Relaciones peligrosas. Yo me di cuenta que no me estuve portando bien, esa noche en la época que uno no sabe muy bien de las diferencias entre lo que está bien o está mal, pero sí las diferencias entre portarse bien y portarse mal de la frontera que separa la sonrisa de aprobación del sopapo por parte de los que uno quiere y también por parte de los extraños, yo creí estar enamorado de ella y supongo que ella creyó también estar enamorada de mí, que creyó como yo que eso estuvo bien aunque no supimos qué es eso de estar enamorado ni qué fue lo que hicimos, me di cuenta que así y todo con explicaciones como esta algo estuve haciendo mal aquella noche cuando la toqué y me tocara como si fuéramos buscadores de espacios desconocidos y húmedos, yo me di cuenta que hubo minutos en ese par de horas que estuvimos juntos, que mi papá o mi mamá no hubieran aprobado lo que intenté hacer aunque ellos nunca se enteraron ni me dijeran nada sobre estas cosas, que seguro que me hubieran retado si lo supieran y me hubieran repetido por quinta vez que eso no se hace, que andar tocándose así porque así son cochinadas, que no se falta el respeto a los mayores, que si uno es chico respetar es no hacer porquerías que esas roñas manchan las relaciones de las personas, que hay relaciones malas y buenas y que es mejor tener relaciones buenas que malas, o peligrosas aunque en realidad no supe bien si lo que estuve haciendo fue faltar el respeto de algún mayor porque me relacionara así con una menor que fue algo así como mi novia, pero estuve seguro que fue peligroso porque nosotros en realidad fuimos menores pero conectados con mayores como cualquiera en relaciones de personas, entonces si uno hace algo mal para uno lo hace mal para el otro sean mayores o menores, la verdad es que tuve líos para darme cuenta qué estuvo bien o mal con esto de tocarnos entonces, yo me di cuenta que cuanto más nos demoramos con aquello peor, que en la oscuridad donde nos encontramos todo estuvo parabienes, con nuestras manos apoyadas en nuestras vergonzosas partes nuestras piernas enredadas buscando posiciones que no encontramos, yo me di cuenta que ella supo lo que yo ni siquiera imaginara, pero que a pesar de eso algo más corrió con el aire en aquel garaje con un auto estacionado en el que estuvimos esas horas adentro revolcándonos en el inmenso asiento y esa noche de verano, yo sentí que ella controlara todas las posibles situaciones que por eso sus papás no aparecerían ni su hermano, que esa tranquilidad trasuntara y por eso me abrazara y guiara mis manos para que recorrieran su joven cuerpo y me pidió que la besara, yo me di cuenta de su parsimonia pero así y todo no me estuve portando bien ni siquiera aplicando lo que aprendí en las tardes de catecismos para la confirmación reciente, en esas charlas en la iglesia de nuestra señora del rosario a cuadras de los cañaverales, nos dijeron que un varón y una mujer nunca una hembra, ellos no hablan de hembra como la que esa noche tuve a puras ganas y a puro fuego, hay que ser responsable con el sexo que el sexo no es sexo solamente por sí solo sino que viene mezclado con sentimientos con emociones que primero hay que chequear todo eso, y después tener todo el sexo que sea conveniente para que vengan los hijos y no sé que más, pero esto no fue de eso por eso siento que me estuve portando mal, yo me sentí cómodo en medio de ese calor que irradiara ella y ella apreció lo que yo le significara pero por ratos estuve incómodo, no me estuve portando de acuerdo a la prédica del cura o a la de los catequistas que dijeron que para quemar energía no hay como los deportes, correr y transpirar lo que se pueda así se van los malos pensamientos, como los que tuvimos esa noche que ni ella ni yo nos portamos como dios manda, embalados y tocando sin tener claro para qué no me estuve comportando. Y supe que no me equivoqué que algo de eso deben ser las relaciones peligrosas cuando nos asustamos porque casi nos pescan sus mayores, después de todo si alguien viera lo que hicimos hubiera sido un escándalo y si bien como ella yo fui un niño estuve jugando con la inocencia de esa niña que no me pareció inocente. Pero sean cuales sean las explicaciones de lo que estuve haciendo no hay tranquilidad en mi conciencia y eso lo noté, hay quienes transpiran por sus temores hay quienes transpiran por sus amores y yo no podré decir por qué estuve transpirando esa noche.
