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Friday, August 11, 2006

el cuento, si breve, dos veces cuento

...carlos verga es un tipo intolerante, pero bueno y paciente aunque parezca contradictorio decirlo, en realidad es un guacho gaucho y tiene una paciencia que algunos por cargarlo le dicen que es de monje, pero en realidad es una paciencia a prueba de todo cuando se le pasan los ofuscamientos que traen los momentos de intolerancia, es que se ofusca seguido, por cualquier tontería se calienta pensando que el interlocutor pueda tener la mínima intención de cargarlo cagarlo o de hacer alguna referencia a su apellido, así que cuando siente que se puso en marcha su intolerancia por las dudas adelanta que no la vayan a empezar con aquello que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia o que no se les vaya a ocurrir probarlo con sus groserías o con sus torpezas que por ellas puede reventar a cualquiera...es que su intolerancia comenzó casi en la infancia y tiene ya más de cuarenta años, todavía se acuerda de aquel niño compañero del quinto grado que trajo la novedad a la escuela, pero que aún hoy carlos verga está convencido andaba con el asesoramiento de un papá resentido y maricón que al chico le sugirió la sinonimia y la burla que a él lo marcaron para siempre con el tema de andar a la defensiva, debatirse entre su apellido y lo que sugiere su apellido...carlos verga se mortifica entre su intoleracia su bondad y su paciencia y cuanto más grande se hace selecciona sus amistades, las coversaciones con sus amistades y con quienes no lo son, con quienes se interesan por él y a quienes él no les importa, y últimamente ha comenzado a bajonearse y a volver seguido de sus bajones con el lexotanil que le recetó su psicólogo que no lo pudo ayudar mucho porque también porta un apellido poco hortodoxo como langa...
estos últimos días han sido particularmente difíciles para carlos verga, su hija mayor le vino con la historia que se casa, lo que no hubiera sido nada si la novedad no la daba el apellido del novio, paradas...así que la intolerancia y la molestias volvieron a sus extremos, se comenzó a hacer problemas porque sus nietos no podrán llevar nunca el doble apellido por el que él trabaja todos los días como por el título de profesional que ninguno de sus hijos le trajo, aunque se consuela pensando que su apellido está en singular y el del novio de su niña en plural, un atenuante que aunque modesto...son las compensaciones de la vida, piensa, como esto de ser abogado y los demás lo deban llamar el dr verga, y los demás se la tengan que comer aunque se rían entre dientes y a sus espaldas....

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