está esa maldita tendencia que en general tenemos de establecer una correspondencia, en cualquiera de los sentidos posibles, entre nuestros sentimientos nuestras emociones y la edad cronológica, entonces y en consecuencia y con nuestros prójimos comenzamos a utilizar adjetivos y sustantivos para nada buena onda, salvo que haya dinero de por medio confirmando aquella sentencia que el dinero todo lo compra o el más angustiante billetera mata galán: baboso, pajero, potra, yegua, vieja, perra....¿cuando se pasa cierta edad ya no se enamora una persona? ¿o si tiene cierta edad no puede enamorarse?
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