Pages
▼
Sunday, April 11, 2010
indolentes
Relaciones peligrosas. Yo me di cuenta que no me estuve portando bien, esa noche en la época que uno no sabe muy bien de las diferencias entre lo que está bien o está mal, pero sí las diferencias entre portarse bien y portarse mal de la frontera que separa la sonrisa de aprobación del sopapo por parte de los que uno quiere y también por parte de los extraños, yo creí estar enamorado de ella y supongo que ella creyó también estar enamorada de mí, que creyó como yo que eso estuvo bien aunque no supimos qué es eso de estar enamorado ni qué fue lo que hicimos, me di cuenta que así y todo con explicaciones como esta algo estuve haciendo mal aquella noche cuando la toqué y me tocara como si fuéramos buscadores de espacios desconocidos y húmedos, yo me di cuenta que hubo minutos en ese par de horas que estuvimos juntos, que mi papá o mi mamá no hubieran aprobado lo que intenté hacer aunque ellos nunca se enteraron ni me dijeran nada sobre estas cosas, que seguro que me hubieran retado si lo supieran y me hubieran repetido por quinta vez que eso no se hace, que andar tocándose así porque así son cochinadas, que no se falta el respeto a los mayores, que si uno es chico respetar es no hacer porquerías que esas roñas manchan las relaciones de las personas, que hay relaciones malas y buenas y que es mejor tener relaciones buenas que malas, o peligrosas aunque en realidad no supe bien si lo que estuve haciendo fue faltar el respeto de algún mayor porque me relacionara así con una menor que fue algo así como mi novia, pero estuve seguro que fue peligroso porque nosotros en realidad fuimos menores pero conectados con mayores como cualquiera en relaciones de personas, entonces si uno hace algo mal para uno lo hace mal para el otro sean mayores o menores, la verdad es que tuve líos para darme cuenta qué estuvo bien o mal con esto de tocarnos entonces, yo me di cuenta que cuanto más nos demoramos con aquello peor, que en la oscuridad donde nos encontramos todo estuvo parabienes, con nuestras manos apoyadas en nuestras vergonzosas partes nuestras piernas enredadas buscando posiciones que no encontramos, yo me di cuenta que ella supo lo que yo ni siquiera imaginara, pero que a pesar de eso algo más corrió con el aire en aquel garaje con un auto estacionado en el que estuvimos esas horas adentro revolcándonos en el inmenso asiento y esa noche de verano, yo sentí que ella controlara todas las posibles situaciones que por eso sus papás no aparecerían ni su hermano, que esa tranquilidad trasuntara y por eso me abrazara y guiara mis manos para que recorrieran su joven cuerpo y me pidió que la besara, yo me di cuenta de su parsimonia pero así y todo no me estuve portando bien ni siquiera aplicando lo que aprendí en las tardes de catecismos para la confirmación reciente, en esas charlas en la iglesia de nuestra señora del rosario a cuadras de los cañaverales, nos dijeron que un varón y una mujer nunca una hembra, ellos no hablan de hembra como la que esa noche tuve a puras ganas y a puro fuego, hay que ser responsable con el sexo que el sexo no es sexo solamente por sí solo sino que viene mezclado con sentimientos con emociones que primero hay que chequear todo eso, y después tener todo el sexo que sea conveniente para que vengan los hijos y no sé que más, pero esto no fue de eso por eso siento que me estuve portando mal, yo me sentí cómodo en medio de ese calor que irradiara ella y ella apreció lo que yo le significara pero por ratos estuve incómodo, no me estuve portando de acuerdo a la prédica del cura o a la de los catequistas que dijeron que para quemar energía no hay como los deportes, correr y transpirar lo que se pueda así se van los malos pensamientos, como los que tuvimos esa noche que ni ella ni yo nos portamos como dios manda, embalados y tocando sin tener claro para qué no me estuve comportando. Y supe que no me equivoqué que algo de eso deben ser las relaciones peligrosas cuando nos asustamos porque casi nos pescan sus mayores, después de todo si alguien viera lo que hicimos hubiera sido un escándalo y si bien como ella yo fui un niño estuve jugando con la inocencia de esa niña que no me pareció inocente. Pero sean cuales sean las explicaciones de lo que estuve haciendo no hay tranquilidad en mi conciencia y eso lo noté, hay quienes transpiran por sus temores hay quienes transpiran por sus amores y yo no podré decir por qué estuve transpirando esa noche.
No comments:
Post a Comment