieron pidiendo que se corten cabezas diciendo que no hay derecho pagar justos por pecadores por corruptos y vende patrias, uno por uno temprano en la fiesta temprana del alba temprana en el júbilo de ese fin del año temprano en ese viernes pestilente del alta temprana por la cantidad de pibes viejas y babosos y la humedad insoportable, uno por uno esquivando los zancudos buscando puertas que están cerradas y persianas con candados, pidiendo la cabeza del intendente pidiendo la cabeza de los corruptos inspectores entongados habilitaciones inexistentes, pidiendo que les corten la cabeza a los corruptos dueños del boliche o a los empresarios que rentan, a los patovicas pidiendo la cabeza de los funcionarios pidiendo que les corten la cabeza a todos menos al animal del cromañon que gritaba cuando se fue armando la procesión la sangría de los creyentes compungidos del cromagnon que cantaba cuando se fue armando la procesión menos al parlanchín con lenguaje al negro que prendió la bengala.

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